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Conversación en ComuniSfera

Marzo 7, 2007
Daniel, me pregunto si has leído algo de la antropología comunicativa de Gregory Bateson. Creo que lo que dices apunta mucho por ahí, y debo decir que desde que asimilé la obra de Bateson entiendo muy duramente la cuestión comunicativa, es decir, desde una riqueza mucho más empírica que la que ofrece muchos modelos comunicacionales.Y es bien interesante ver que la obra batesioniana, si uno tiene la fortuna de leerla en su recorrido, siempre ha estado apuntando hacia algo más que la comunicación, sobre todo en el sentido “ganancial” al que aludes al final. Ello se puede leer claramente en sus trabajos finales, sobre todo, los recopilados en Pasos hacia una ecología de la mente (hablando de los verdes, siempre que oigo la palabra ecología no puedo dejar de pensar ni en la mente ni en la comunicación en el sentido batesionianos). Lo que nutre mucho del enfoque de Bateson es que él nunca dejó de pensar desde la experiencia.

El problema con todos los demás modelos viene de que la experiencia es intratable académicamente hablando, y de que tratarla implica un trabajo de vida. Como sea lo de Bateson es formidable: es un enfoque que permite ir lejos con el pensamiento: si uno no quiere ir muy lejos pues simplemente no llegará muy lejos con ese enfoque. Hace mucho colgué unos textos sobre él, el principal se llama la cibernética del sí mismo, por si quieres leerlo.

Muchos saludos

Comentado por Naxos en:
Recepción satisfactoria y descripción
mar 6 2007 11:34pm

Conversación en Becuadro

Febrero 18, 2007
Hola Patricio, muy interesante tema y también algunos de los comentarios. Quiero recomendarte un post que publiqué hace tiempo y que refiere a la idea batesoniana de cibernética del sí mismo (puedes hallarlo en el tank de Inmanencia). Te lo recomiendo, ya que es muy interesante la idea sistémica de Bateson respecto a la experiencia humana. También quiero acotar que a mi entender no es prudente esencializar a la individualidad como si hubiéramos nacido con ésta o como si fuera ella un rasgo natural de nuestra fisiología. Nada de eso: la individualidad es perfectamente histórica, es el legado de una política del derecho pensada para la modernidad desde Hobbes, y que hace “eje” con las ideas “psi” de Freud, con el consumismo, con las políticas nacionales, con la guerras, y con tantas cosas que se fueron sedimentando en la historia moderna -sedimentación que es a la vez una subjetivación que nos ha moldeado-. Haciendo crítica a la modernidad, Hölderlin diría en un poema que la individualidad es como la tumba que arrastramos en vida. Y bueno, respecto a Bourdieu, hay que tener cuidado de no hablar de identidad sino de habitus: el habitus rompe con la subjetividad psicologista y con la objetividad antropocéntrica y nos habla de un sistema disposicional engendrado e incorporado -estratificación de la experiencia- que funciona sistemáticamente respecto a las estructuras objetivas de la historia y que se activa en diversos campos de acción.

Muchos saludos

Comentado por Naxos en:
Stand alone complex: autonomía y complejidad
18 de febrero 2007 1:23pm

Conversación en Rizomas

Noviembre 23, 2006
Hola cosmodelia, es un gusto leer tu respuesta. Pues he de decirte que más que verlo como un hobbie o un gustito placentero y relajante, este juego lo veía como una suerte de debilidad: cuando empezaba no podía evitar querer jugarlo y a decir verdad tomaba la filosofía no evitarlo, lo único que hacía era despedirme del mundo y adentrarme en el juego. Creo que este es un punto importante, más allá de verlo como una adicción que había que evitar, lo veía como un trance relacionista que había que pasar con cierto pundonor. Creo que este sería un primer aspecto: entregarse al juego sin que nada te saque de él, sin que el sentido común te lleve de vuelta a la cotidianidad.

