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Conversación en Boulé

Abril 17, 2008
Hola Miguel !!

Felicidades por la entrada. Yo tampoco creo que la filosofía haya muerto con Marx y con Nietzsche. Tampoco creo que lo de Marx sea una ciencia. Lo que si creo es que existen determinismos sociales muy marcados en la experiencia de cada individuo. Esta experiencia no es algo que esté en la superficie de la historia, por el contrario está sumergida en la historia, lo que es decir que es una experiencia que está estratificada significativa y socialmente. La vida sumergida en esa estratificación está movida por un carrusel de prácticas y representaciones que no van de la piel hacia afuera: el cuerpo del individuo es capaz de interiorizarlas e incorporar su lógica tanto como él mismo está dentro del estrato que las compone y que las hace funcionar con eficacia. Es por ello que ese cuerpo porta un saber-hacer que las engendra y que le permite actuar en consecuencia, dependiendo de la situación, y conforme esa lógica. Ahora bien, en efecto hay acontecimientos en la vida de un individuo, y por ende, en la historia de su experiencia, que logran no sólo transformar esa relación, sino efectuar una ruptura. Ahí es cuando esa relación implica otro orden ético de subjetivación, otra manera de moldear la vida, según una ética singular que, a la larga, será cifrada por la historia. Como puedes ver se trata de una retroalimentación entre el cuerpo social y el cuerpo individual. Si Marx pudo romper con su origen burgués y pensar más allá de ese origen, fue porque algo aconteció en su vida. Me parece que lo que él quiso dar a entender es que ese tipo de acontecimientos no suceden porque uno quiera o por buena fe. Hay opresiones ideológicas que como tales no permiten que la gente salga de su postura para cuestionar la fijación de una identidad impuesta que han aceptado, abrazado y de la cual se regocijan. Ahí el determinismo social es lo que marca la pauta de sus vidas y de sus conciencias.

saludos

Comentado por Naxos en:
Marx contra Marx
17 abril 2008 12:51am

Conversación en El blog de Jésus Silva-Herzog

Marzo 10, 2008
Ay! Parecería que defiendo a los autores que Sokal critica y en realidad no es así, al menos no en ninguna de mis intervenciones. Eso de hacer encadenamientos lógicos y dar las cosas por descontadas al parecer no sólo se les da a los filósofos “charlatanes”. Lo que pasa es que no le doy ni consiento el crédito que Sokal le imprimió a su polémica: lo que era un texto con broma local vis a vis entré él, Aronowitz y Ross, lo que es traspié incitador dado inicialmente como un “a ver qué pasa”, terminó siendo un texto polémico que iría demasiado lejos al implicar después la publicación un libro que intentaría denunciar en bloque la supuesta charlatanería de toda una generación de filósofos mayoritariamente franceses (un libro que más bien le permite recomponer una publicación que resonaba con discursos tipo new age de la física y de la matemática, discursos que están en una disputa dada al interior del campo de la producción discursiva científica, al pretender introducir el paradigma de una teoría cuántica mucho más light que la que los físicos duros sostienen).

Que quede claro que no digo ni dije que muchos de los filósofos aludidos no hayan abusado de los conceptos científicos, ciertamente lo hacen. Pero de ahí a asegurar que son charlatanes es otra cosa, es de hecho una aplicación argumentativa cuya articulación parte de una falacia ad hominen, una falacia contra el hombre y no contra lo que dice o afirma. Tan sencillo es decir que estaban errados según el escrúpulo que distingue al científico serio, y decirlo demostrándolo “con pruebas” y considerando que no se puede argumentar demostración alguna sin ellas (y más si es un cientifico quien denuncia). Sokal lo intenta sin lograrlo, y dado que demostrar tal cosa es una labor de vida y de quema de pestañas, de lectura integral de las obras completas de cada autor, y de seguimiento de las tradiciones discursivas que componen cada una de sus obras, su denuncia queda reducida a una seudocrítica no contra dichas obras, sino contra los hombres que las escribieron. Por tanto, es una denuncia falaz. Con ello no digo que su intentona, pese que no fue tal desde el principio, sea loable al final para dar cuenta de los abusos referidos, si es que después de toda esa demostración exhaustiva los determinan como tales, y también considerando en qué sentido y desde qué trinchera esos abusos se denuncian en tanto tales.

En fin, charlatanes los hay en todos los frentes, y es la historia quien termina por tumbarles su puesta escénica: así ha sido tanto en ciencia como en filosofía, pero para un científico como Sokal, arrogándose esa virtud que es correlativa a la historia, no le fue demasiado ocioso hacer su seudodenuncia.

Ahora bien, lo que sí defiendo es que a la filosofía le corresponde crear conceptos, no a la ciencia: la filosofía tiene todo el derecho de poner a prueba también los conceptos que la ciencia se ha inventado para sí misma por autoritaria y despótica, olvidando sus posibles aplicaciones ontológicas.

Hay que decir lo que se piensa y lo que es pensable más allá de la propia opinión, más allá de reproducir el sentido cómun, y más allá de ensalzar la ignorancia. Y eso es lo que he hecho en este ejercicio, al parecer sin éxito.

