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Conversación en Azul Perenemente

Abril 30, 2007
Hola Azul, paso a saludar… pues fíjate que es fascinante esta cuestión de la química del amor, ciertamente es como estar drogado, y ciertamente ya hay drogas que desencadenan estos fluidos neuronales y pueden ser tomadas incluso terapéuticamente. Cuando uno está sin el ser amado uno se encuentra también con una sensación igualmente química, pero más en el sentido de un enganche parecido al que se tiene con una droga. Ni modo, al parecer no hay para donde correr…

saludos!!!

Comentado por Naxos en:
De paseo en la bibioteca me topé con un libro
30 abril 2007 12:28am

Conversación en A mi manera

Noviembre 22, 2006
A mi me parece que estás entendiendo estos avances desde el punto de vista de nuestro presente. Hoy en día cualquier prescripción es oficialmente avalada en nombre de la normalidad y es un atributo de los policías de psiquiátricos, por lo que es vista en un sentido restrictivo y limitante. Pero hoy ya hay drogas que se han liberado de eso y que son liberantes en muchos sentidos, las drogas ya han echado a andar su propia revolución. Y es que por fortuna no todas las drogas son normalizantes, o mejor dicho: no todas las drogas entran en un contexto normalizante. También omites que fuera de ese contexto, la droga implica una experiencia que puede ser significable según el principio activo, la dosis, la recurrencia, y la capacidad psíquica de quien la tome. Me parece que partes de un fundamento muy clásico de uso de pastillas, muy en el sentido de calmar el sufrimiento. Sin embargo, el uso de drogas cada vez es más entendido en términos de una apertura que va más allá de eso, y que busca más que nada intensificar la existencia, matizarla, hacerla circular. Personalmente no comparto este romanticismo nostálgico por los sentimientos humanos, y por emociones yoicas que en el fondo son lastres para abrirse a una transformación ética y singular. Tarde o temprano, las drogas se reintegraran a la sociedad como parte de un sentido común no restrictivo, donde quizá los sufrimientos no tengan ni siquiera razón de ser. Pero ello no quiere decir necesariamente que nos transformemos en algo peor de lo que ahora somos. Sin duda, es una cuestión de enfoques.
Comentado por Naxos en:
“Pastillas para no sufrir”
21 Noviembre 2006 11:25pm

Conversación en Menéame

Septiembre 27, 2006
#18 Pues muchas gracias por los comentarios a todos. La idea no es remarcar que el LSD produce estados y que por ello hay que adjudircarle a esos estado el crédito. En estos menesteres la linea causa-efecto /acción reacción no ayuda a explicar na´y sólo embute en un mismo frasco argumentos que son más circunstanciales. Me gustaría que quede bien claro que el motivo de esta nota es que me interesa denostar que en las décadas de los años 50s y 60s, esto es los años de postgueraa, existió un boom que revolucionó y catapultó los saberes de la historia. Esto tiene mucho que ver con algo que he dado en llamar That old lysergic research (ver quien se interese este link). Desde que se descubrió la potencia activa de la LSD en 1943, inmediatamente fue utilizado como una herramienta a nivel científico e investigativo en una élite de intelectuales que estaban experimentando con él y ocupando esas experiencias en una investigación aplicada. Desde ese año hasta 1961 el LSD era de uso exclusivo en todo tipo de investigaciones en EEUU, Inglaterra, Francia y Alemania. Vaya lujo el de la comunidad científica. En 1961 vendría lo de Leary y lo demás ya es sabidísimo. Lo que no es sabidísimo es lo que pasó de 1943 a 1961 y qué influencias tuvo la LSD en los avances científicos ( si bien ya sabemos que esta sustancia fue la responsable directa de la revolución cultural-molecular que tuvo su punto más álgido en 1968 ). En fin, nada dice que hoy en día no exista este consumo en la comunidad científica ávida de romper con las viejas estructuras. Nada nos dice que la cosa no ha sido así desde siempre.
Comentado por Naxos en:
La estructura del ADN fue descubierta bajo el efecto de la LSD
27-09-06