Un segundo aspecto que va de la mano con éste, es evitar el temor a romper la línea del tiempo y sus horarios. De plano creo imposible jugarlo expertamente por intervalos menores 6 o 8 horas, ya que siendo un juego por turnos, éstos encadenan las estrategias a mediano y largo plazo, las cuales tienen que verse como metas por cumplir sin que se te descuadre el despliegue estratégico. Por ello es que la mayoría de los jugadores afanados se programan un fin de semana con puertas y ventanas cerradas, teléfonos y compromisos suprimidos, ya que estos lapsos de tiempo largos permiten un seguimiento minucioso de cada tiro y de cada plan, evitando olvidos (y es que muchas veces cuando se interrumpe un juego y queda a medias la construcción de una estrategia, es muy dificil detectar otra vez la lógica del porqué se había planeado eso, y cuando uno se da otra vez cuenta de ello, la mayoría de las veces es demasiado tarde).

Una vez que uno es capaz de esta entrega, y de romper la línea del tiempo, las cosas se centran en la relación con la máquina. Lo primero es ante todo el sentido de planeación y de anticipación de las jugadas: mientras desarrollas tu estrategia hay que anticipar tácticamente las de los otros. Aquí es donde pienso vienen las cuestiones somáticas de la relación con el juego, ya que muchas veces uno quiere actuar por impulso ante una jugada enemiga, lo cual es un modo de perder el control del juego. La lógica de la máquina siempre actuará de un modo inversamente proporcional al modo de juego humano: apelará a una dialéctica inherente al modo de pensar humano, e intentará que el humano actué por impulso. Para evitar esto uno tiene que saber cómo se desarrollará íntegramente el juego, saber qué cosas tiene que hacer en determinado tiempo y qué cosas vendrán en determinado otro. Si no se ha logrado algún cometido en determinado lapso del juego -hablando de todo el curso de lo que hay por jugar- el plan falla y el juego seguirá su curso irremediablemente, sin mayor avance.

Por supuesto, esto sólo se puede mantener cuando ya eres un jugador experto, porque cuando aún no lo eres y aún estás aprendiendo a jugar, la cosa no sale de un ensayo y error, de un crash and burn formativo, el cual implica una sarta de lecciones que se aprenden en mayor medida por frustración. Para dominar el juego hace falta aprender a jugarlo, una vez logrado esto uno anda como pez en el agua, lo cual no quiere decir que la máquina vaya a responder pasivamente, ya que siempre se adapta directamente a tu nivel: andar como pez en el agua sólo quiere decir que más o menos ya eres competente para jugarlo.

En la medida de que se superan las frustraciones y se sabe actuar en consecuencia, cada tiro y cada “move” es importantísma y debe ser realizada con un calculo de largo plazo. Acá hay que pensar en grande, ya que todo tiro a corto plazo permite que la máquina materialice su estrategia de largo plazo (todos los tiros de la máquina son de largo alcance). Así pues diría que la máquina actúa sus tiros en relación a todo su plan de juego, como partiendo de un plano donde todas las relaciones posibles las pone en juego, y que siempre -en cada tiro- se acomodan por defecto al plan de juego humano, que es siempre es más estrecho que el de la máquina. El plan de juego de la máquina integra todas las relaciones de lo que es posible hacer en el juego, por lo que el humano tiene que integrar a su juego el mayor número de variables posibles.

Entonces tenemos dos sistemas -uno biológico y el otro binario- con distintos planos de juego, sin embargo, la lógica del juego está dispuesta siempre a actuar en consecuencia respecto al plan de juego humano, es decir: no piensa por si misma sino que sus éxitos siempre estarán dados a consecuencia de un error de planeación humana. Esto es una gran ventaja, quizá la única para ganar el juego. De modo que el modo de jugar humano debe estar dirigido a evitar errores en su propia planeación, de abrir más posibilidades, y de ir desechando a tiempo las que no sea posible fructificar. Muchas veces la máquina bluffea en sus tiros, pero si uno los ignora y actúa respecto a la firmeza de su propio plan, las variables íntegras del juego se inclinarán a favor del jugador. De modo que los límites que uno se imponga serán los que marquen la felicidad del juego: los tiros conservadores sin grandes ambiciones abren pocas posibilidades, las empresas riesgosas (pero factibles) las abren. La máquina ama jugar y ofrecerá siempre posibilidades si tu afán es riesgoso: ello propiciará el éxito de alguna jugada.

