- A.:
Nunca dije que las prenociones no sirvan en el sentido que lo dices, sino impliqué que es por ello que sirven como momentos del proceso investigativo: la capacidad de efectuar las rupturas con esas prenociones implica cierto avance en la construcción del objeto. Quiero aclarar que no se trata de que uno se deshaga de ellas, eso lo dije al principio más o menos sin reparo, pero en la siguiente intervención que hice soy más explicativo en el sentido de romper epistemológicamente con las prenociones que uno le pone al objeto de estudio.Y bueno, la etnografía inclusiva suena bien, pero ¿en qué medida es posible? A propósito de ello no veo por donde mencioné o impliqué que la cultura que se observa no contribuye a la explicación del sentido de sus prácticas, pero sería bueno saberlo, por si fue un fallo o lapsus linguae
. En realidad, la cuestión de la objetivación participativa hace implícita una etnografía inclusiva -en el sentido que parece lo manejas- dado que no es una observación participante que mantiene el apego a la disciplina desde una exterioridad que la sobrevuela: ese es el efecto objetivista de la etnografía clásica. La objetivación participante exige al investigador incorporar en su habitus las estructuras simbólicas que organizan las prácticas de una cultura en su propia lógica: es decir, el investigador tiene que transformarse y ponerse en juego frente a estas estructuras, mientras ve surgir las diferencias que procura su ejercicio etnográfico: relatorías, descripciones, y demás.
En fin, no creo que esté reproduciendo el discurso del viejo Malinoswki, más bien eso es lo que estás trasponiendo a la hora de leerme. No se me hace que estés leyendo lo que he escrito en realidad sino lo que quieres referenciar respecto a lo que Malinoski escribió. Los cual me parece bastante irónico. El caso es que no hay buena fe en tu comentario y eso lo demerita.
Y bueno a Adolfo le digo que me parece que mis dos comentarios permite deducir qué tiene que ver todo eso con cualquier objeto de investigación y su trabajo..
Por lo pronto me desmarco de estas intervenciones para dejar que otros den su punto de vista…
saludos a todos
- Comentado por Naxos en:
- Mirándome el ombligo
- April 20th, 2007 at 12:07 am
Latest Updates RSS
-
adr
-
adr
- Adolfo:
Me complace ver que has disfrutado de la lectura y de la escritura de estos comentarios: ese era el objetivo primordial. Veo que la crítica la has tomado muy al tiro y que ha podido calarte para estimular tu escritura: eso es muy bueno. Pero quiero aclarar que sólo tuvo la intención de sacudirte un poco. No es mi interés profundizar demasiado en los pormenores de lo tuyo, ya que yo mismo soy investigador y ando trabajando en un campo muy crudo y con muchas dificultades también. Te pido por favor que veas estas intervenciones mías no tanto como una crítica que te lleve a reforzar el abrazo que has hecho a las ideas que tienes respecto a tu trabajo, sino como la que quizá te ayude un poco a ponerlas en duda y a flexibilizarlas de un modo matizado para su buen y sano manejo. Es que veo que has aplicado en tu réplica ese tipo de reducción que refiere a lo mío y a lo tuyo: embutidos o salchichas, como les digo yo, que el lenguaje permite esgrimir distintivamente para hacer menos lo que se comparte -y es compartible- en su propia diferencia. Pienso que no hay porque ponerse tan a la defensiva, y recurrir a una solución táctica y momentánea para evitar la incomodidad de un mal trecho. Pero no importa. Lo que importa es que de verdad consideres en buena lid todo esto.