Comentado por Naxos en:
Alan Sokal regresa
Lunes 10 de Marzo 2008 10:39pm

Conversación en El blog de Jésus Silva-Herzog

Marzo 6, 2008
Aurelio, si te regocijaste a tí mismo y carcajeaste leyendo el texto de Sokal, fue porque sabías ya que era una parodia, tenías un condicionamiento previo cuya intriga de predestinación estaba prácticamente cantada desde que empezaste a leer las primeras líneas. Aún así no eres del todo franco cuando dices que reconociste el discurso supuestamente parodiado, dudo que hayas estado tan familiarizado con las referencias que Sokal cita en su texto, las cuales un 80% son traídas de una cientificidad rigurosa, y dudo también que hayas detectado las irreverencias sintácticas revestidas. Si lo dudo a sabiendas de que estabas previamente condicionado para regocijarte creyendo que era una parodia, mucho más lo dudo si lo hubieras leído sin ese detonante previo. El Texto de Sokal contiene una polémica interna oculta, no una parodia.

Lo que estoy diciendo parte de pensar lo sucedido desde la situación y su contexto, allá por 1996, en los meses en que el texto de Sokal fue publicado. Es bien conocido que Sokal reveló, después de publicado, que su texto pretendía ser paródico. Pero tal revelación no fue tan inmediata como Sokal hace parecer en sus Imposturas y en la Webpage que facilitas: no existe pues una referencia a la fecha exacta en que dicho epílogo fue terminado de escribir, como sucede en muchas epístolas, lo cual era menester dejar claro, considerando que él asegura que todo fue premeditado. No hay tampoco ninguna referencia a la fecha exacta del acuse de recibo del texto inicial. La carta epílogo tardó algunas semanas después de que el texto fuera publicado, como sea, dicho epílogo salió a la luz hasta otoño de ese año, en otra revista.

Las consecuencias de la publicación del texto de Sokal se veían venir en ese entonces, entre ellas que un representante de la ciencia, de la física y de la matemática decía cosas en un texto que no sólo ponían en duda la legitimidad del discurso científico -no del filosófico-, sino que también abría de capa la autonomía del campo de la ciencia para que sea penetrado por el discurso filosófico posmoderno.

En fin, Aurelio, es verdad que resulta chocante estar en este tono, pero tus últimas respuestas han sido un poquito más esmeradas y por ello las atendí. Como sea, se espera mucho más de ti, considerando la certeza con la que hablas. Si crees que hay demasidado enfado en seguirle, no hay problema: de verdad que yo he pretendido tomarlo con divertimento, en la medida de lo posible y de mi tiempo, dado que no es la primera vez que discuto por escrito este tema y tambien porque aún tengo algunas aserciones que pueden arrojar sospecha sobre lo paródico del texto y sobre sus consecuencias. Sólo es cuestión de sacar la lupa, relajarnos un poco, y de tomarnos el tiempo. Si te abres un poquito creo que podríamos llegar a conclusiones al menos empáticas, sólo es cuestión de trabajarlas: eso es lo que yo hago, tomo esta discusión como un ejercicio escritural, no creas que es gratuito o porque quiero a toda costa convencerte. No sé qué opine Jésus a todo este respecto, pero también deduzco que quizá ya le incomode este ríspido intercambio, quizá por su poco avance. Habría que respetar su deseo de que continuemos todo esto en otro lugar, si acaso.

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Alan Sokal regresa
Jueves 6 de Marzo 2008 11:15am

Conversación en El blog de Jésus Silva-Herzog

Marzo 6, 2008
Estoy de acuerdo en que la naturaleza paródica de un texto, no depende de que quienes lo publiquen la reconozcan como tal. Pero no considero que sea ese el caso del texto de Sokal. No pienso que la naturaleza de ese texto sea paródica, por más cantaletas se diga al respecto. Sokal esperaba que su texto fuera reconocido por los editores como no válido, no como parodia. Es sólo después de su publicación, y de ver las consecuencias de su publicación, que lo tilda de paródico. Ciertamente dicho texto está lleno de incoherencias premeditadas que están ocultas y que pasan como coherentes a una mirada no rigurosamente científica, y es ello lo que lo hace un texto con polémica interna oculta, no con parodia. Como parodia no se conecta con el discurso parodiado, en todo caso, se conecta con un discurso de una cientificidad simulada mucho más dura que el de la filosofía que insiste parodiar, la cual ciertamente usa y -si se quiere- abusa, aunque no en todos los casos, de una serie de conceptos acuñados por la ciencia.

Es menester considerar que Sokal pretende extrapolar ese uso y abuso al discurso de campo científico, como si ese discurso filosófico que presume parodiar formara parte del campo propiamente científico. Es de notar que, para lograrlo, Sokal intenta operar una seudocritica que descontextualiza en bloque esa indagatoria filosófica, la cual está cargada de una larga tradición discursiva, que al final de cuentas es muy válida sólo al interior del discurso filosófico, es decir, válida para los fines filosóficos que intentan poner a prueba todo tipo de aplicaciones conceptuales. La indagatoria filosófica del discurso que Sokal quiso parodiar -sin lograrlo- no pretende que sus hallazgos o especulaciones sean retomados por la ciencia, siempre se han circunscrito al interior de la producción meramente filosófica. Si dichas indagatorias llegan a influir en los puntos de vista de algunos científicos es más bien por la falta de escrúpulo que tales científicos tienen respecto a la práctica de su propio oficio. Ese es el caso de Sokal.