Todo esto para decir que hay que jugar con la máquina: ella siempre da señales signos o indicios para que se despliegue o no alguna jugada en su tiempo, si tardas o quieres efectuarla sin que ella marque la pauta, la estrategia será entendida como una necedad humana, y por tanto, favorecerá su plan de juego. Así pues, es menester estar muy abierto y muy atento: no se puede jugar lo que uno desee espontáneamente jugar: siempre hay una lectura de los posibles y de los imposibles que está ritmada por la máquina. Todo indica que este es un juego de pulcritud de planeación: un plan sostenido invocará al azar del juego para que éste esté de su lado, si uno va cambiando de planes o en cada tiro se desdibuja el plan anterior, se está perdiendo el tiempo. Pues bien, toda esta cuestión de planes está íntimamente ligada al saber resolver problemas para poder ir adaptando el plan de juego al juego mismo.

En realidad el plan de juego no es un sólo plan sino una superposición de planes que tienen que irse resolviendo uno a uno, tiro a tiro. Pero para pasar de un plan a otro (respecto al gran plan de juego) uno tiene que resolver una serie de retos, cumplir ciertos tiempos -sobre todo para desplazar unidades- y sobreponerse a las frustraciones. Siempre que uno quiera hacer algo que no esté dado a lograrse, es que el plan está mal planeado, y entonces hay que recomponerlo, dentro de un tiempo limitado para rehacer las estrategias. Sin embargo, por más que recompongas los planes, la máquina siempre se las arreglará para picarte las costillas o para estar un paso adelante de ti, o si es el caso, un paso atrás. Este afán chinga-quedito de la máquina está en función de reactivar la frustración y de orillarte a superarla. En cada turno -es decir cada que uno termina de hacer sus moves de juego, y cada que la máquina hace los suyos-, debe de reabrirse una retroalimentación de los planes, lo cuales cada turno se ponen a prueba y por ende, ponen a prueba el plan íntegro de juego.

Esta retroalimentación es sumamente desgastante e implica vigilar que no se tire por impulso. Pero esto llega al punto de la complicatio: porque es obvio que, en un juego desarrollado, entre más unidades despliegues, más estrategias estés efectuando, y más visualización tengas de los tiros de la máquina: cada turno se hace más largo y complejo de seguir, tanto en tu tirada como en la tirada de la máquina. Muchas veces me tocó ver cómo en juegos muy desarrollados, los tiros de la máquina tardaban hasta una hora, y otro tanto tardaban los míos. De modo que esto de evitar la frustración llega a ser un tema central, no sólo a nivel del despliegue estratégico, sino también a nivel del desarrollo del juego.

Es ahí donde en este juego de despliegues, frustraciones y retroalimentaciones implica tanto un aprendizaje lógico-formal como una capacidad de calcular variables y relaciones, la cual llega a ser muy formativa. En este punto es donde me vienen a la mente las cuestiones cibernéticas de Bateson, sus teorías del doble vínculo y del deutero-aprendizaje: él nos dice que para resolver una serie de condicionamientos asociados a una clase particular de problemas (tomando que estos condicionamientos se presentan como callejones sin salida o dobles vínculos que sobrecargan la experiencia, es decir, que se manifiestan como frustraciones) es necesario poner en relación todo lo aprendido para retroalimentarlo, acondicionarlo, y hacerlo pasar por un circuito de diferenciación que permite matizar las posibles soluciones. Me da la impresión de que juegos como éste, donde el nivel de variables y relaciones es muy abierto, es un excelente dispositivo por el cual uno puede acoplarse y disolver las frustraciones referidas a los problemas que dicho dispositivo simula. Pero es en la medida de ese acoplamiento que uno puede hacer de ese dispositivo un circuito de diferencias legibles en función de adaptarse a los problemas que nos presenta y de resolverlos aprendiendo su lógica formal. De tal modo que el jugador experto sería aquél que ya tiene una serie de premisas incorporadas las cuales irá poniendo en juego respecto a la lógica formal del juego, misma que sólo puede aprenderse por ensayo y error y con muchas horas de practica.