Si la crítica te resulta seria es porque tiene su valor, el cual quizá te cueste aceptar en su proceso, como es lógico. Pero ello es parte del asunto, verás: para que el investigador pueda tener un punto de vista claro respecto a lo que está investigando es menester que efectúe rupturas con una serie de prenociones que por defecto trae desde su condición como investigador, pero que también se irá encontrando mientras se aproxima a su objeto de estudio. Estas rupturas epistemológicas implican saber identificar una serie de obstáculos en esa aproximación, dado que tal aproximación transforma o subjetiviza el punto de vista del que parte el investigador y va activando una serie de resistencias y negaciones. Estas resistencias y negaciones que se presentan como obstáculos igualmente epistemológicos, vienen de las concepciones apriori que trae el propio investigador respecto a su objeto: tienen que ver con la necesidad que él tiene como tal de objetivizarse mientras va aproximando su estudio. Es un doble trabajo: dado que requiere acercarse de un modo subjetivo para conocer su objeto de estudio pero también objetivizarse en ese acercamiento para dar cuenta de él.
Esto implica así mismo una vigilancia del método que se emplea en esa aproximación, es decir una vigilancia de la vigilancia, ya que se vigila que el método sea acorde al objeto para tratarlo en su estudio, al tiempo de que se vigila que el método en su aplicación no desplace el objeto al querer alcanzarlo. Todas estas cosas son parte de una observación rigurosa que evita que el investigador haga una etnografía espontánea. La relatorías y los rapports en realidad no sólo significan descripciones de lo que se observa, sino también son ejercicios de objetivación participante que el investigador requiere hacer si quiere evitar hacerle al monje. Ponte a pensar que esas relatorías y descripciones van perdiendo valor para el propio investigador si sólo están echas al vapor y si no logran implicarlo como una parte de la subjetividad que describe. Hacerlas con la conciencia de que el propio investigador se está objetivando no quiere decir que les eche tierra a los observandos o que el investigador sea el centro del relato. Nada de eso. De lo que se trata, en gran medida, es tomar esas relatorías como medio para efectuar esa objetivación, es decir, de ejercitar un tipo de escritura que borre la cantidad de marcas yoicas que el investigador pone en sus descripciones.
Esas marcas siempre son índices de autoengaños y de autocomplacencias que se corresponden con los obstáculos, las prenociones, las resistencias y las negaciones que el investigador en su acercamiento va exfoliando de su cuerpo. Ese ejercicio es bueno en la medida de que exige un punto de vista distinto y una escritura más apegada a una observación nítida respecto a lo que se estudia. El ejercicio funciona en la medida de que se omita los “Yo creo, yo observo”, los “me parece”, o los “considero” -es decir, toda sintaxis que implique la primera persona referida al investigador que escribe-. La idea es que el investigador se dé cuenta de que es mucho más cómodo escribir con una deixis que lo incluye (cosa que no es muy útil para su trabajo), que hacer de hecho un cuadro descriptivo más o menos despersonalizado.
En fin, la cosa va mucho en este sentido, y es pues es sintomático que sientas ñañaras a la hora de mencionar la palabra “objetivizar”, es decir, me lleva a pensar que no hay tanto desatino en todas estas cosas que te digo, a pesar de que así quieres hacérmelo ver. Pero bueno, creo y siento que todo esto que menciono no sólo está siendo bien leído -aunque te veo haciendo continuas gesticulaciones
-, pero quiero dejarte bien claro que no hay mala leche sino todo lo contrario. Es en buena lid y me ofrezco por demás a ayudarte en cualquier cosa que pueda o si deseas hablar en tonos más serios, como para ejercitar posturas o temas, pues adelante. No problemo.Como tributo a este intercambio entre nosotros y como signo de buena empatía y de una eventual amistad, sólo puedo invitarte a que visites mi blog Inmanencia, por si deseas leer cuestiones de densidad más filosófica. Y ello porque ya que tengo a Contexto atrapado en mis feeds desde hace mucho, su enlace ya está hecho desde hace apenas unos cuantos días, y pues también soy uno de tus followers desde twitter. De las cordialidades blogueriles por el momento sólo me resta adelantarte la bienvenida a mi blog cuando desees estar por allá. Y bueno, por supuesto que sería un honor si hay reciprocidad de tu parte en buen plan.