Conversación en Schizosabotage

Agosto 23, 2006
Siempre he pensado que la cita de Deleuze sobre Burroughs en “Cómo hacerse un cuerpo sin órganos” -la que refiere al cuerpo junky- no es una queja de lo imperfecto del cuerpo, aunque lo parezca, sino todo lo contrario. Deleuze hace un absurdo en esa cita muy intencionadamente, ya que entiende que Burroghs escribe eso con gran ironía -pero sobretodo porque quiere mostrar los ejemplos de CSO-vacíos-. El CSO del junkie es más bien un cuerpo agujereado, un cuerpo incapaz de contención y sin un límite de intensidad: cuerpo desfondado, jarro agujereado que nunca se llena.Podemos imaginar al CSO como el umbral intenso de una luz difuminada al interior de sus contornos que hace pantalla y que deja un halo circular. Supongamos que ese cuerpo es balaceado por shoots de heroína y cada disparo lo atravieza y lo corta liberándo un haz tras otro hasta que se agujerea todo dejando escapar diagonalmente su luz por todas partes. Ese es un CSO vacío. Por tanto el cuerpo físico de ese CSO vacío también es incapaz de contención -los junkies suelen cagarse o mearse cuando la intensidad de su chute es muy alta-.

Lo que Burroughs ironiza es cómo hacerle pa que la piltrafa de ese cuerpo recupere su contención y no se le salga ni la droga ni la mierda. Ante la ironía y la evidencia de pensar que el cuerpo junkie es un cuerpo fucked up, no le queda más que responder que cerrándo todos los orificios del cuerpo. Pero este es como un teatro del absurdo burroughsiano: una gran ironía en el sentido del CSO.

Esa cita me ha dejado miles de reflexiones, ya que ahí Deleuze deja ver que el desencanto filosófico del ser junkie siempre fue en Burroughs la clave de su ironía…

Comentado por Naxos en:
“sea of holes”
Aug 23 2006 3:11 AM

Conversación en Puerto Asterix

Julio 14, 2006
Excelente evocación,
oh! nostalgia psicodélica…
(¿porque no te quedaste?)….