Por todo lo anterior es que pienso que la cyborización esta más dada en términos de planos y de planes, de planeaciones y de programáticas. Y es que por ejemplo, para jugar competentemente este tipo de jueguitos, uno ya debe de tener un plan de juego que es ya un plano de automatización encarnado donde las premisas lógicas incorporadas se ordenan y se superponen según la propia experiencia de juego. Y si bien este plano se activa con el propio dispositivo de juego, al estar encarnado y portarse a donde quiera que uno vaya, sigue funcionando como un ordenamiento programático de las acciones más cotidianas, sin significar su rigidez y sin cancelar las posibles variables creativas.

En fin, hablando de variables y para no variar, he vuelto a escribir como loco y vuelto a ab/usar de este espacio escritural…

Sin embargo, es por ahí que pienso que va todo el asunto, pero por lo que mencionas del Shenmue, seguro tu vas como mucho más en avance… :-)

Cosmodélicos saludos

Comentado por Naxos en:
“Creadores de civilizaciones”
22 Nov 2006 11:16pm

Conversación en ConTexto

Noviembre 12, 2006
Hola, ksr, gracias por lo dicho, también coincido en que escribir no es nada tedioso. Bueno pues, veamos: entiendo lo que dices y el entusiasmo, no obstante, la cosa es todavía mucho más compleja desde su propia pragmática. Digamos que mi comentario tiene que ver no sólo con los modos de apropiarse un medio, de cómo usarlo según el buen entendimiento y según lo dicta la buena conciencia social o política de quien se lo apropia y lo usa. En realidad mi comentario destaca más la existencia de dos modos de la interacción comunicativa, dado que ésta no puede darse unidireccionalmente. Para que una comunicación sea feliz precisa al menos de dos “tipos lógicos” en su intercambio, y ello en función de que la info como tal comparta y circule “diferencialmente”. Estos tipos lógicos son conocidos como simétrico y complementario. La cosa es que estos tipos lógicos, en tanto que elementos de la interacción comunicativa, mantienen entre ellos una relación de reciprocidad invertida, es decir que son inversos pero a la vez dependen el uno del otro.

Como lo dejé implícito en mi comentario anterior, la interacción en el mundo de la blogósfera no escapa de esta dinámica, de modo que se pueden encontrar patrones de lógica simétrica en quien sostiene desde su blog supuestas conversaciones, es decir, en quien no comenta en un blog ajeno pero que sí alude desde su espacio a alguna publicación hecha por alguien más. Esta actitud es algo así como un “hablarle a chana para que entienda juana”: un intercambio no frontal, indiferente y despótico, ya que es unidireccional. Este patrón de lógica simétrica sería equivalente a querer responder una pregunta con otra pregunta, es decir, usando un medio o vehículo de la misma clase a la que pertenece el estímulo o emisión (es claro que no se puede dar real respuesta a una pregunta con otra pregunta, dado que pregunta y respuesta son elementos que pertenecen a clases distintas). De este modo no se comunica nada y no hay intercambio diferencial en la interacción, no hay de hecho ni interacción ni conversación: sólo hay dos polos emisores, dos monólogos de una misma clase, que no llegan a confluir ni a complementarse.

Ahora bien el otro tipo lógico, el complementario, también está dado por algunos patrones que se pueden identificar, como por ejemplo: el patrón lógico de quien tiene más interés en comentar que en publicar, es decir, de quien comenta mucho -y muy seguido- incluso sin tener siquiera un blog (o quizá teniendo uno, pero sin tener -como de seguro le ha de suceder al gran grueso de los iniciados- ya sea el know-how htmlero o CSSero, el tiempo o la paciencia para mantenerlo actualizado, o la habilidad para adaptarse a la atmósfera blogósferica). Acá la lógica es por completo complementaria, es decir, se complementa una actitud simétrica previamente dada por quien publica en su blog. En este patrón complementario es el lector el que, con su tiempo y sus comentarios, complementa lo publicado y le da sentido. En tanto que es el alimento del blogger, el comentario implica una retroalimentación con lo dicho, sea crítica o no, y efectúa una conversación: eso retroalimenta la simetría del blogger y lo empuja a seguir publicando -manteniendo su patrón simétrico-.