Pero por lo pronto te mando saludos!!!
- Comentado por Naxos en:
- Mirándome el ombligo
- 18 abril 2007 6:23pm
- Adolfo:
-
adr
- Adolfo:
Desde hace meses que sigo tus posts, porque me ha interesado mucho ver los avances de tu proyecto. He visto que avanzas con mucha dificultad y que no puedes establecer algunos márgenes necesarios para darle a tu perspectiva ese efecto de objetividad que implica el punto de vista antropológico. He visto que has sucumbido a la tentación de formar parte de algunas comunidades olvidando que hay que hacer ese margen y olvidando que hay muchísimos otros blogs de distinta calaña a tus gustos y afinidades. Sería más fácil que observaras blogs de comunidades que no sean afines a tu persona, pero te has interesado por tus iguales. Creo que eso ha hecho que tu observación esté demasiado metida y subjetivizada en el terreno de juego y por tanto sólo el tiempo (o una ruptura de identidad) podría darte esa distancia. Mientras, te sientes perfectamente paralizado. No estoy de acuerdo en que no vale exponer o publicar tus impresiones etnográficas respecto a tus investigandos: date cuenta que ese rigor te paraliza. La idea es que mantengas cierta objetividad publicando tus resultados parciales y objetivándote como observador -más que una observación participativa (la clásica de la antropología funcionalista), se requiere una objetivación participante, como diría Pierre Bourdieu-. Es decir que en tus publicaciones, por más sentencioso que seas, siempre quedarán a tono parcial y servirán para movilizar tus puntos de vista, deshacerte de prenociones y subjetivaciones, efectuar rupturas, y conquistar cada vez más tu objeto.
Perdona que sea crítico en esto, pero sospecho que requieres y cantas por una sacudida. Lo que en realidad pasa es que tienes miedo a decir cosas importantes del ámbito que estudias en el propio ámbito de estudio: evitas una resonancia porque no quieres que tu punto de vista -y por ende tus presupuestos- se transformen. Pero recuerda a Malinowski, quien en algunos de sus cuadernos de trabajo despotricaba contra los nativos. Yo no digo que lo hagas, sino traigo eso a colación para ejemplificar como Malinoski se resistía a cambiar su punto de vista como observador. Hoy en día se requiere eso a costa de mucho trabajo de objetivación participante y escritural. Ello no quiere decir que estés haciendo un blog de confesiones -como hace poco decías-. Tener bien fija la identidad de investigador no conlleva ningun efecto de objetividad (eso sería también otra cuestión: la objetividad es sólo un efecto temporal del punto de vista: el observador tiene la necesidad de inventarse su objeto de estudio e imprimirle ese sesgo efectivo para reconstruir un dato que supuestamente sería identificatorio de una cultura: me da la impresión de que no has querido inventar ese objeto para luego martillarlo y ver lo que en realidad va siendo conforme te acercas a él).