El discurso que Sokal dice parodiar es de una naturaleza filosofico-conceptual, de ensayo con pretensiones de filosofía y no con pretensiones de cientificidad rigurosa. No por ello se hace desdeñable y poco válido, al contrario, ese el trabajo netamente filosófico: indagatorias, aplicaciones e invenciones conceptuales. La filosofía reclama la invención de conceptos que la ciencia le ha despojado y que le pertence de derecho. Si bien las pretensiones filosóficas no son válidas para la ciencia, sí lo son para la filosofía, incluso le son necesarias para su ejercicio y autonomía.

Es verdad que la revista Social Text solía dar curso a textos de ese orden filosófico y con dichas pretensiones, también puede llegar a ser verdad que quizá esa revista no aplicaba un criterio riguroso en el sentido de una cientificidad endurecida. Pero hay que matizar que el texto de Sokal no se presenta como un texto nacido desde ese orden y pretensión filosófica, sino se presenta como de un orden con pretensiones mucho más estrictamente científicas. Es por ello que la supuesta parodia de Sokal finalmente no conecta como referente paródico al discurso filosófico al que pretende aludir, sino al discurso que se inscribe en el campo de la producción científica. Sokal trasviste este hecho dando por sentado que el discurso filosófico que pretende parodiar forma parte de la ciencia y de su campo de producción discursiva, como si el campo de la producción filosófica contemporánea no tuviera su propia autonomía.

El discurso que Sokal supuestamente parodia nunca ha dejado de circular en el campo de lo propiamente filosófico, aún siendo en efecto que retome conceptos científicos y los explore en mil sentidos. Ese discurso supuestamente parodiado nunca salió de su campo filosófico pese a esos excesos y abusos conceptuales, los cuales se presentan como tales sólo si se les contempla desde una mirada científica rigurosa, hermética y cerrada. En fin, el texto de Sokal no deja de implicar un discurso cuyo contenido científico está dirigido a la ciencia y a su campo, no hacia la filosofía, y ello pese de que en él esgrima esos conceptos científicos que la filosófía acaso pudo hacer exceder en sus aplicaciones e indagatorias. Sirva pues todo esto para decir que el texto de Sokal no se conecta con el discurso que pretende parodiar y por ello le resulta un tiro por la culata que le exigió recomponer por todos los medios, pero sin lograrlo, su mala jugada, su chiste sin broma.

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Alan Sokal regresa
Jueves 6 de Marzo 2008 12:55am

Conversación en El blog de Jésus Silva-Herzog

Marzo 5, 2008
Si lo que dices es que Sokal les dió el texto a los editores diciéndoles que es una parodia antes de que la publicaran y que aún así la publicaron, pues no sólo estás mal informado, sino completamente perdido. Recurrir a citas para hacer hablar a otro lo que uno no puede argumentar es una señal de que se pierde el piso de la discusión. Hay que ser muy ignorante para meter en la misma salchica estílistica a los autores implicados en el textos de Sokal -y en sus Imposturas-. Lo que no logras entender es que Sokal no imitó, ni parodió ningúna práctica cultural ni siquiera un estílo: una parodia sólo cobra efecto como tal si el receptor reconoce lo que se está parodiando sin ayuda del autor, sin explicación posterior. Es como cuando haces un chiste local y al final dices “fue un chiste”. Sokal tuvo la imperante necesidad de calificar su parodia como tal porque su texto no contenía señal alguna de ser paródico.
 
Ok, para hacerte el juego en cuanto a traer a colación otras voces de autoridad, con Bajtín diría que existe una diferencia radical entre el dialogismo polifónico de una parodia y el dialogismo interno de una polémica que no es manifiesta en el texto y que está oculta -forma carnavalesca también estudiada por Bajtín-. Si acaso esta última es la que corresponde al texto de Sokal: ya que no ofrece una materialidad textual o narrativa como clave de lectura. Por tanto, no hay que confundir parodia con polémica oculta. Bajtín también dice que existen ciertos grados de distanciamiento correlativos a la intención semántica del autor que efectúa la parodia, pero cuando la palabra del autor converge con la del personaje implicado en su texto, esto es, cuando el personaje es él mismo, no existe parodia alguna. En texto de Sokal está firmado por Sokal, siendo él su propio personaje. Sokal se parodia a sí mismo en su texto -eso sí es definitivo-, sobre todo porque después niega la validéz o irreverencia de su contenido afirmándola como una parodia. Está claro que Sokal escupe hacia arriba e invita a los ingenuos a que hagan lo mismo.
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Alan Sokal regresa
Miercóles 5 de Marzo 2008 6:37pm

Conversación en EL blog de Jésus Silva-Herzog

Marzo 5, 2008
Aurelio, no eres generoso con tus neuronas: primero entiendes que me referí al lugar de publicación, y ahora entiendes que me referí al acto de identificar o no el texto como paródico. Ayúdate un poco: no es que el texto sea identificado por los editores como parodia aquello que lo hace una parodia, es el efecto de publicación, es el acontecimiento de haber cristalizado, en el horizonte de la opinión pública, un texto que ha sido reconocido o valorado como pretendía hacerse ver y enunciar tal y como fue entregado a los editores. Una vez que sucede eso, dado ese acontecimiento, vale decir que el texto pasa a la historia: es embestido por una representación que lo significa más allá de todo lo que el autor pretenda posteriormente reestablecer a su respecto. Los editores no publicaron ese texto como parodia, sea por las razones que sean, y teniendo las consecuencias que ello tenga. Entre ellas, que el texto de Sokal puede ser todo menos una parodia.