Comentado por Naxos en:
Escenas y una canción
viernes, julio 14, 2006 5:05:00 AM

Conversación en La caja negra

Mayo 14, 2006
karina, con todo respeto, creo que el problema reside en transmitir la idea de que las drogas “te ponen” en determinado “estado”. Tal vez en ese punto no estés siendo muy objetiva. Muchos chavales piensan que son las drogas las que hacen el trabajo, y no es así. Esta idea que se transmite al “informar” reduce o suprime la prominencia de lo que acontece en cualquier ingesta de droga. Lo que sea que signifique la palabra “drogarse”, implica una experiencia en la que se ponen en juego los estratos signficativos sedimentados en el cuerpo de las personas, en sus constructos discursivos, en sus disposiciones prácticas.Acá hay una bronca conceptual que dice que las drogas tienen un efecto hipodérmico y que deben ser explicadas según la linealidad causa-efecto. Nada de eso. Ese es el sentido común del drogarse y eso es lo dañino: no hay nada de filosofía en ello. Me preocupa que seas tu misma quien reproduzca términos que se amalgaman con ese desplazamiento histórico de la experiencia de la droga: con palabras como “el viaje” o al adjudicarse a la experiencia como “mi experiencia”, no se hace más que cosificarla y trasponerla a un orden consumista y de propiedad que nada tiene que ver con el “afuera” de su acontecimiento. Cuando se dice “viaje” se evoca a un sin fin de usos/significados que ya tienen su estructura histórica y que dicha estructura -al estar en relación con esos usos/significados- no ayudan a una comprensión abierta de lo que acontece corporalmente al ingerir una droga. Se oye decir: “qué buen viaje! (ergo: no fue la experiencia en mi cuerpo -o si te acomoda “No fui yo”-, sino fue la droga)”. Eso se pone en juego al decir “viaje”, pero nunca es así. Los chavos toman la droga como un fin y no como un medio (aun la idea de medio es complicada). Jamás la toman como un simple incentivo sustancial para desplegar el pensamiento y para hacer que el sentido de la vida “discurra” sin la gravedad que nos oprime. Cuando se consume una droga se mueven los estratos sedimentados literalmente en nuestro cuerpo, y ese moverse implica un despliegue, un desdoblamiento (unfold) de los enunciados que históricamente nos constituyen y que históricamente constituyen nuestra existencia. Hacer de la droga un fin es utilitarizarla: “ah, si claro: me la tomo y me pone”. Si checas ese modo reductivo es perfectamente clínico en el sentido de la psiquiatría más rampante y tradicional ¿acaso no son los psiquiatras quienes se arrogan el derecho de prescribir drogas en el sentido menos diagnosticado y más hipodérmico que existe?
Así pues, la idea causa-efecto le hace “la chamba” al psiquiatra: nada que ver con una política de la experiencia, nada que ver con el proceso por el cual uno experimenta con su cuerpo (siendo uno dueño de éste pero éste también siendo dueño de uno -de algún modo-, pero ni uno ni otro siendo dueños del experimento que se pone en juego): ese es un proceso que no debe ser interrumpido si se quiere evitar ocluir el sentido de la experiencia. De modo que hoy en día se parte del sentido más reducido y más ocluido de ella: de modo que hoy en día no se puede aventurar uno a sugerir un listin de “cosas que hacer” -en el sentido de un manual práctico- o de “cosas qué tomar” -en el sentido de una receta de cocina: por más ilustrativo o creativo que uno sea, simplemente porque hacerlo ya implica una reducción que termina por ser consonante con la estructura que ocluye o oscurece la experiencia. ¿Te has puesto a pensar lo representa y significa referirse al acontecimiento de experimentar con droga según el mote “viaje” o “trip” etcétera? ¿Tomas en cuenta que ese mote en realidad conlleva un desplazamiento histórico que tiene que ver con un sentido simbólico construido que orienta el significado de la propia experiencia? ¿Crees con los chavales no parten de una idea del “estar drogado” muy distinta a la que se tenía antes del crossover sucedido en los sesenta y que estructura el cómo esa experiencia ha de ser significada? ¿Crees que eso ya pasó y no tiene que ver con el cómo los jóvenes de hoy entienden lo que es consumir droga? ¿Valen las terminologías genéricas para significar lo que acontece cuando uno consume droga?

Supongo que las respuestas a estas preguntas que formulo las tienes bien claras para tus adentros -no lo pongo ni tantito en duda-, pero sé que es difícil hacerlas ver y transmitirlas ya no como un listin o receta sino como sabiduría. Acá lo que se contrapone es la sabiduría que te ha dejado la experiencia con la droga y el afán divulgativo -por más didáctico que sea-. En suma: hay cosas que no se pueden enseñar, ni transmitir tan linealmente. Se puede orientar y demás, pero no se puede hacer nada con la ignominia que existe en los jóvenes ante las drogas: están llenos temores que se maquillan con preguntas. Acá lo que vale es que si quieren consumir que lo hagan con los riesgos propios que implica acontecer la vida con drogas. Desgañitarse desglosando los factores que reducen el riesgo se vuelve algo irrisorio y obsoleto si el miedo bloquea el principio del riesgo (principio elemental para hacer de la droga una experiencia)….

En fin, es mucho para decirte que yo en tu lugar estaría más (pre)ocupado por el modo en que estoy significando las cosas para conmigo mismo. La cuestión de la droga y la experiencia no es de nadie más que de quien la vive y significa: acá no vale la buena conciencia. Quizá tu forma de abordar la didáctica o farmacopea de las drogas ha evitado sistemáticamente elaborar un sentido filosófico distendido -o si quieres: confuciano- respecto a lo que acontece al consumir una droga: quizá nunca rompiste con una terminología descriptiva o lineal que manufactura explicaciones del sentido común y que expone de antemano lo que debiera ser experimentado encarne propia -cosa que conlleva siempre dicotomías y dualismos a la hora de hacer referencia clara u objetiva de lo que se cree transmitir-. Quizá la subjetividad implícita en la experiencia te hace creer que es transmisible, quizá es la gallardía de sentir que tienes qué decir al respecto en unos términos muy empobrecidos por disciplinas muy presuntuosas y prejuzgantes… Quizá nunca dejaste de reproducir el sentido común de las drogas, y en ese sentido, nunca dejaste de ser una divulgadora.. no sé, quizá pensaste que todo esto es predicativo, que es la experiencia de un sujeto…

