Conversation in immanence

As a dilletant I think that Frames/sing has become the most challenging blog to read on the philosophical blogosphere. Kvon´s spinozian influence gives him a very privileged point of view over others philo-bloggers that like to be spotted and that are only regurgitating their ontological terminologies. I think Kvons dissertation about speculative unrealism is convincing, but sometimes I think that he gives too much attention to what Harman or Levi write about. As I guess, they dont quite get any satisfaction with vitalism, and while mortifying their lives, they dont quite know what to do with Spinoza, Nietzsche, or Deleuze. I think Kvon has already realized that struggling with them leads discussion to a sad nowhere.

Comentado por Naxos en:
kvond’s spinoza
April 11, 2009 8:14 PM

Conversación en Razón Atea

Atilio:

Veo que integraste varias respuestas y reescribiste la que me dedicas. OK, entiendo tu postura aclaratoria. Precisamente por la cuestión operativa – en la que todos parecemos coincidir- en Spinoza no hay nada de religioso y eso es lo importante. Como lo escribí en algún post también, la palabra Dios en Spinoza sólo sirve para poder desechar el término y librarnos de su peso histórico: me gusta decir que, precisamente por ello, no ha habido ser humano más generoso en el planeta que Spinoza. Nietzsche hizo de eso una escena teatral hermosa. Y bueno, eso de que Dios no juega a los dados definitivamente suena a racionalismo absoluto :-)

saludos

Comentado por Naxos en:
Einstein consideraba a las religiones «supersticiones infantiles»
lunes, mayo 19, 2008 9:00:AM

Conversación en Razón Atea

Fernando, estoy de acuerdo contigo. A mí me gusta decir que Spinoza más bien se intoxicaba con la idea de Dios y no con Dios. No quisiera decir que Spinoza era ateo, o mejor dicho, no le veo tanto el caso o no veo qué se gana con ello. Sin embargo, me parece que puede ser aplicable en el sentido igualmente operativo, aunque un poco en detrimento de su obra y pensamiento. En el fondo es chocante hablar “del Dios de Spinoza”, si uno considera las implicaciones de la definición que hace de esa idea. Como sea, el post no está referido a él, sino de Einstein. Gracias por la aclaración, porque de pronto pensé que se estaba aprovechando la nota como para decir que esa carta de Einstein era prueba de su ateismo -o algo así-. En cuanto al comentario de atilio que pude llegar a leer, tengo poco qué decir y mantengo mi afán de evitar embrollos innecesarios. Pero por ahí hace mucho eché un post sobre Einstein refiriéndose a Spinoza, y por su modo amoroso de referirse a él y a su pensamiento, no me cabe la duda de que Einstein era Spinoziano. Todo indica que no le resultó gratuito:-)

saludos

Comentado por Naxos en:
Einstein consideraba a las religiones «supersticiones infantiles»
lunes, mayo 19, 2008 8:45:00 AM

Conversación en Razón Atea

Hola:

Tengo atrapado este blog entre mis feeds y me llamó la atención el post. Espero que no se pretenda usar esta noticia como una “razón atea”, ya que Einstein era Spinoziano, como por ahí mencionó atilio, lo cual no quiere decir que los spinozianos seamos -con humildad me incluyo- equiparables a los ateos o a los agnósticos. Podría decirse que los spinozianos no creemos, sino sabemos de hecho, como un hecho del conocimiento -y no sólo damos por hecho (como se da por descontado) – que hay algo más allá de nuestras propias narices y de nuestros ombligos, algo a lo que Spinoza refirió en su Ética con la palabra Dios, pero sólo en términos operativos, esto es, para darle forma a su racionalismo absoluto y remitir a la causa sui desde un plano de inmanencia. Spinoza dejó a los lectores la opción de decidir si utilizan esa palabra para referir a ese plano, en mi caso he decidido que no vale la pena, y me parece que Einstein optó en el mismo sentido. Pero ello acaso sólo podría decidirse después de leer la Ética de Spinoza y de ver la potencia de la razón spinoziana.