Reduzcamos un poco las cosas para ver si llegamos hasta ti antes de que te nos pierdas: una parodia retoma su mofa de una obra concreta que ironiza cómica y críticamente, cosa que no sucede con el texto de Sokal, porque no retoma como base ningún texto específico, lo cual es indispensable para que se reconozca como tal por un efecto interpretación distorsionada siempre reconocible en simultaneidad para el receptor. No se puede reconocer ninguna obra concreta que le otorgue ese sentido paródico al contenido del texto de Sokal. La única forma de tenía Sokal para que su texto fuera en efecto una parodia era haberle dicho a los editores que lo era y que fuera publicado como tal con una acotación de índole metaficcional -realizada sea por los editores o por él mismo-, es decir: una cláusula pequeña con asterisco al final del texto que permitiera con lupa en mano revelar su intención y extender una justificación convincente y puntual. Nada de eso sucede en el texto de Sokal.

Dado que la conversación ha venido a menos de tu parte, siendo que nunca hubo un esfuerzo franco tampoco de tu lado, y que tus intervenciones inspiran una retroacción poco fértil, no creo que tenga más ánimos de seguir alimentando más esta conversación, dado que no creo que vaya a moverse algo más de tu parte. No me lo agradezcas, mi desánimo es para evitar que caigamos en un devenir troll incontrolable :-) Saludos

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Alan Sokal regresa
Miercóles 5 de Marzo 2008 12:57pm

Conversación en El blog de Jésus Silva-Herzog

Marzo 5, 2008
Aurelio, ¿”el lugar donde se pública”? o.O Nunca estuviste abierto a esta conversación, tus recursos son muy escasos y ahora haz efectuado esa operación tan básica del necio: reducir las cosas al absurdo. Insistes en que tus argumentos -si es que se concede decir que has podido argumentar algo- se sostengan sólo porque eres tú quien los enuncia. En fin, era de esperarse. Anda pues, no hay problema, como te dije: no seré yo quien te haga continuar en estas condiciones, pero te mando un saludo y no pasa nada :-)
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Alan Sokal regresa
Miercóles 5 de Marzo 2008 10:11am

Conversación en El blog de Jésus Silva-Herzog

Marzo 5, 2008
Aurelio, es un hecho de que el texto no fue publicado como parodia y eso es lo determinante. Después de publicado el autor podría decir misa de su texto pero ello no cambia nada. Ya lo dejé bien dicho: el texto originalmente fue pensado y escrito como un “a ver qué pasa”: sería una parodia sólo si los editores hubieran estado enterados de que lo era antes de publicarlo como tal. Y bueno, no me alarma ni la parodia, ni la irreverencia, ni la burla, siempre y cuando sean tal cuales de principio a fin. No es el caso del texto en cuestión. Y con ello no estoy diciendo que el contenido del texto sea entonces legítimo. Por tanto tampoco es un asunto de poner en duda a la burla como instrumento crítico.
Comentado por Naxos en:
Alan Sokal regresa
Miercóles 5 de Marzo 2008 12:38am

Conversación en El blog de Jésus Silva-Herzog

Marzo 4, 2008
Aurelio, comprendo porqué te agrada tanto Sokal: esa técnica de copiar y pegar -recortar- lo dicho por otro para descontextualizarlo y recontextualizarlo en otro sentido, cual teléfono descompuesto, me parece muy cómoda sólo para hacer basura y no tanto para hacer una réplica amable, sin sesgos, y comunicativa. Te invito a que tu próxima respuesta tenga un poquito más de esfuerzo. En fin, cada quien su estilo.

No me parece suficiente con que repitas y asegures que el texto de Sokal sí es tal y sí es cual, mucho menos que además ello te parezca convincente, sólo porque tu lo dices, seas quien seas. No leiste bien lo que contiene mi pregunta: cuando digo “lanzar” y “hacer una obra” me refiero a la acción de publicar, de atreverse a publicar un texto que pasa por válido, en un principio, y que luego se revela como supuestamente paródico. Por un lado, una cosa es leer un libro que te interesa y que bien puede serte útil para tu oficio e ilustrarte, después comentarlo, tener una opinión de él, escribir algo al respecto, y quizá hacerlo circular a título de “esto es lo que pienso sin apelar a mi investidura disciplinaria, ni a mi charola”. Por otro lado, otra cosa es leer las obras completas y de vida de una veintena de filósofos -en el mejor de los casos tambien leer las influencias que ellos tienen respecto a otros filósofos, su tradición discursiva y sus posibles triangulaciones-, leer esas obras que son de tu interés personal, profesional y existencial, que pueden serte útiles para el ejecicio de tu oficio e ilustrarte la mente por el resto de tu vida, obras que después tal vez puedas comentar con cierto dominio y perspectiva, teniendo no sólo una opinión de ellas -una opinión la tiene cualquiera- sino también algo qué aportar más allá de tu propio ombligo, para quizá también escribir algo respecto a ellas, sin sólo negarlas de tajo y, si resulta necesario, siendo crítico en sus más finas consideraciones, esto es, teniendo una visión integral de lo que el autor o obra criticados habían pretendido expresar y desarrollar, para quiza y con suerte, después de todo ello, lanzar, publicar y sacar a la luz una obra seria que hable con franqueza de todo este esfuerzo, en función de hacerse respetable por ella misma, sin que tu nombre o renombre, sin que la polémica que genere por cínica y no por sustancial, empuje sus ventas y ponga tu apellido en boca de todos. Toda esta “otra cosa” es lo que no hizo Sokal, y ahí radica su cinismo, su caraduréz -y por efecto de resonancia, la caraduréz de quienes lo defienden y se afilian a sus argumentos-.