En fin, yo no tendría el afán de decirles qué hacer a los chavos, ni cómo hacerle, ni nada por el estilo: pero tampoco les haría abrazarse a la idea de que es algo que no debe hacerse, que no conlleva un escrúpulo, o una prudencia para no desestratificarse absolutamente: solo ellos pueden saber si están preparados para tomar el riesgo POR SI MISMOS, y si lo hacen según un sentir netamente franco y según un afán sincero al saber y a la apertura, quizá su acontecimiento los dote de sabiduría y riqueza…

Comentado por Naxos en:
Necesito ayuda para tomar una decisión sobre la página del floripondio
14 May, 2006 3:31 pm

Conversación en La caja negra

Mayo 9, 2006
Coincido. De momento, podría haberse entendido como cierto oportunismo, o por decirlo, de cierto documentalismo rampante y de segunda mano… pero creo que tienes razón, si tus fotos son buenas, vale. Pero lo que hay que considerar es si hiceron la referencia indicada a tu page. Asimismo, si sólo tomaron las fotos o retomaron algo de la info de tus experiencias y vivencias… Creo que sería abusivo que sólo tomen las fotografías, es decir, sin considerar tu postura o la información que las contextualizaba… Una actitud ética y profesional no puede ser tan pragmática y usar sin más la fotos…
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Con las manos en las amanitas…
9 May, 2006 9:03 am

Conversación en La caja negra

Abril 5, 2006
En hora buena, muchas felicidades por el proyecto. Creo que vale la pena que nazca una obra del esfuerzo y de saber que se ha puesto en los que iuno hace. Espero me llegue el día )
Sigo leyéndote con mucho entusiasmo, pero sin dejar de observar bemoles terminológicos, y algunos dualismos…, bah! no es nada grave, lo digo por pura franqueza. Muchos saludos. P
Comentado por Naxos en:
De vuelta del viaje a México
5 April, 2006 9:02 am

Conversación en La caja negra

Marzo 26, 2006
Hola, he visitado tus múltiples páginas, y debo admitir que es admirable tu trabajo y tu afán. Siento que estás muy metido en las cuestiones de la psicología, lo cual a mi modo de ver está medio raro, porque se ve que tu punto de vista supera cualquier psicologismo. Me pregunto si te atraen posturas más abiertas, de autores un tanto más dispuestos a romper con algunas estructuras históricas y disciplinarias. Por ejemplo creo que sería interesante para ti el enfoque de Gregory Bateson ¿lo conoces? Ofrece una perspectiva antropológica muy interesante. También están posturas más disruptivas, como las de Gilles Deleuze y Félix Guattari. En fin, hay muchos. Yo tengo mis propias reflexiones en mi blog, que espero visites algún día. Independientemente de eso, quiero felictarte por todo esto que nos brindas. Estaré visitando tu blog seguido para ver cómo vas. Por lo pronto te mando saludos.
Comentado por Naxos en:
El problema de la psicología actual
26 March, 2006 3:08 am

Conversación en Schizosabotage

Diciembre 19, 2005
Hipsta, estoy totalmente de acuerdo con tus acotaciones, y muy de acuerdo con el matiz crítico dirigido a Baudrillard. Tengo mis reservas en seguir considerando el consumo de droga como alivio individualista, ya que eso impide su comprensión activa, también impide algo de acción política -e incluso de política en términos de acción personal-. Pero creo que aún ese tipo de consumo es ya una conquista y vale mucho. Sin duda, algunas drogas deberían de consumirse como el alcohol, es decir, socialmente. No sé decirte del uso de drogas al nivel estrictamente íntimo, porque ya sería una especie de terapéutica, pero la cannabis se me antoja como para fumarse también en cualquier bar o cafetería (incluso gastronómicamente, en restaurantes). Se me antoja que el alcohol deje de ser una opción de socialización. Las broncas estructurales y de representación que institucionalizan la experiencia están encabezadas por la figura del borrachín de la fiesta o de la cantina (siempre, como diría Foucault, junto con la figura del loco). Primero, creo que habría que meter al pacheco de la esquina en la sociedad, habría que llevar la mota a circuitos más sensibles, quizá hasta intelectualizarla (en este sentido, no estoy encontra de que se inscriba el consumo de mariguana en la rutina de algunos circuitos preestablecidos, me parece que eso aún es deseable, y no implicaría relegar la experiencia o psiquiatrizarla) después de meter al pachequillo a un lugar preestablecido, después de permitir que sea de buen gusto hacer sobremesa familarmente con un toque, después de ello, quizá, abremos de salir a la calle…
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Score
Sunday, December 19, 2005 4:44 PM