En fin, yo te veo atoradísmo, cuando podrías soltarte y usar a los blogs y a la lectura de blogs variados -esto es, no sólo la de tus amigos, sino en general- como un ejercicio escritural mucho más dinámico. Me he percatado que no eres muy dado a la conversación y a la retroacción conversacional sobre temas: siempre hay un “yo” de por medio y decisiones respecto a lo que lees y a quien sigues que reafirman esa individualidad (veo que hay harta selectividad de quienes son tus amigos -u observandos-). Habías de ser más expansivo: entregarte a la experiencia sin miramientos, dejar la selectividad y ver matices. Soltarte! Deja las distinciones blogueriles para después. Llena de contenidos tu bitácora y explora la blogósfera: al delimitar no estás abriendo tu punto de vista. Sé generoso en tus intervenciones foráneas. Aplícate a fondo en la experiencia e implícate para conocerla, pero sin que seas tu mismo el centro del discurso -eso déjaselo a E. Arcos o a M Almedida
-… Mi consejo es que te sueltes en la escritura y que no dudes en registrarlo todo ello en tu blog, en términos, etnográficos, e incluso obsesivamente. Tienes la ventura de que tu objeto de estudio es la misma blogósfera -la cual es mucho más fluida cuando hay contenidos de evocación meta-blogosférica. Pero ojo que yo pondría en duda qué tanto tu trabajo implicaría como objeto a los propios bloggers, a menos de que estés intentando hacer una antropología no ya de los blogs, sino del compadrazgo dado entre los bloggers que se conocen entre sí fuera de la blogósfera-.Mira, Adolfo, no es que pretenda ser chocante de gratis: requieres romper con algunas cosas y en el fondo sabes que ello te dará mayor perspectiva. Los atorones hay que verlos como una incapacidad de romper algo. Ello sucede normalmente porque uno mismo está implicado en ese algo y lo alimenta, creando un punto ciego. Hay que ser muy suspicaz para no dejarse llevar por las prenociones y construir sobre ellas nuestras teorías. Mi sugerencia es que abras tu horizonte y seas completamente autocrítico en tus percepciones. La blogósfera es muy grande y abrirte a otras exploraciones te permitirá dejar de ver tu empresa como una trámite del cual eres responsable. Cada matiz, cada diferencia que descubras, te llevará a la escritura con un estímulo unusual, y eso es lo que necesitas: que nos cuentes del zoo blogosférico y que seas un especialista de los diversos especímenes que existen. Recuerda que toda antropología es ante todo una exploración y que tal exploración justifica un signo de rareza o de exotismo en la cultura cuya identidad reconstruyes. Mientras estés interesado en tus iguales, los matices que podrás percibir y registrar serán muy pocos. En fin, perdona este tono de franqueza y te deseo y ánimo a que sigas adelnate con nuevos bríos…
saludos
- Comentado por Naxos en:
- Mirándome el ombligo
- 17 abril 2007 4:58am
- Adolfo:
-
adr
- Bueno sin el afán de ser chocante, para comentarios sobre el tema Matrix-realidad, recomiendo éste .

saludos - Comentado por Naxos en:
- Baudrillard, Matrix y los mundos virtuales
- 7 Marzo 2007 | 11:35 AM
- Bueno sin el afán de ser chocante, para comentarios sobre el tema Matrix-realidad, recomiendo éste .
-
adr
- Daniel, me pregunto si has leído algo de la antropología comunicativa de Gregory Bateson. Creo que lo que dices apunta mucho por ahí, y debo decir que desde que asimilé la obra de Bateson entiendo muy duramente la cuestión comunicativa, es decir, desde una riqueza mucho más empírica que la que ofrece muchos modelos comunicacionales.Y es bien interesante ver que la obra batesioniana, si uno tiene la fortuna de leerla en su recorrido, siempre ha estado apuntando hacia algo más que la comunicación, sobre todo en el sentido “ganancial” al que aludes al final. Ello se puede leer claramente en sus trabajos finales, sobre todo, los recopilados en Pasos hacia una ecología de la mente (hablando de los verdes, siempre que oigo la palabra ecología no puedo dejar de pensar ni en la mente ni en la comunicación en el sentido batesionianos). Lo que nutre mucho del enfoque de Bateson es que él nunca dejó de pensar desde la experiencia.
El problema con todos los demás modelos viene de que la experiencia es intratable académicamente hablando, y de que tratarla implica un trabajo de vida. Como sea lo de Bateson es formidable: es un enfoque que permite ir lejos con el pensamiento: si uno no quiere ir muy lejos pues simplemente no llegará muy lejos con ese enfoque. Hace mucho colgué unos textos sobre él, el principal se llama la cibernética del sí mismo, por si quieres leerlo.