Supongo que cualquiera puede leer la biblia por sesgos y decir y pensar de ella lo que le venga en gana cual denso hermeneuta, pero de ahí a publicar tan sólo con ese esfuerzo una obra más o menos virulenta sobre la cristiandad e invalidarla diciendo que es pura fantochería (y aunque lo fuera, si tal obra no da los argumentos en un desarrollo exhaustivo sobre su presunción) pues resulta sin más un cinismo abierto, un cinismo de oficio. En fin, Sokal disfrutaba a Derrida desde tiempo atrás y por ese gusto deconstruccionista un buen día se le ocurrió hacer su textito para ver qué pasaba, es decir, no había un plan claro de denuncia, o de crítica a los filósofos franceses: eso vino después, cuando se dió cuenta de que su “a ver qué pasa” era usado por Aronowitz para fisurar la autonomía de un campo discursivo herméticamente cerrado: el campo de la ciencia (y cuando digo “herméticamente” te estoy invitando a que entrelíneas leas “hermenéuticamente”). Lo demás que sigue a esta historia no es más que una recomposición reaccionaria apoyada por Briqmont, la cual no deja de ser la farsa de una farsa inexistente: mala correción del desliz, del tropiezo de un mal físico, lector de filosofías demasiado abiertas para su estrecha vida y su pálida opinión. Todo esto es un grandilocuente cinismo de oficio, como el que muchos hacen diariamente, por lo cual no tiene nada de genial, de crítico, ni de extraordinario en sí mismo.

La elección por el delirio es una cuestión de vida y de su modo de vivirla, no hay que pedirle demasiado a quienes no tienen con qué llenarla, aunque sea deseable que sí hicieran el esfuerzo de salir de esa vieja y primitiva caja rústica que aún los encierra. En fin Aurelio, creo que mis comentarios han sido bastante claros: sospecho que eres tú quien ha adoptado una actitud fija. Quizá te haya calado que en mi primer comentario haya sido frontal con Jésus y te salió lo abogado. Si es así pues queda poco por decir, porque decirlo sería obligarte a sostener una postura que no es la que te ha movido desde el principio: no seré yo quien te incite a continuar en esas condiciones. Sin embargo, como te lo mencioné: la franqueza del delirio vale más que cualquier cinismo, por si quieres. Y si no quieres, pues tranquilo, un saludo y no pasa nada.

Comentado por Naxos en:
Alan Sokal regresa
Martes 4 de Marzo 2008 11:33am

Conversación en El blog de Jésus Silva-Herzog

Marzo 3, 2008
Aurelio, creo que es denunciable que un científico sea criticado por leer filosofía si el rigor de su oficio y de su discurso dependen de la visión reductiva de su propia práctica. En efecto: un físico no tiene porqué ni para qué leer a Derrida, siendo que lecturas como éstas implican esa penetración a la autonomía del campo científico así como también un descentramiento en la estrechez de su competencia. Si la crítica de Sokal y su denuncia hubiera sido contra los físicos matemáticos y demás científicos -especialmente estadounidenses- que leen sobre todo filosofía francesa, te daría la razón. No obstante, su denuncia fue una puesta escénica supuestamente crítica contra los filósofos, no contra los científicos. En todo caso, ¿se puede confiar en alguien que se atreve a lanzar un texto irreverente, negar su contenido como válido, justificarlo por todos los medios como paródico, y luego hacer una obra que niega en bloque toda una generación de filósofos, pese no haber leido todas las obras que critica, sino más bien recortarlas y transcontextualizarlas según las exigencias de su supuesta denuncia? Y cabe mencionar que Sokal, antes de su tropiezo, era un lector avezado de Derrida. Ante tanto cinismo profesional y oficioso, vale más la franqueza del delirio.
Comentado por Naxos en:
Alan Sokal regresa
Lunes 3 de Marzo 2008 11:05pm

Conversación en El blog de Jésus Silva-Herzog

Marzo 3, 2008
Jésus, referirse como genial a Sokal permite entrever qué tanto reproduces de “oídas” el sentido común de la seudo-crítica periodística que implicó la supuesta denuncia que hizo Sokal a mediados de los años noventa. Si bien fue un caso de hit-parade polémico, nacido sólo para alimentar la idea de que su crítica era una crítica seria -pese estar dirigida sobre todo al público no-científico que no participa de la autoridad científica ni tiene punto de referencia alguno para rebatirla-, el trasfondo del famoso pero desafortunado affair Sokal tiene que ver más con la autonomía del campo científico ante la penetración y cuestionamiento que la disciplina filosófica hace de la ciencia y de sus producciones conceptuales -cuestionamiento que la filosofía tiene de derecho, y penetración que necesaria para preguntarle a la ciencia y a su oficiantes, hacia dónde su práctica y su discurso está llevando a la humanidad. Lo que es chocante es que se siga reproduciendo esta denuncia como válida fuera del campo de la producción científica, acá entre los mortales, y sobre todo por parte de voces intelectuales tan respetables y públicas como la tuya. Saludos
Comentado por Naxos en:
Alan Sokal regresa
Lunes 3 de Marzo 2008 2:25pm