Conversación en Schizosabotage

Diciembre 18, 2005
Veamos, creo que tengo una percepción parecida a la de Baudrillard, dado que siempre he considerado que el uso de algunas drogas, sobretodo los psicodélicos, surgieron en un principio como una manifestación política y politicamente revolucionaria, es decir, como una toma de consistencia lisérgica. Prueba de ello es el old lysergic research que surgió despues de la invención del lSD-25 en 1943. Dde ahí hasta que el LSD hizo croossover cultural, pasaron al menos 20 años -20 años en los que la experiementación por parte de la comunidad intelectual, artística y académica no fue nada inocente-. Ahora bien, en Francia, me parece que la cosa era más intrauniversitaria, al menos en cuanto a cannabis y hasshis refiere: sospecho que los universitarios fumaban incluso en clase, sin algún tipo de represión -sobretodo en los círculos antropológicos y filsóficos…- En ese sentido, el uso de droga implicaba inherentemente una toma de consistencia política porque no había ninguna mediación representativa que anclara colectivamente a la experiencia. En EU, la psicodelic review quizá era más una revista de política que de alucines locochones. En EU y seguro en Europa también, el lsd fue póliticamente importante, muchos los consumieron: políticos, artístas, académicos, militares y soldados, incluso Kennedy tuvo su experiencia -según cuenta Antonio Escohotado- la cual seguro no quedó como un simple alucine, sino que pudo revolucionar su perspectiva política del mundo (¿Y qué tal si lo de él no fue simplemente una experiencia? ¿Y qué tal si la pureza de la sustancia -la cual es para nosostros realmente desconocida- le permitió a Kennedy “vivir del otro lado”? Lsd en la mente de Kennedy. El modo de vida según kennedy.) Después, hacia 1961-62, vendría Leary y daría a granel LSD a todos, por ello el lSD saldría del control de la empresa Sandoz -que lo distribuía a las elites del mundo-, y con ello sería reproducido impuramente, fuera de control de la élite y del Estado. Entonces la revolución político-molecular seguía, pero tras la persecución de Leary y su encarcelamiento, siendo él reconocido como el apostol de las drogas, como el hombre más peligroso del planeta, como el intelectual -psicólogo catedrático de Harvard- que hablaba sin miedo de el potencial lisérgico, la cía lo obligaría a girar su discurso hacia “el viaje”, hacia los “esoterismos del amor” y hacia la psicodélia masificada del embrutamiento. La revolución musical y hippie también ayudaría: el “haz el amor y no la guerra” parecía más útil no tanto como una consigna contra la guerra de vietnam, sino más bien como una conjuración de la guerra civil estadounidense (”-Ok que se droguen todo lo que quieran, mientras sólo vean elefantes rosas; que cojan todo lo que quieran, mientras piensen que cojer es amar al prójimo: pero que no protesten y se organicen contra nosostros”). Entonces se configuraría una estructura representacional que vertería marginalmente el sentido de la experienca lisérgica hacia el bloqueo de la toma de consistencia política: una estructura que haría de esa experiencia un alucín de fantasmagoría. Y eso fue lo que las generaciones subsecuentes -como la nuestra- heredaría: la droga como el escape marginal de un placer individualizado, más que como un deseo colectivo de cambio social. Pienso que por ahí iría el giro de tuerca que Baudrillard alude. Personalmente, siempre he considerado que el uso que hice de las drogas que consumí no sólo revolucionaba mi cabeza, sino también formaba parte de una comunidad subversiva que luchaba por una libertad de la experiencia, una libertad que quería quebrar el molde individualista, y que más que ser placentera, sería deseable. En este sentido, la individualización que promovía la variable rave fue de los primeros moldes ideológicos que se rompieron -aunque tuve la oportunidad de vivir su idealismo histórico-. Como dice Baurdrillard “Without subscribing to the feel good ideology”. Creo que la cosa no es que el uso de droga al institucionalizarse sea legal o permitido, sino que más bien lo que se institucionaliza es el sentido de la experiencia, y se intitucionaliza marginalmente en el marco de la “ilegalidad” y de la “anormalidad”, de modo que nosotros lo que somos o solíamos ser unos “poor druggies” seguimos viéndonos o siguen viéndose marginalmente a través de esa estructura, una estructura que nos aleja de la toma de consistencia política que taponea el deseo revolucionario con el placer subversivo, y que nos obliga históricamnete a aceptar dejar la revolución del deseo colectivo por una contracultura de placer individual. Esta subjetivación es la represión psiquiátrica de la experiencia que vivimos “en persona”, es la que nosotros mismos activamos por medio de esa estructura histórica…
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Sunday, December 18, 2005 4:53 PM

