- Muy de acuerdo con Iván, interesante la cuestión de que se hace uno más exigente, y de hecho hasta se rompe cierto halo de representatividad en los libros, ese halo por el cual muchos autores muy malos ensalzan la presunción de haber escrito un muy mal libro. Si llevamos esta consideración al límite, la red absorbería toda aquella intención de escribir contenidos pasajeros, de poca perduración en el tiempo, de esos que se difuminan a sí mismos en la historia y en sus circunstancias, para después pasar desapercibidos y tender a deshecho. Quizá los grandes libros ya escritos vayan a sobrevivir y revivir con especial fulgor, sin embargo, las empresas para escribir libros que sean más de medio pelo serán vistas como demasiado ambiciosas.
- Comentado por Naxos en:
- Google nos hace estúpidos… (menos a mi)
- 25 de junio 2008 3:40 pm
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Naxos
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Naxos
- Sin duda, cuando se apela a la estupidez con un “nosotros” hay de inmediato un efecto revertido y una proyección de la ignorancia que media el sentido común, acaso Google puede ser visto como una codificación del sentido común y de su reproducción. Pero como te lo comenté alguna vez, la cuestión es más del tiempo y del modo de apropiación de lo que se lee. Hay que esperar que las nuevas generaciones que leen digitalmente no tengan la paciencia ya de leer un buen libro, de templarse con él y de automoldearse en ese aprendizaje. Lo que hay que esperar es que quieran hacerse de esos saberes de la forma más hipodérmica posible, sin ese recurso disciplinario, y si pudieran conectarse un chip a la cabeza para insertarse un paquete de datos lo harían sin chistar -yo mismo lo haría-. La cuestión de la inteligencia va por otro camino y tiene otras implicaciones. Nada qué ver con la red o con Google. La inteligencia implica el pensamiento, y éste implica el tiempo. No es suficiente valerse de la ironía o del sarcasmo estilístico, como hace Piscitelli, para darle efecto a la inteligencia. El aprendizaje en la red es una cuestión de sentido práctico, pero éste no es suficiente para evitar que la idiotez se trepe, porque la idiotez no es privativa de la red, la idiotez no es un dato, sino el revestimento del sentido común. Quizá el hit de Google sea binarizarlo y codificarlo para que se ilustre un poco y filtre la idiotez que no deja de mediar.
- Comentado por Naxos en:
- Google nos hace estúpidos… (menos a mi
- 24 de junio 2008 1:23 pm
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Naxos
- Pues se oye muy interesante lo de Norbert Elías. Lo del proceso civilizatorio suena a una macromirada histórica desde una instancia cuasi micro. El punto mi buen Christian, es que si por ejemplo, una episteme o bloque historico, o también por supuesto un campo social, son implicaciones de lo macrosocial, y si, por otro lado, la escena de interacción o la definición de una situación concreta ya apuntan a un asunto de lo microsocial (aunque dependen aún de un marco de referencia algo ampliado), el estudio un tanto más recortado que seguiría sería una micrología de las instancias o de los encuentros, apuntando a las presencias y a los cuerpos. El recorte no seria ya de la representación o del espacio social, ni del marco de referencia o de la puesta en escena, sino del emplazamiento o “fiat” de los cuerpos en presencia y sus subjetividades. A todas luces: Tarde.
- Comentado por Naxos en:
- La mesa como escenario de la vida familiar
- 22 mayo 3008 12:11pm
- Pues se oye muy interesante lo de Norbert Elías. Lo del proceso civilizatorio suena a una macromirada histórica desde una instancia cuasi micro. El punto mi buen Christian, es que si por ejemplo, una episteme o bloque historico, o también por supuesto un campo social, son implicaciones de lo macrosocial, y si, por otro lado, la escena de interacción o la definición de una situación concreta ya apuntan a un asunto de lo microsocial (aunque dependen aún de un marco de referencia algo ampliado), el estudio un tanto más recortado que seguiría sería una micrología de las instancias o de los encuentros, apuntando a las presencias y a los cuerpos. El recorte no seria ya de la representación o del espacio social, ni del marco de referencia o de la puesta en escena, sino del emplazamiento o “fiat” de los cuerpos en presencia y sus subjetividades. A todas luces: Tarde.