Conversación en Ensayismo

Febrero 27, 2008
Pavel. Gracias por la pronta respuesta, la cual me parece interesante y atinada. Entiendo que deje de ser atractivo el término discurso, en algún momento dado. Para que no deje de serlo tanto como para pensar -como desde el sentido común se piensa- que es la palabrería estratégica e intensionada, muchas veces ideologizante, de un fulano que habla u opina en público, no hay más que leer a Foucault, sobre todo, sus disquisiciones arqueológicas. De él hay por ahí una entrevista donde se desmarca de Habermas pero hace esa diagonal de su propio enfoque con la escuela de Franckfurt. Y bueno, a mi consideración, el marxismo de Foucault fue más bien un dandismo y se disolvió en su propio nietzscheanismo, de ahí que luego bromeara respecto a su relación con el PC, que él había sido un “comunista nietzscheano”. saludos
Comentado por Naxos en:
JACQUES LACAN Y LA OPACIDAD DEL IRRACIONALISMO
Febrero 27 9:40 am

Conversación en Ensayismo

Febrero 26, 2008
Hola Pavel, apenas reviso tu comentario. No sé de Popper, pero sí sé que el señor Bunge no entiende nada: ha quedado anquilosado en su añejo cientificismo y sólo le queda referirse a autores que enjuicia de irracionalistas y de farsantes, como por ejemplo lo hizo respecto a Michel Foucault. Él habla de ellos pero jamás se ha dignado a leer siquiera alguna de sus obras, y como nadie se atreve a poner en duda esa lectura ausente, pues… dice que lo que le venga en gana. Comprenderás que no es suficiente el renombre, los años y las canas para respetar posturas como esas, al contrario, hay que faltarles al respeto por cínicas y por presuntuosas en su oficio. Como te decía, este tipo de centinelas hablan sin los pelos de la mula en la mano, no obstante lanzan su charola de científicos. Ese es su modo: le hablan personas que no son ni científicos ni filósofos, gritan y deslumbran al vox populi usando su pálida autoridad. Son centinelas, defensores, guardianes, gárgolas que están al pie del campo disciplinario de la ciencia, resguardando todo cuestionamiento respecto a su discurso -un discurso que esconde tras sí la prominencia de la política y en última instancia de la guerra, como diría Benjamin: un discurso que está llevando a la humanidad por un sendero autodestructivo, acosta de manterner la autonomia de su campo-. La cosa no es contra la ciencia, sino contra la pedanteria de quien oficia a la práctica científica. No es gratuito pues que por ello critiquen a los filósofos y los descarten, pero sobre todo tampoco que ataquen a los sociologos, quienes en realidad sólo desean que el ejercicio del científico tenga una doble vigilancia epistemológica no de su disciplina, sino del ejericio práctico de su oficio y de su discurso. Los científicos adolecen de efectuar para sí mismos la objetivación de su propia prática. Como lo mencioné, este asunto es un problema de autonomía de campos disciplinarios y del ejercicio cínico o no de los agentes que actúan en esos campos. Y bueno, insisto: no tiene nada de estupendo el libro de Sokal y Briqmont, ya que es una engañifa bien parada que pasa por ser una crítica de tipo hit-parade periodístico. Ponte a pensar en lo que termina siendo quien denuncia la chalatanería, esto es, siendo que un charlatán como tal, tarde o temprano, cae por sí mismo sin necesidad de ser denunciado. Si un charlatán es tal, y si la historia se encargará de hacerlo caer en su mascarada, ¿para qué denunciarlo? En fin, el tema es ya bastante enfadoso, y sinceramente vale poco la pena detenerse demasiado en ello.

Muchos saludos

Comentado por Naxos en:
JACQUES LACAN Y LA OPACIDAD DEL IRRACIONALISMO
Febrero 26 11:57 am

Conversación en Ensayismo

Febrero 18, 2008
Interesante y desenfadado articulo, gracias. Noto un sesgo de cientificismo en el fondo de tu escrito, como sin quererlo, como si dejarlo implicara para ti cierta traición al sentido común. Lo noto también en algunos comentaristas. Ya partir del mote “irracionalistas” es algo delicado: ¿a quién se le hace el trabajo cuando se reproduce dicha palabra? ¿A los centinelas de la ciencia como el señor Bunge? En fin, el texto mejoró mucho sin soltarse de lleno. Me parece que lejos de criticar el academicismo subjetivante de Lacan, el cual no es más que otro academicismo más, sectario como todos, hay que ver que su discurso no sólo es el de una búsqueda, sino tambien es una especie de encarnación: Lacan pensaba al significante y lo encarnaba en su búsqueda, y el significante es siempre despótico, indiferente, genera núcleos céntricos de poder que expulsan todo aquello más significante que su centro. Si, así funcionan todas las sectas, pero también todos los campos de la producción discursiva, incluyendo al campo científico. Las alusiones a Sokal ya son muy trilladas y son las que le hacen el trabajo a los científicos. Hay que darse cuenta que la seudocrítica sokaliana está dirigida por un sentido común de alto vuelo, que hace pensar a los lectores que no forman parte del campo científico (y que digieren o aceptan como válido todo discurso que de ahí provenga), que esa crítica es una buena crítica en sí, dado el contexto al que alude. En realidad lo que se disputa en el affair sokal es la penetración que la filosofía contemporánea ha hecho con todo derecho a ese campo (también es un asunto de una geopolítica del conocimiento) ya que los últimos años ella ha cuestionado y puesto a prueba, más allá de los límites de ese campo, la aplicación y experiementación de sus conceptos. La filosofía tiene todo el derecho de cuestionar el estatuto científico, según la singularidad del enfoque y según los diversos tipos de encarnación filosófica, para preguntarle cuál ha sido hasta ahora el camino que está llevando a la humanidad siguiendo su supuestamente incuestionable autoridad. Ni Sokal ni Bunge ni ningún centinela del campo científico nos asusta.saludos
Comentado por Naxos en:
JACQUES LACAN Y LA OPACIDAD DEL IRRACIONALISMO
Febrero 18 4:26 am