Esto que digo es aún muy elemental y muy general, ya que estas experiencias comunicativas necesariamente se van dando por niveles cuya lógica que se va superponiendo una con respecto a la otra. En fin, el punto es que, dado que es mayor la afluencia de gente que está dispuesta a leer que a publicar, esto es, respecto a la cantidad de gente dispuesta a dar su opinión en su blog: la tendencia que se promedia entre bloggers se inclina hacia una lógica más simétrica que complementaria. Si bien esto incrementa la cantidad -pero también la calidad- de las publicaciones, lo hace en detrimento de la calidad -pero también de la cantidad- de los comentarios -y ello a pesar de que pueda existir una gran afluencia de lectores netos-.

Además, lo que apuntas de la solidaridad es muy importante, aunque más bien se trataría de que técnicamente los bloggers exitosos sean horizontales y complementarios, de que su ejemplo no sólo se perfile en el acto de publicar, sino en el acto de comentar o de estar al nivel de sus lectores (Ricardo Galli, más conocido en menéame como “perl”, es un buen ejemplo de ello). Esta actitud es muy importante, dado que la verticalidad o simetría es una tentación que resuena con los intereses de los grandes monstruos-consorcios que han podido dar vida a la web 2.0, y que han podido levantarse como centros de poder que sostienen las redes periféricas que subsisten propiamente en el tejido que han desplegado a su paso. La erección de estos centros, su simetría y verticalidad, es una tentación digna de ser templada y planificada para que no explote. De ahí que, por ejemplo, el lema de “no seas malvado” de Google resulte ser un eslogan que remite a no precipitar su desmoronamiento mientras su poder crece.

En fin, creo que la cosa es trasladar el show a la sección de comentarios y darle mucho más peso a los puntos de vista para canalizarlos de un modo cada vez más diferenciado (cosa que los de The Guardian pretendieron emprender con su página especial dedicada a comments). En el fondo lo que caracteriza a la web 2.0 no es la implementación de dispositivos escriturales para publicar y/o ejercer un nuevo modo de competencia periodística, quizá eso sólo sea en apariencia: más bien su carácter innovador, creativo o revolucionario reside en la posibilidad de hacer diferencial la interacción mediante la implementación dinámica de dispositivos de lectura y de comentarios, ya que éstos permiten abrir feedbacks que dan presencia a una gama multicolor de expresiones que matizan la información emitida. El periodismo de la web 2.0 no es competitivo o revolucionario porque los bloggers escriban bonito o porque hagan circular mucha información, sino porque existe la necesidad de que esa información sea matizada públicamente por quienes la consumen.

La diferencia entre leer el periódico y leer un blog informativo es que éste último le permite al lector darle cause tanto a los afectos como efectos que la noticia provoca en él. Y esto es lo más importante de todo el asunto: las voces de una multitud plural siempre estarán por encima de la opinión personal y de la escritura editorial…

En fin, tendrías razón en sospechar que mi percepción de todo este asunto no es ni casual ni espontánea…

:-P

saludos

Comentado por Naxos en:
Blogosfera: La Conversación
November 12th, 2006 at 6:40am

Conversación en Indarki

Septiembre 13, 2006
Hola Indarki:Gracias por tu comentario en mi blog y por investirte de especialista en la materia energética, siempre se aprecia una buena opinión que tenga su propia contundencia. Ahora bien, me permito seguir aquí o allá -donde gustes- este asunto, ya que no estoy tan seguro de la linealidad de las cosas.

