Hola rizomáticos…Es el momento de hacer algunos comentarios bastante extemporáneos pero prometidos.La cosa del CSO remite a una experimentación con el cuerpo de intensidades, un cuerpo que está en las antípodas de la sociedad, de su organización y de su socialización, es el cuerpo sin órganos el que se codifica, es el cuerpo del deseo el que se ensambla con la máquina social.
El CSO implica, como lo entiendo desde el Antiedipo, una desterritorialización de los flujos del deseo que la máquina social puede territorializar desde su organización productiva, es decir que implica una decodificación de la codificación de la plusvalía del capital.
En este sentido lo que semiotiza el capital es el cuerpo del deseo, el chorrear del deseo que está en las antípodas del CSO. Primero es la máquina deseante del CSO y después la máquina social del capital que codifica sus flujos en función de su plusvalía de capital.
Esta postura deleuzo-guattariana implica una visión cuya influencia proviene de Wilheim Reich y del marxismo: intenta entender las formas colectivas de represión orgásmica del deseo desde la presunción de la representatividad colectiva.
No obstante, el CSO implica un flujo siempre incodificable, un flujo que siempre escapa a los límites de la codificación capitalística, ello es porque se funde con su propia inmanencia: el deseo es un llamado de sí mismo hacía si mismo, una recusación de su condición inmanente.
La sociedad y su organización subyacen al CSO y éste recorre un plano de consistencia. Dicho plano es un nivel que se apuntala, en el sentido freudiano, al nivel somático de la líbido: es decir, implica la energía por la cual los órganos de los seres vivos se hacen órganos y se organizan en el organismo.
Dicha organización implica ese ensamblaje social, es decir, una estratificación del plano de consistencia: lo implica en los diversos planos y subplanos de la subjetivación y de la significación. Es por ello que D&G hablan de un triple vendaje que reprime el fluir del deseo: ese vendaje triple son los planos de significación (representación) de subjetivación (inconciencia, colectividad) y de organización (consistencia biológica del cuerpo).
¿En qué consiste un cuerpo? Consiste en los diferenciales de intensidad que el CSO libera. Es por ello que el CSO implica también la experimentación de la existencia. Creo que lo que hay que remarcar y que no está muy explícito en el post, es que un cuerpo sin órganos se hace. Es decir, se conquista con la experimentación de un vitalismo de la existencia.
El cuerpo se presenta estratificado siempre, encapsulado, enterrado, enraizado: implica de entrada el invite a su liberación y a su conquista. Hay que conquistar el cuerpo mediante la construcción o el temple de un CSO.
En Mil mesetas, D&G hablan de distintas formas de hacerse de un CSO, el cuerpo masoquista, el cuerpo junkie, el cuerpo hipocondríaco. Estos cuerpos, una vez que conquistan su CSO, hacen pasar ondas de intensidad por él.
Implica entonces la apertura de un circuito de retroalimentación energética y de intensidades: ondas doloríficas para el cuerpo masoquista, ondas frigoríficas para el cuerpo junkie, ondas cristalizadas del cuerpo hipocondríaco.
Para conquistar o hacerse de un cuerpo sin órganos es necesario recorrer los vendajes mediante un programa: es decir, mediante una planificación desterritorializante que libera el deseo. El objetivo del programa es liberar el deseo y desenraizar la existencia de su estratificación histórica. El objetivo del programa es desestratificar la existencia para conquistar su cuerpo de intensidades.
Se empieza por templar el plano de significación: se trata de ejercer el beneficio de la duda y de practicar el desconcierto ante lo inmediato de la existencia, se trata de instruirse en el hábito de esa falta de certeza que juzga lo cotidiano y que encarrila las mentes hacia su enquistamiento en la máquina social.
Una vez liberado ese plano se prosigue, según el programa, a templar el plano de subjetivación: esto es, de entenderse singularmente por encima de las colectividades que nos conforman cual barro, que nos subyugan en su densidad ideológica: el inconsciente no es un teatro, es una fábrica que proyecta los fantasmas de lo que es reprimido por la máquina social, no somos individuos, somos cuerpos integrados en un CSO colectivo: este CSO colectivo remitiría a algo así como a la intensidad continua de la especie (en vez de la extensión temporal de la individualidad discontinua y corporal).
El cuerpo sin órganos siempre es una colectividad dentro del cuerpo físico. Siempre implica un pueblo o una multitud de seres singulares que se ecualizan. Templar el CSO tiene el objetivo de llegar al plano de organización del cuerpo colectivo y del organismo organizado. Tiene como meta una toma de consistencia que sólo se adquiere cuando se alcanza ese plano. Cuando se toca o se roza ese plano se libera el cuerpo sin órganos: se le ha conquistado, se ha hecho uno para experimentar un vitalismo singular.
Tocar el plano de consistencia es un deslumbramiento que fulmina los vendajes y que abre el huevo orgánico que envuelve la existencia: se abre así el circuito de retroalimentación del deseo en ese acontecimiento.
La toma de consistencia implica una relación directa ya no con ese plano sino con la inmanencia: la vida se torna un vitalismo, se torna un conjunto de diferenciales de intensidad: lleva más allá los límites y siempre implica un re-crearse en los umbrales de la existencia. La toma de consistencia es el despliegue de una línea de fuga del deseo, y esa línea siempre implica las subidas y bajadas de intensidad: sus diferenciales.
No obstante, implica en su vitalismo el peligro de la abolición de la existencia: una línea de abolición que torna la línea de fuga creativa en línea de muerte. Por ello D&G advierten que una desterritorialización salvaje implica un vaciamiento del CSO: el cuerpo vació de intensidades que no se llena más, salvo por el templar foráneo de otro CSO ajeno.
En fin , no es lo mismo:
…un hoyo negro que se acerca a una estrella y que al hacerlo le roba su energía de la forma más exabrupta hasta acabársela, sin volver ya nunca más darse su luz, dado que no la encuentra en sí mismo, y dado que es un punto infinitamente denso e infinitamente pesado. (Un cuerpo sin órganos vacío sólo puede pensar en llenarse por la luz que no tiene).
…que el templar del canto de las ballenas. Ellas conquistan su CSO colectivo mediante una bella hipnosis que lleva a los cardúmenes de peces a centrase en un punto del cual no podrán salir. Estos cardúmnes son un CSO sin organos en tanto que se mueven al unísono y en tanto forman un cuerpo de unidades perfectamente integradas y sincrónicas. Las ballenas se alimentan de ellos creativamente, mediante la seducción creativa que hace de la cadena vital una táctica de su supervivencia, una supervivencia de gran mamífero, una supervivencia que mantiene el equilibrio de su continuidad como especie.
¿Pero la nuestra es una línea de fuga creativa que nos orquesta colectivamente hacia nuestra continuidad?
¿O es una línea de abolición destructiva que subleva la discontinuidad individual de nuestra especie?
Ahí pues las preguntas para la reflexión intensa…
saludos