Por lo demás, este es mi punto de vista, y sin el afán de querer entrar en polémicas de ésta índole, saludo los contenidos de este blog y a sus comentaristas.

:-)

Comentado por Naxos en:
Einstein consideraba a las religiones «supersticiones infantiles»
lunes, mayo 19, 2008 6:55:00 AM

Conversation in Larval Subjects

“I confess that I harbor some resentment of the hours of my life penetrating a text, navigating the stylistic gymnastics of some thinker, to grasp a concept that is really rather simple and which could have been articulated far more directly.”

I kind of lament what you are saying here. I think that you are not considering the fact that the resentment you identify its just an evidence that you have sucesfully incorporated the knowlegde that is implicated in the text, and the sign -or the synthom if you like- that you have hopefully embodied the point of view that is registered in those “stylistic gymnastics” too. This allows u to think and not only to reproduce the implications of the concepts you are willing to clear. Remember that when you embody those concept you will never forget them, they will be part of your experienced composites.

The resentment you are reffering to is not about the time you spent reading the book, is about a confrontation you have inside and that is related to the author and the books that you have considered as a “must read”. I can understand the resentment you have in the case of the authors that u have read and that do not compose with the singularities you are, but if your idea of reading philo its not mererly academical, you have to admit that its not an obligation to read authors such like Nietzsche or Deleuze -which philosophy confronts with Kant or Hegel´s point of view- if you think that your philosophical path is rather kantian or hegelian.

Well, this is just what I sincererly think about what you have written, I must say that it took me quite a good lapse of time to express it, since I am not an english native speaker. I cannot be able to sustain a debate with you about this, althought i can try or at least read about your concerns, but i just wanted to let u know that your denying the labour that exercises thought itself, and that gives u the chance to activate the way you think. Maybe Kant, Hegel or Heidegger and Derrida wont help too much about it, because they were in fact pretty mistagoges, but Nietzsche, Deleuze, Foucault Spinoza gave everything they had, even with their stylistic gymanastics.