Bueno, antes que nada quiero decirte que no fue ninguna clase de oportunismo haber asociado a Tesla con Steorn, jamás apelé a Tesla para darle un aire de oportunismo al tema de Steorn, ya que como lo mencioné en mi post, por un lado: en el foro de la página de Steorn existe un espacio dedicado a Tesla, y por el otro: ya había leído antes algo de Tesla y por ello me resonaba lo de crear energía libre.

Ahora bien, dices que Tesla no es ahora un científico venido a menos, lo cual me parece que no es verdad, ya que en su momento no fue considerado como debió serlo, y eso quedó registrado históricamente y le dió la representación que de él ahora tenemos. Tesla pudo representar mucho más, pero el ego-ismo de Edison se interpuso. Me parece que quieres hacerte la idea de que ese lugar que ahora Tesla tiene en la historia es el lugar que se merece, lo que me permite también sospechar que no tomas en cuenta que los líos que Tesla tuvo con Edison tienen una fuerte resonancia respecto al avatar que tomaría la ciencia de hoy. Digamos que ese avatar sigue una linealidad de la cual no puede salir. Para Tesla la ciencia no era una cuestión de hacer inventos con una patente que lleve su nombre -para Edison sí-. Edison quedó como un gran inventor porque supo comprar y luego perfeccionar -o domesticar- invenciones de otros. En fin, para ese entonces Edison pudo manchar y hasta sabotear el trabajo de Tesla, y eso tiene su reverberancia hoy en día. El punto a tratar es que la cuestión de Tesla deja ver que pudo existir otro modo de ver o hacer ciencia, el cual pudo ser taponeado por intereses comerciales -y desde ese entonces no creo que la cosa haya cambiado-. Lo que te digo es que me parece que la ciencia de Tesla es revolucionaria -recordemos que sus archivos están aún desclasificados- y es menester tomar en cuenta todo este contexto para poder entender porqué surgen intenciones como las de Steorn.

Respecto a Steorn, puedo decirte que a ellos nos les creo gran cosa, sin embargo, creo que es posible no crear, ni producir energía libre, sino generar circuitos por donde la transformación suceda según su propia dinámica y en condiciones en sí mismas seguras. La idea es que el entendimiento de este tipo de cuestiones no va en una linealidad causa-efecto, sino que se da por una causalidad circular (causalidad directamente ligada a la idea de campo). Tener la idea de causalidad circular y por demás querer explicar la dinámica de las fuerzas de este mundo através de ella, no ha podido ser algo de la incumbencia de la ciencia porque la ciencia no ha tenido paradigmas con qué comprender esa idea (como se sabe, en materia energética las revoluciones científicas a la Kunh no han producido grandes venturas en sus paradigmas, sobre todo porque el principio de conservación de la energía funciona más como un límite religioso -y conste que era el propio Kunh quien decía que dichas revoluciones se daban como por una suerte de conversión religiosa respecto al nuevo paradigma- limite que sólo está ahí para evitar romper la lógica lineal. Quizá el fallo en la idea de linealidad es que no puede explicar el fenómeno de duración, lo cual me recuerda la crítica que Henry Bergson también intentó hacerle a Einstein respecto al tiempo. Así pues, hay que pensar que si existen cosas que duran es porque tienden a curvarse en el tiempo.

Pero mis entenderes sobre las causalidades circulares vienen más de la obra de Gregory Bateson: en suma, Bateson siguió ese camino de un modo muy antropológico. Él estudiaba cómo la experiencia de aprendizaje se daba por la apertura de circuitos de retroalimentación de lo aprendido (es decir, en circunstancias ambientales donde los saberes que ya tiene adquiridos un ser vivo sobrecargan literalmente su experiencia para poder ser aprendidos, haciéndolo pasar por fases de frustración o angustia. Dado que esa sobrecarga significa una necesidad de reordenamiento o de reconfiguración de tales saberes incorporados -que a decir de Bateson son diferenciales de información que pasan por un circuito transformación de diferencias- al final deja lugar a un nuevo saber aprendido por experiencia. El punto es que para poder aprender algo o resolver algún problema, la experiencia suele hacer una transformación netamente corporal de los saberes incorporados -la experiencia se circunscribiría a una suerte de ionización de las vivencias que están por integrarse a la existencia corporal, lo que es decir que la experiencia permitiría que la información que puede ser extraida del mundo de las cosas se convierta en un saber incorporado y aprendido susceptible de ser reconfigurado en función de posibles aprensiones, y por supuesto en función de posible acciones a realizar.