Conversación en Rizomas

Julio 24, 2005
Perdona, “Johnny”, pero creo que quisiste decir que el secreto para utilizar las drogas placenteramente es abstenerse de las drogas tontas y utilizar las drogas listas. Es que en tu comentario lo dices alrevés :)En fin estoy de acuerdo contigo. Particularmente estoy por una caracterización más técnica de las drogas, una caraterización cercana a la que hace A. Escotado en sus libros. Me refiero a las drogas de brío y a los psicodélicos: la diferencia entre lo junkie y lo groovie…Por otra parte, muchas veces el uso de algunos psidodélicos equivale a deslindar su embriaguez del mero registro del placer. En esto soy posiblemente más deleuziano que foucaultiano (esto remite a la diferencia entre placer y deseo).

Muchas veces las drogas de brío lo que hacen es surcar un registro de placer que luego se hace insustituible.

Y es que si seguimos la diferencia entre placer y deseo -la carta que le hace Deleuze a Foucault es muy técnica en este sentido, y hay que recordar que Foucault le dio muda respuesta-: tenemos que considerar a su vez que no todo lo sexual nos remite al placer (en este sentido soy un tanto más estoico).

Antes del placer está la liberación del deseo: la apertura de un circuito de intensidades libradas de una carnalización corporal…
Antes del placer está la revolución molecular, un devenir impercpetible…
La cuestión del placer impide la molecularización y remite más a una molarización de las intensidades…
Al parecer la rostricidad del placer es una intranquilidad paranoica…

Creo que la cuestión es hacer un des-emsablaje de la codificación que la la máquina social hace de la máquina del deseo, esto es, un desemsamble de la códificación del deseo por el placer…
Y esto nos remite a las prácticas SMs, en el sentido de que dichas prácticas rompen sexualmente con la verticalidad genital y hacen que los centros erógenos del cuerpo se viertan circulamente en intensidades más allá de lo meramente corporal…

En cuanto a la entrevista refiere, tengo mis reservas de considerar que Foucault funga como una especie de reinvindicador de las cuestiones queer, sobre todo porque al final de su vida Foucault insistía mucho en la amistad y en las consideraciones helénicas del cuidado de sí. Pero este es un punto de vista preferencial de mi parte.

Como sea saludos a tod@s…

Comentado por Naxos en:
Biopolíticas Queer: sexo. poder, identidad y autogoboerno
7/24/2005 07:36:05 AM

Conversación en Rizomas

Julio 17, 2005
Hola rizomáticos…Es el momento de hacer algunos comentarios bastante extemporáneos pero prometidos.La cosa del CSO remite a una experimentación con el cuerpo de intensidades, un cuerpo que está en las antípodas de la sociedad, de su organización y de su socialización, es el cuerpo sin órganos el que se codifica, es el cuerpo del deseo el que se ensambla con la máquina social.