ok, please forgive my so broken english
and cheers

Comentado por Naxos en:
style
25 abril 2008 2:30am

Conversación en Reflexiones de un viejo desencantado

Hola David, pues por acá de nuevo, cómo no. Al igual que Phiblógsopho, soy repelente a apelar a la llamada filosofía posmoderna y más cuando no se alude concretamente a obras o autores. Siempre he sido muy crítico de hacer esa clase de referencias. Como puedes sospechar, considero esto como una trampa para tildar una serie de propuestas alternativas a las posturas tradicionales o conservadoras. Para mi el problema se da cuando se parte de un sentido común incluso filosófico, donde éste conlleva a dar cosas por sentado, a partir de usos genéricos. Veo mucho de eso en tu escritura, pero ello no implica que deje de ser rica. De lo que me interesa hablar en ese sentido es por ejemplo de la alusión al llamado panteísmo de Spinoza, el cual no me parece que sea tal, una vez que se ha leído desinteresadamente sus obras, y una vez que se ha triangulado con la interpretación de varios autores (después uno descubre que quienes terminan por ser triangulados son éstos mismos). A la luz de interpretaciones como las de Deleuze, por ejemplo, de la cual hablo porque por ahí llegué a Spinoza, la filosofía spinoziana sólo es panteista a un nivel muy de superficie: digamos, que de ese modo fue como quedó registrada en el vox populi de la historia. Como ahora se sabe, Spinoza más bien habló de un plan común que es el plano de la naturaleza de todas las cosas, es decir, no se queda en una explicación unitaria de la sustancia, sino que la extiende a todo ese plano para referir al infinito -que era el tema fundamental de esa época-. Soy de los que son renuentes a tildar a Spinoza de panteista: y si acaso en su sistema refiere a lo infinito en términos de una sustancia divina que es nombrada formalmente como Dios, lo hace no sólo para retribuir a la naturaleza su condición de absoluta, sino también para hacer de su sistema una formalidad sostenible por si misma, y ello frente a la coyuntura del pensamiento religioso. Aunque tus acotaciones son interesantes, me parece que permiten cuestionar la lectura que has hecho de la filosofía spinoziana. Y es que, por seguir con ejemplos, definitivamente no comparto el vínculo que haces entre Spinoza y Platón. Podríamos decir acaso que son dos tipos de idealismo -y esto ya es conceder mucho- muy distintos entre sí, incluso perfectamente contrapuestos, más allá de una simple inversión. Es precisamente Deleuze quien nos explica en su tesis de doctorado (me refiero al libro “Spinoza y el problema de la expresión”) que lo que Spinoza hace es romper la división alma-cuerpo instaurada por el platonismo. Siguiendo la perspectiva de los afectos, el enfoque de Spinoza deja ver que las pasiones del alma son las pasiones del cuerpo, es decir, que no existe la separación que Platón planteó para extraer a La Idea. Spinoza traza una paralela entre el alma y el cuerpo: dicha paralela implica lo que define como potencia. Me parece que a este respecto se hace muy difícil sostener que “al final y al cabo” se trata del mismo sesgo platónico ( y ello, sin mencionar que lo asocias también con lo utópico, donde a la vez hay ciertos bemoles). De hecho, ese proceso lógico que te lleva a necesariamente concluir eso, casi como una exigencia de entrega de resultados o de dar puntos concluyentes al asunto (mediante el empleo de un “al final y al cabo”) indica que das muchas cosas por descontadas. Y sinceramente me pregunto si la lectura que has hecho del enfoque de Spinoza es franca (es decir, sincera contigo mismo). Por ahí es donde cabe una crítica, es decir: una autocrítica: una crisis (toda autocrítica deviene por crisis), pero es el sentido común lo que lo impide propiamente, ya que en su inercia conforma en una serie de puntos ciegos a la experiencia y al entendimiento. Para algunas filosofías hay que detenerse, detener el mundo, y luego leerlas. Muchas veces no es suficiente una o dos lecturas, y definitivamente no sirve para nada una apropiación por vía académica. La filosofìa de Spinoza y de algunos otros son de ese tipo. Así pues: si bien es muy incómoda la autocrítica, es decir, ya que implica la habilidad de verse como por fuera, verse a si mismo gesticulando, o verse parlando enmarcado precisamente en el sentido común -que sólo parece ser útil para ser prolífico en las propias opiniones, propiciando posturas cuyo motor surge como un soliloquio que afirma aquello que no se quiere entender, que no se està compelido corporalmente a entender… y si bien la autocrítica es pues incomoda entonces, es porque es necesaria y a la vez necesariamente nos involucra como pensadores: nos hace ponernos de sombrero las interrogantes netamente filosóficas, y referirnos a ellas a través nuestro. Es ahí donde creo que vale la pena el esfuerzo, independientemente del manejo de referencias. Para ser spinozista hay que arriesgarse a serlo: pero es más validos de antemano ser acaso y como por resonancia, spinoziano. Con Spinoza no vale tanto el dominio estilístico del enfoque como su experiencia, su experimentación, es una filosofìa práctica, es decir, avanzada a su tiempo, superando a Lull o a Bruno. Además, estudiar a Spinoza no conlleva ser spinoziano: y dada la formalidad de su sistema, cualquiera puede ser spinozista. Es con Nietzsche se puede entender que el ser spinoziano es algo que acontece: no es que uno como tal y al serlo quiera hacer rupturas, sino que su vida implica esa escisión de la que hablas, y como la ruptura es propia y encarnada: engendra rupturas y se abre por fuera de los límites. Hay pues, que dejarse intoxicar: si se repelen filosofías como las de Spinoza, es porque uno no se deja entregar a uno mismo, y por demàs se abraza a finalidades de lo que cree ser “su ser”. Por otra parte, no veo claramente esa falsa conciencia de la que hablas, y parece que implicas a la conciencia como si fuera ésta un aliciente necesario para no caer en falsedades. Por el contrario creo que la conciencia se presenta como un registro del engaño y de la falta de apertura autocrítica (una evasión de la crisis). El abrazo que abraza a la conciencia muchas veces es tan fuerte que se vuelve un fijismo que petrifica, y por tanto, que trascendentaliza aquello que está frente a nosotros y que nos da vida. En fin, no es que tome a mal tu articulo, como lo quisiste advertir, sino al contrario: me parece que confirma un movimiento que se amaina a entender y serenarse en los propios límites, como si éstos fueran constitutivos. Digamos que esto siempre es un primer momento que es útil para deshacerse de él (como la idea de Dios, justamente). Si bien todo esto es una cuestión de temperamentos, de potencias o de imposibilidades, la idea es abrirse más allá de los límites que uno se fija a través de las cosas que brotan a la conciencia. Y esto es incluso sistemático. Pero ello no se da ni por voluntad, ni por decisión propia, sino que acontece: es algo que rompe (pero no es algo fortuito, ni algo que esté destinado: simplemente sucede. Antes de querer ser spinozista, habías de revisar si por fuera ese deseo implica ya ser un spinoziano cuyo referente vivencial está compelido a su interrupción “consciente”… Y bueno, de aquí pal real la conversación podría llevar a muchos lados plenos de interés, es en estos momentos donde uno tiene que inventarse un poco de tiempo para que la conciencia de los límites no nos impida seguir…Aunque es también cuestión de resoplar y dejar que el intercambio se vaya acomodando a pesar nuestro. Esperemos que así sea, saludos.
Comentado por Naxos en:
Lo otro irreducible
29 de enero 2007 12:17am