Bueno, te cuento todo esto como para poder decirte que para entender las causalidades circulares, es menester entender las transformaciones que la experiencia de vivir la vida significa. Es menester implicarse uno mismo. Por el contrario, la ciencia cobra su objetividad como ciencia a partir de la fórmula causa-efecto, y ello es así porque no incluye la experiencia de quien la hace como parte del objeto científico que estudia. La ciencia se caracteriza por tomar distancia y no implicarse, a modo de que pueda ser objetiva, no obstante su objetivismo es más bien un efecto de la toma de distancia hecha por el científico respecto al fenómeno que estudia -de ahí que lo vea como fenómeno-. En cuanto uno se incluye como parte del objeto científico, todo se vuelve del orden de la experiencia, y en ese sentido lo científico deja de ser ciencia para ser de un tipo lógico superior. El tipo lógico implicado en as causalidades circulares es un tipo lógico superior al tipo lógico de las causa-efecto, y en tanto que por ello no son homologables, uno no puede explicarse respecto al otro: es decir, el tipo lógico causa-efecto no puede explicar el tipo lógico que lo supedita. Para que pueda entenderlo necesita poner en duda los saberes que constriñe, cimbrarlos de su fijismo, y con ello ponerlos en relación respecto a la nueva propuestra lógica.

En fin, las causalidades circulares se relacionan estrechamente con la dinámica de los campos. A mi parecer, ya al hablar de campo se habla de que su dinámica siempre es de orden magnético. Esto es posible porque todo campo, incluso un campo social o uno de futbol, se genera, se forma o se materializa, por inmanencia. La idea de inmanencia no puede ser entendida más allá de la experiencia, pero no se reduce tampoco a ella. Si logramos comprender a la inmanencia es posible romper la línearidades y los fijismos de nuestro entendimiento. A mi juicio es por inmanencia que se podrían explicar la propuesta de Stern en términos de energia. Sin embargo, no considero que sea posible que se genere energía libre, considero posible liberar energía desde cualquier punto contingente al planeta -ya que ésta se conserva en todas partes- y usando un campo magnético como medio, carrirer, o regulador. En apariencia -pensando linealmente- esto implicaría generar o producir energía, pero no es así. En esto detecto que esos términos son más bien parte de una estrategia publicitaria de parte de Steorn: la cual me parece muy inteligente, ya que si ellos pretenden que su tecnología energética sea considerada como ciencia, han de plantear su explicación y demostración en términos de ciencia, aunque éstos no alcancen o no sean siquiera los indicados para explicarla -de modo que su explicación científica en realidad es una no-explicación científica formulada en términos científicos-. Es muy inteligente esa estrategia también en términos comerciales, ya que el target no es comercializar su producto sino obtener el reconocimiento de la comunidad científica -lo cual implicaría revolucionar los viejos paradigmas-, pero esa orientación indica cierta seriedad respecto al suceso científico que respresenta, lo cual es también el modo “derecho” de hacerse de la patente.

Bah, sinceramente es muy criticable que pongas a la ciencia en un orden capaz de explicarlo todo: hay cosas que existen en este mundo y que la ciencia como tal aún no puede explicar. Puedo comprenderlo, pero creo que si habías de reflexionar aquello que te decía tu hermano, ya que la ciencia sirve también como un encarrilamiento ideológico que produce posturas enquistadas que tienden a reducir todo a su lógica cientificista y que terminan por favorecer el interés, ya no de un grupo o de una empresa, sino de monopolios tendenciosos y dominados sólo por unos cuántos países.

Bueno, este es mi punto de vista…

saludos

Comentado por Naxos en:
Creando energía-ficción: Teoría de la energía temporal
14/09/2006 02:58