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Naxos
- Dan, tan agradable la imagen y en ese contexto que cuentas, con esa carga emocional que le imprimes, nos enseñas que hay lugares territorios, donde algo de un se ha quedado, y que nos acompañan siempre donde los llevemos…
increible, muchas gracias
- Comentado por Naxos en:
- Meme Passion Quilt [en español]
- 22 de mayo 2008 11:49am
- Dan, tan agradable la imagen y en ese contexto que cuentas, con esa carga emocional que le imprimes, nos enseñas que hay lugares territorios, donde algo de un se ha quedado, y que nos acompañan siempre donde los llevemos…
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Naxos
- Bueno, yo mismo intento tenerlo claro también, dado que en el fondo, hoy en día se puede ver, que esa práctica no puede dejar nada bueno a uno, al menos eso me parece
- Comentado por Naxos en:
- El amante virtual
- 21 de Mayo 2008 7:33am
- Bueno, yo mismo intento tenerlo claro también, dado que en el fondo, hoy en día se puede ver, que esa práctica no puede dejar nada bueno a uno, al menos eso me parece
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Naxos
- Debo aclarar por mi parte que entendí el asunto como real y de ahí mi comentario. Cuando refiero a que “sin embargo es un artículo de ficción”, me refiero a que el articulo se presenta como ficcional por parte del psiquiátra, pretendiendo hacer ver que es dificil para alguien que no lo sea mantener la engañifa sin secuelas a su identidad. De ahí el escrúpulo de hacerlo pasar como ficcional, para no promover que ese uso sea practicado por usuarios comunes y corrientes. En el fondo ello parece implicar que ese tipo de practicas o engañifas, que ese juego con la identidad y los afectos de los demás involucrados, sólo puede hacerlo algún especialista, es decir, sin pagar consecuencias a su subjetividad. El discurso psiquiátrico siempre toma una media verdad que se niega y una media mentira que se afirma: en este caso, la media verdad que se niega o se oculta remite a que el asunto es un caso real, y la media mentira que se afirma, en función del escrúpulo que he mencionado, remite a que eso “real” vale más presentarlo a los no especialistas como una ficción en su forma. Aprovecho para mandarle un saludo a Vaughan cuyo trabajo bloggero admiro muchísimo.
saludos
- Comentado por Naxos en:
- El amante virtual
- 21 de Mayo 2008 7:20am
- Debo aclarar por mi parte que entendí el asunto como real y de ahí mi comentario. Cuando refiero a que “sin embargo es un artículo de ficción”, me refiero a que el articulo se presenta como ficcional por parte del psiquiátra, pretendiendo hacer ver que es dificil para alguien que no lo sea mantener la engañifa sin secuelas a su identidad. De ahí el escrúpulo de hacerlo pasar como ficcional, para no promover que ese uso sea practicado por usuarios comunes y corrientes. En el fondo ello parece implicar que ese tipo de practicas o engañifas, que ese juego con la identidad y los afectos de los demás involucrados, sólo puede hacerlo algún especialista, es decir, sin pagar consecuencias a su subjetividad. El discurso psiquiátrico siempre toma una media verdad que se niega y una media mentira que se afirma: en este caso, la media verdad que se niega o se oculta remite a que el asunto es un caso real, y la media mentira que se afirma, en función del escrúpulo que he mencionado, remite a que eso “real” vale más presentarlo a los no especialistas como una ficción en su forma. Aprovecho para mandarle un saludo a Vaughan cuyo trabajo bloggero admiro muchísimo.
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Naxos
- Sin embargo Manuel, es un artículo de ficción. Un psiquiátra como tal tiene la preparación para amortiguar las implicaciones subjetivas, los investimentos de identidad, y los desplazamientos de sentido referidos tanto a su profesión como a su persona, pero también a los de las personas que èl trata, de sus pacientes, y todo con respecto a asuntos o problemas de índole propiamente psiquátrica. Es decir que, en tanto que era psiquiátra, el haberse hecho pasar por mujer en la red, y hacerle creer a varios que lo era, y haber hecho sentir enamoramientos y demás, todo según una mirada que sobrevuela objetivamente la situación, como por fuera, como en show, no le resultó algo que le afectara sino que le permitía hacer un margen para no implicarse subjetivamente y enriquecer su investigación. Sin embargo necesitaríamos ser todos psiquiátras y adoptar ese distanciamiento analítico, esa indiferenciación subjetiva, para mantener esa ficción sin ser afectados subjetivamente o investidos por la subjetividad que implica hacerse pasar por otra persona, o adoptar una identidad cosmética ante una colectividad o grupo. Según mi experiencia pero también según algunos enfoques referidos a la interaccion simbólica y discursiva, hoy en día la red es un complemento que implica una retroalimentación que puede ser positiva o negativa en la construcción de un self interactivo. Todo depende de la franqueza con la cual uno poroyecte lo que cree ser en relación con lo que se le reconoce.