Conversación en Filosofía Digital

Oliver, hola y gracias por la respuesta. Y por recordarme la referencia, ya había dado con ella poco después de hacer mi comentario, y me quedé tranquilo de lo dicho -y hasta lo confirmo-. Yo me quedo con “el vértigo de la inmanencia” de la página 52 más que con “el cristo de los filósofos”. Pero si lo notas estos slogans están más en función de cimbrar a quienes pretenden detractar a Spinoza a través de Deleuze: son provocaciones que Deleuze hace para que ellos lleguen a él y por ellos mismos se convenzan. El libro ¿Qué es la Filosofía? está dedicado a restituir el lugar de la filo sobre todo en la ciencia y en la religión. Bueno, si que he leído a Spinoza directamente. Y he triangulado lo que sus comentadores dicen de él de ese modo. Coincido con lo que Spinoza veía como desatino, pero no retiro lo dicho ya que lo dije por mí mismo. Hoy sé que no hay nada de “religioso” en Spinoza no sólo después de él mismo y de Nietzsche, Deleuze, etcétera, sino por sobretodo después de mi mismo.

Lo mío no es una afirmación espontanea: lo de Spinoza es una filosofía, una ética, no una religión. Hay que cuidarse de ver su enseñanza en esos términos si se quiere evitar el sensacionalismo. Y tampoco vale usarlo para confirmar sentimientos de fe religiosa, antropomórficos o por el estilo: Spinoza no promueve la impotencia. Ahora bien, Spinoza nos dio todo para deshacernos de lo religioso y para entender “eso” que desde lo religioso se conoce oscuramente como Dios. No ha podido ser más generoso un humano. Comprendo todo lo que respondes pero creo que no lo dejaste ver en el post -o al menos no pude leerlo ahí-. Estudiar filosofía es incorporarla para militar un combate metafísico: yo estoy alineado al eje Spinoza, Nietzsche, Deleuze (contra el eje Hobbes, Kant, Hegel). Son ejes los que hay que leer, no autores. Estos ejes no son arbitrarios: están ahí, acontecen, y transforman nuestra realidad.

Muchos saludos y festejo el enlace…

Comentado por Naxos en:
Filosofía: la verdad para el hombre
26-11-06, 2:39pm