Muchos saludos
- Comentado por Naxos en:
- Recepción satisfactoria y descripción
- mar 6 2007 11:34pm
- Daniel, me pregunto si has leído algo de la antropología comunicativa de Gregory Bateson. Creo que lo que dices apunta mucho por ahí, y debo decir que desde que asimilé la obra de Bateson entiendo muy duramente la cuestión comunicativa, es decir, desde una riqueza mucho más empírica que la que ofrece muchos modelos comunicacionales.Y es bien interesante ver que la obra batesioniana, si uno tiene la fortuna de leerla en su recorrido, siempre ha estado apuntando hacia algo más que la comunicación, sobre todo en el sentido “ganancial” al que aludes al final. Ello se puede leer claramente en sus trabajos finales, sobre todo, los recopilados en Pasos hacia una ecología de la mente (hablando de los verdes, siempre que oigo la palabra ecología no puedo dejar de pensar ni en la mente ni en la comunicación en el sentido batesionianos). Lo que nutre mucho del enfoque de Bateson es que él nunca dejó de pensar desde la experiencia.
-
adr
- Hey!! Esos son muy buenos datos, de verdad. Siempre he estado a la expectativa de buenas publicaciones, y ahora está la ocasión de echarles un ojo. Por supuesto, me llama la atención sobre todo la revista de antropología social…
Por cierto que el link al catálogo al parecer quedó fuera de nuestro alcance…
Y pues aprovecho para mandarte un saludo cordial… - Comentado por Naxos en:
- Acceso abierto a las revistas complutenses
- ene 25, 9:41:00 PM 2007
- Hey!! Esos son muy buenos datos, de verdad. Siempre he estado a la expectativa de buenas publicaciones, y ahora está la ocasión de echarles un ojo. Por supuesto, me llama la atención sobre todo la revista de antropología social…
-
adr
- Señorina sonica linda in extremis, paso a dejarte un gran saludo…
espero que estés muy bien junto con tu hijo!!!
Creo que en cuanto a costumbres refiere, y conforme lo que nos cuentas, ya no se aplica hoy en dìa eso de que “aunque la mona se vista de seda….”
De hecho, nunca ha sido verdad… pero eso si: si una garbo se viste de quechua, pues no la hace!!
jaja
saludos muchos - Comentado por Naxos en:
- Garbo
- miércoles, enero 24, 2007 3:31:02 AM,
- Señorina sonica linda in extremis, paso a dejarte un gran saludo…
-
adr
- Pues vaya cosa, no supe de su muerte sino hasta ahora. De golpe me vinieron a la mente los aspectos antropológicos que Geertz aporta en su libro “La interpretación de las culturas”, los cuales se me quedaron muy presentes. Una de las lecciones que nunca voy a olvidar de Geertz es la de tratar de contemplar a la idea de la cultura como un concepto que impacta en la idea de hombre: Geertz decía que “somos animales incompletos o inconclusos que nos completamos o terminamos por obra de la cultura”. Por otra parte, fue de los primeros en asumir el quebranto de la disciplina antropológica, en el sentido de considerar a la etnografía como un ejercicio de autorreflexión y compromiso que no puede ser contemplado superficialmente y sin considerar su influencia en la propia experiencia. Él no se cansó de señalar que el etnógrafo tendría que llegar a una descripción densa de lo que observa, interpretando los símbolos que yacen superpuestos uno con respecto al otro, y que constituyen el magma propio de cada cultura. Por esto y por muchas cosas más, me parece que su obra no dejará de ser importante en mucho tiempo…
- Comentado por Naxos en:
- Clifford Geertz, in memoriam
- mié nov 08,2006 03:53:00 PM
-
adr
- Muy interesante la figura del pepenador, es la figura meramente antropológica de hoy en día: la cultura ha perdido algo que la contenía… y se ha fragmentado en miles de pedazos irreconstruibles…
En ese sentido hay hoy una gran añoranza por ese mundo cerrado que sólo vive en los registros paparográficos, el mundo electrónico del registro da cuenta de vertederos de la sobre información de una cultura putrefacta…
Paradójicamente eso es lo que enriquece a la cultura, es su composta…
la reflexión es buena, te mando saludos
PD
hay respuesta en Filum… - Comentado por Naxos en:
- Conociendo de Gorra
- Saturday, August 06, 2005 12:48 AM
- Muy interesante la figura del pepenador, es la figura meramente antropológica de hoy en día: la cultura ha perdido algo que la contenía… y se ha fragmentado en miles de pedazos irreconstruibles…
-
adr
- Oye no creo que se trate de juzgar nada. La cuestión es de eficacia simbólica.Levi-strauss, en su famoso libro de la Antropología estructural, definía esta noción de la manera más occidental posible.