muchos saludos
- Comentado por Naxos en:
- El amante virtual
- 21 de Mayo 2008 12:06am
- Sin embargo Manuel, es un artículo de ficción. Un psiquiátra como tal tiene la preparación para amortiguar las implicaciones subjetivas, los investimentos de identidad, y los desplazamientos de sentido referidos tanto a su profesión como a su persona, pero también a los de las personas que èl trata, de sus pacientes, y todo con respecto a asuntos o problemas de índole propiamente psiquátrica. Es decir que, en tanto que era psiquiátra, el haberse hecho pasar por mujer en la red, y hacerle creer a varios que lo era, y haber hecho sentir enamoramientos y demás, todo según una mirada que sobrevuela objetivamente la situación, como por fuera, como en show, no le resultó algo que le afectara sino que le permitía hacer un margen para no implicarse subjetivamente y enriquecer su investigación. Sin embargo necesitaríamos ser todos psiquiátras y adoptar ese distanciamiento analítico, esa indiferenciación subjetiva, para mantener esa ficción sin ser afectados subjetivamente o investidos por la subjetividad que implica hacerse pasar por otra persona, o adoptar una identidad cosmética ante una colectividad o grupo. Según mi experiencia pero también según algunos enfoques referidos a la interaccion simbólica y discursiva, hoy en día la red es un complemento que implica una retroalimentación que puede ser positiva o negativa en la construcción de un self interactivo. Todo depende de la franqueza con la cual uno poroyecte lo que cree ser en relación con lo que se le reconoce.
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Naxos
- Christian, no sabes qué interesante me resultó el articulito que has posteado y debo felicitarte por la traducción y el afán de producir contenidos en la web. A mi me ha llamado la atención este tipo de enfoques pero desde una perspectiva mucho más discursiva tirando a toda la onda micrológica que sabes pretendo clarear. Me gusta plantear ese asunto usando el ejemplo también de la comilona familiar y por ejemplo, las distintas magnitudes discusivas que depende de laocasión por supuesto, pero en registro más fino también de las presencias y de su peso específico. No es lo mismo una comilona de cada año que la comilona de cada año con la presencia de algún familiar lejano. Ahí le da un matiz discursivo que condiciona tdo el curso de la comilona y de la sensibilización de la situación en sí. Pero desde esa perspectiva la cosa interaccional y situacional permite ver cosas aún más microfinas, por ejemplo, servirle primero y a antes que a nadie al abuelo. Sino servirle, preguntárle si se le sirve, etcétera. Y así hasta quien se sirve hasta el último. Es una escalada de presencias que dterminan la importancia de la situación -y de todas las cosas de las que habla Kaufmann- pero por magnitudes discursivas. Esas magnitudes ecualizarían las diferencias específicas y las intensidades singulares de cada presencia, y de ello habría una lectura de lo que va surgiendo también expresivamente. En fin, es fascinante, mi idea es pensar la teoría de las magnitudes discursivas bajo un concepto que pretendo acuñar de acá pal real y que denomino “magnitudo”. Bueno, lo d Kaufmman esta muy interesante de verdad, considero que es prmordial el aspecto etnográfico del asunto, sin embargo, dado lo que te platico, sería una lástima no aventurarse a estudiar y repensar todo lo demás
muchos saludos
- Comentado por Naxos en:
- La mesa como escenario de la vida familiar
- 20 mayo 3008 6:00am
- Christian, no sabes qué interesante me resultó el articulito que has posteado y debo felicitarte por la traducción y el afán de producir contenidos en la web. A mi me ha llamado la atención este tipo de enfoques pero desde una perspectiva mucho más discursiva tirando a toda la onda micrológica que sabes pretendo clarear. Me gusta plantear ese asunto usando el ejemplo también de la comilona familiar y por ejemplo, las distintas magnitudes discusivas que depende de laocasión por supuesto, pero en registro más fino también de las presencias y de su peso específico. No es lo mismo una comilona de cada año que la comilona de cada año con la presencia de algún familiar lejano. Ahí le da un matiz discursivo que condiciona tdo el curso de la comilona y de la sensibilización de la situación en sí. Pero desde esa perspectiva la cosa interaccional y situacional permite ver cosas aún más microfinas, por ejemplo, servirle primero y a antes que a nadie al abuelo. Sino servirle, preguntárle si se le sirve, etcétera. Y así hasta quien se sirve hasta el último. Es una escalada de presencias que dterminan la importancia de la situación -y de todas las cosas de las que habla Kaufmann- pero por magnitudes discursivas. Esas magnitudes ecualizarían las diferencias específicas y las intensidades singulares de cada presencia, y de ello habría una lectura de lo que va surgiendo también expresivamente. En fin, es fascinante, mi idea es pensar la teoría de las magnitudes discursivas bajo un concepto que pretendo acuñar de acá pal real y que denomino “magnitudo”. Bueno, lo d Kaufmman esta muy interesante de verdad, considero que es prmordial el aspecto etnográfico del asunto, sin embargo, dado lo que te platico, sería una lástima no aventurarse a estudiar y repensar todo lo demás





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