Conversación en Ciberescrituras

Enero 5, 2008
Hola, Julia… pues todo bien. Respecto a la cuestión de si los blogs representan algo importante para la escritura y la lectura, me parece que es algo incuestionable. Ahora bien, el valor del blog como formato si tiene su polémica, yo discerní al respecto a partir de la polémica Geert Lovink respecto al nihilismo blogosférico y la composta blogueril… pues entonces la pregunta es ¿que valor tiene la escritura en los blogs cuando la escala de valor de los blogs tiende a ser definida desde una serie de instancias que están fuera del mundo blogosférico?

Y bueno, la evocación suspirante a Foucault me ha producido mucha curiosidad.. me gustaría saber qué fue lo que conectaste de él respecto a lo dicho :-)
muchos saludos

Comentado por Naxos en:
Apuntes sobre la supervivencia de los blogs o por qué los blogs se parecen cada vez más al coco
January 5th, 2008 16:21

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Conversación en eCuaderno

Septiembre 26, 2007
Estoy de acuerdo con lo que Hugo dice en su último comentario, pero si acaso ello va a propósito de mi anterior crítica sin duda él desatina, ya que en ella ni descalifico “el disenso”, ni falto al “respeto”: simplemente comparto lo que pienso: y si ello le resulta “agresivo y exagerado” me parece formidable y efectivo, pero que le parezca “innecesario” es un tanto insustancial dado que éste es un espacio abierto a la expresión: si Hugo tuviera razón, José Luis no hubiera aceptado publicar mi comentario (quizá sea que Hugo entrelíneas le reprocha a José Luis haberlo publicado al fin de cuentas).

Ya que ha sido José Luis quien inteligentemente ha orientado las cosas hacia la relevancia de lo que es Twitter, estaré dispuesto a hablar sobre lo que pienso de dicha herramienta en lo que resta de esta conversación, si es que acaso lo amerita.

saludos

Comentado por Naxos en:
Hugo Pardo sobre Twitter
el 26 Sep 2007 a las 6:36 pm

Conversación en eCuaderno

Septiembre 25, 2007
La verdad es que en esto pienso igual que pjorge. Cuando ví el twiteo de jlori destacando la cita del señor Pardo me llamó la atención y twiteé esto. Pienso que, sobre todo cuando alguien se ufana de ser un teórico de la web, como lo hace el señor Pardo, no vale decir las cosas a sólo a título de opinión, es decir, sin hacer un mínimo esfuerzo de despersonalización y sin realmente ejercer un aporte: cuando se lee una opinión tan cerrada como ésta de alguien que se ufana de teorizar sobre la web, comprueba con cierta decepción que todo lo que esta persona pueda decir teóricamente de la web no pasa de ser sólo lo que este personaje observa en su ombligo. Eso le pasa a muchos que son muy activos y que en realidad sólo están ahí para incrementar el protagonismo, su megalomanía, y ego digital (por ejemplo aquí). Ya que es momento de hacer crítica directa a estos personajes, es el unico modo de ver qué tan repelente es ese ego a la crítica, siendo lideres de opinón, tendrían que hacer un esfuerzo tanto más intelectual, con uso de un lenguaje menos teórico-valija, y para ver más allá de su ombligo.

No digo que sea interesante y necesario que existan tales protagonismos, pero es necesaria la crítica a quienes si podemos exigirles en el sentido intelectual, como por ejemplo al señor Pardo y al mismo jlori -mismo que se adscribe a la percepción de su compadre Hugo y aboga por él, en su propio terreno-. Hugo se hace el limpio y el utilitarista, el nítido y el productivista, y nos muestra un punto de vista bastante estrecho y pragmático, sobre todo si se observan los pocos friends que sigue y que lo siguen: no pienso que Hugo tenga tanto de qué quejarse al final de la cuenta -al menos que sea por algo como esto-: más parece que su comentario viene a colación por las reticiencias que quizá tenga de aceptar a más twitters activos -aunque quizá no tan protagónicos: yo mismo le siguo- y por su preocupación de hacer un circulito selectivo.

En fin, pjorge atina en su crítica: en realidad le discute a Pardo su actitud y egoismo intelectual y no su saber sobre la red ¿No es irónico que Pardo contraataque charoleando respecto a la historia de las tecnologías, y que se haga el desentendido de lo que realmente le critica pjorge, es decir, su actitud, y que más inri luego le diga que “no pasa nada” ? ¿es que el señor Pardo no entiende más de lo que le conviene? Aunque ciertamente se puede ver que la experiencia de Hugo es poca y que muy probablemente se acercó al twitter ya viendo que era una herramienta pop entre quienes él considera sus iguales. Aunque en un principio el posteo puro de la cita dejaba la sospecha de jlori la ponía en la mesa quizá porque no estba tanto de acuerdo y porque quería compartir una crítica silenciosa, resulta una lástima que al final acompañe a Pardo en todo esto y que apele a un libre relativismo de “esa es mi opinón, esa otra es la tuya” de un modo tan acrítico.