Cuenta la historia de un shamán que no lo era pero que por azares de su comunidad tuvo que aceptarlo.
Resultaba que una adolescente nativa se enamoró de él y decía que la había hechizado: los padres le cuestionaron que qué le había hecho a su hija, y él ante la cuestión de no ser expulsado de su tribu, se vió en la necesidad de decir que sí era shamán.
Le pidieron pruebas y balbució unas sarta de cosas que no podía comprobar, pero no le creían y eso implicaba el destierro: le pidieron pruebas, y dijo que su pluma mágica había quedado incrustada en la pared su choza. Insistieron en que la mostrara.
El caso es que tiró la pared y de casualidad encontró una pluma incrsutada. Por lo que le creyeron. Entonces se convirtió en el shamán de la tribu, pero él sabía que no lo era, en realidad sólo quería salvar el pellejo y vivir en la tribu cómodamente.
En sus procesiones, este supuesto shamán mordía un pedazo de pulmón ensangrentado de algún animal (que previamente se había llevado a la boca antes de la ceremonia), y luego lo escupía arguyendo que era el demonio o el mal que poseía al enfermo.
Este método parecía resultar porque la gente se curaba.
Tuvo tanto prestigio como shaman, que el viejo shaman de la tribu vecina fue a verlo desconcertado. Ese shamán le preguntó su secreto y el joven shamán le dijo que mordía un pulmón ensangrentado. El viejo shamán se sintió deshonrado porque él no daba pruebas de haber sacado el mal del enfermo. Simplemente les decía que estaban curados después de algunos de sus aspavientos.
El caso es que este joven shaman no creía en que él era shamán, nunca lo hizo: sino lo creía toda la tribu. Por supuesto llegado cierto momento, el joven ya no podía negarlo, y aunque lo hiciera la tribu seguiría creyendolo por encima de todo y hasta de ellos mismos.
La eficacia simbólica realizaba la mágia por lo que significaba concretamente la creencia de la estructura social, es decir, por lo que esta estructura le confería al joven: el shamanismo.
De manera que aunque lo negara publicamnete los atributos que la tribu le había conferido eran ya irreversibles.
La significación de las cosas en sociedad la confiere la estructura social, eso es eficacia simbólica.
Funciona también en occidente: creemos en un oficio porque hay un significado concreto de una acción certificada publicamente, un significado que le da ciertos atributos y por tanto status a alguien, un doctor por ejemplo o un psicólogo, y nos entregamos a él y por dicha significación también “mejoramos” (sobretodo en el segundo caso).
Pero no lo hacemos solo porque creemos que funciona el paradigma médico o psicológico, sino porque la carga de la significación social, una carga que cobra su fuerza en la intemperie simbólica, es una craga que los inviste a ellos y nos embiste a nosotros (la difencia entre un término y el otro es tanjante y radical), lo que es decir que esa carga social significativa les da ese “poder”.
o sea que…
…aún estamos rodeados de shamanes en occidente!!
saludos
- Comentado por Naxos en:
- Cenizas
- domingo, 17 julio, 2005
- Oye no creo que se trate de juzgar nada. La cuestión es de eficacia simbólica.Levi-strauss, en su famoso libro de la Antropología estructural, definía esta noción de la manera más occidental posible.






...