¿Qué no se dan cuenta, ustedes teoricos de la web, que decir las cosas sólo a título de un “yo opino” hace que el contenido de lo que dicen, y su valor, quede a nivel del piso y se haga tan debatible como debatible es decir cualquier cosa -cualquier tonteria también a título de opinión-, y que por ello mismo es susceptible de ser simplemente rebajado, disminuido, reducido al absurdo, -y ello a pesar de que su contenido pueda ser un aporte inteligente o incluso revolucionario- dado que está dicho, precisamente, desde la presunción que alimenta su protoganismo? Por favor, hay que esforzarse más para salir de la escafandra subjetiva -como bien lo dice pjorge-.

Y estoy consciente que en su pálido pragmatismo podrían decir que, en fin, todo esto que escribo es “tan solo” mi opinión: pero al decirlo así y pensarlo así se efectúa otra vez una reductio ad absurdum, una reducción que intenta llevar la razón del contendio de lo que escribo hacia el derrotero de mi persona, cayendo en un “contraataque” falaz ad hominis, esto es: contra quien lo dice y no tanto contra lo que dice: falacia que se deja ver por el supuesto de que quien lo dice no es uno de los nuestros, ni pionero, ni activo, ni compadre, ni protagonista, sino que es en suma un don nadie, cuyo decir es susceptible de no tomarse en cuenta, susceptible de hacerse sordo al contenido de lo que dice, o de entenderse parcialmente como en télefono descompuesto.

En fin pues, en lo personal tengo ciertamente una opinión, la cual no merece la pena siquiera compartirla, no por ser valiosa sino porque es al final de la cuenta soez, por ello prefiero compartir lo que pienso, y en tanto tal y en tal esfuerzo, esto que comparto es una mirada abierta y despierta. Y bueno, del twitter se pueden decir y compartir muchas cosas, pero siempre insistiré que en estos lares de la web 2.0 es menester decir las cosas mucho más allá de tan sólo una opinión. Es de exijir ese esfuerzo también a quienes presumen de tener un lugar acá dentro.

Comentado por Naxos en:
Hugo Pardo sobre Twitter
el 25 Sep 2007 a las 2:33 pm

Conversación en Tinta Digital

Mayo 2, 2007
Hola, gracias por la referencia a mi blog, no sé si notaste que dediqué un postpackage sobre el tema, con cuatro entradas, por si te interesa echarles un ojo. Por cierto: me parece que el linkage a la Escuela de Comunicación Foucailtiana está roto. Muchos saludos y buenos posts!!
Comentado por Naxos en:
Noam Chomsky vs Michel Foucault
May 2, 2007 @ 1:16 am

Conversación en Rizomas

Abril 28, 2007
Cosmodelia:

Estoy completamente de acuerdo contigo: Ni dios ni Amo ni Nihilismo, ni Mayúsculas… y menos con los dispositivos tecnológicos de nuestra experiencia actual. Quiero destacar tu cierre:

El nihilismo es energía circular estancada, una contradicción mutiladora, un límite constrictivo, algo propio de monos cibernéticos y no de campos radiantes de energía y fuerza capaces de trascender los propios límites, su impotencia misma, el origen de su falta inmanente.

Es verdad, el nihilismo viene a propósito de yacer enquistados en los estratos, yendo de una contrariedad a otra, desapegados de la afirmatividad que está en el afuera de las cosas. Creo que lo más difícil de haber muerto en vida es saber que ello pudo implicar una vitalidad abrumadora a la cual se le dio la espalda por ignorancia y miedo. Todo eso lo expresas muy bien en tu post, y lo actualizas entrelíneas.

Los blogs, el videojuego, el twitter y demás dispositivos, implican usos y aplicaciones que exigen ser entendidos en su práctica y no enjuiciados más allá de ella: se descubre que nos ponen en relación con una forma de ser social insospechada…

saludos

Comentado por Naxos en:
Nihilismo, twitter, blogs y videojuegos
28 de abril 2007 10:02pm

Conversación en Transversal

Diciembre 12, 2006
Hola, he detectado el vínculo que este foro hace a mi blog y me ha llamado la atención la discusión. Por ahora encuentro muchas cosas de interés y también algunas inconsistencias tanto en la exposición de las ideas como en la lectura de las obras. Me parece normal ya que estos asuntos tienen que ver con una cuestión digestiva, sin duda alguna, así como también con hacer de estos espacios un ejercicio constructivo. Por lo pronto estaré leyéndolos al detalle y prestando atención, como viendo cuánto puede fluir esto y hasta dónde pueden llegar en ello cyclops . Quizá después les haga algún aporte, si cabe hacerlo. Por favor consideren que hay lectores interesados en leer esto, que esperamos eviten los enfrascamientos y que jueguen limpio -citando, referenciando, y hablando en voz propia-. Saludos.
Comentado por Naxos en:
Debate sobre artículos en Transversal
Martes 12 dicimebre 2006, 10:14pm