El CSO implica, como lo entiendo desde el Antiedipo, una desterritorialización de los flujos del deseo que la máquina social puede territorializar desde su organización productiva, es decir que implica una decodificación de la codificación de la plusvalía del capital.

En este sentido lo que semiotiza el capital es el cuerpo del deseo, el chorrear del deseo que está en las antípodas del CSO. Primero es la máquina deseante del CSO y después la máquina social del capital que codifica sus flujos en función de su plusvalía de capital.

Esta postura deleuzo-guattariana implica una visión cuya influencia proviene de Wilheim Reich y del marxismo: intenta entender las formas colectivas de represión orgásmica del deseo desde la presunción de la representatividad colectiva.

No obstante, el CSO implica un flujo siempre incodificable, un flujo que siempre escapa a los límites de la codificación capitalística, ello es porque se funde con su propia inmanencia: el deseo es un llamado de sí mismo hacía si mismo, una recusación de su condición inmanente.

La sociedad y su organización subyacen al CSO y éste recorre un plano de consistencia. Dicho plano es un nivel que se apuntala, en el sentido freudiano, al nivel somático de la líbido: es decir, implica la energía por la cual los órganos de los seres vivos se hacen órganos y se organizan en el organismo.

Dicha organización implica ese ensamblaje social, es decir, una estratificación del plano de consistencia: lo implica en los diversos planos y subplanos de la subjetivación y de la significación. Es por ello que D&G hablan de un triple vendaje que reprime el fluir del deseo: ese vendaje triple son los planos de significación (representación) de subjetivación (inconciencia, colectividad) y de organización (consistencia biológica del cuerpo).

¿En qué consiste un cuerpo? Consiste en los diferenciales de intensidad que el CSO libera. Es por ello que el CSO implica también la experimentación de la existencia. Creo que lo que hay que remarcar y que no está muy explícito en el post, es que un cuerpo sin órganos se hace. Es decir, se conquista con la experimentación de un vitalismo de la existencia.

El cuerpo se presenta estratificado siempre, encapsulado, enterrado, enraizado: implica de entrada el invite a su liberación y a su conquista. Hay que conquistar el cuerpo mediante la construcción o el temple de un CSO.

En Mil mesetas, D&G hablan de distintas formas de hacerse de un CSO, el cuerpo masoquista, el cuerpo junkie, el cuerpo hipocondríaco. Estos cuerpos, una vez que conquistan su CSO, hacen pasar ondas de intensidad por él.

Implica entonces la apertura de un circuito de retroalimentación energética y de intensidades: ondas doloríficas para el cuerpo masoquista, ondas frigoríficas para el cuerpo junkie, ondas cristalizadas del cuerpo hipocondríaco.

Para conquistar o hacerse de un cuerpo sin órganos es necesario recorrer los vendajes mediante un programa: es decir, mediante una planificación desterritorializante que libera el deseo. El objetivo del programa es liberar el deseo y desenraizar la existencia de su estratificación histórica. El objetivo del programa es desestratificar la existencia para conquistar su cuerpo de intensidades.

Se empieza por templar el plano de significación: se trata de ejercer el beneficio de la duda y de practicar el desconcierto ante lo inmediato de la existencia, se trata de instruirse en el hábito de esa falta de certeza que juzga lo cotidiano y que encarrila las mentes hacia su enquistamiento en la máquina social.

Una vez liberado ese plano se prosigue, según el programa, a templar el plano de subjetivación: esto es, de entenderse singularmente por encima de las colectividades que nos conforman cual barro, que nos subyugan en su densidad ideológica: el inconsciente no es un teatro, es una fábrica que proyecta los fantasmas de lo que es reprimido por la máquina social, no somos individuos, somos cuerpos integrados en un CSO colectivo: este CSO colectivo remitiría a algo así como a la intensidad continua de la especie (en vez de la extensión temporal de la individualidad discontinua y corporal).

El cuerpo sin órganos siempre es una colectividad dentro del cuerpo físico. Siempre implica un pueblo o una multitud de seres singulares que se ecualizan. Templar el CSO tiene el objetivo de llegar al plano de organización del cuerpo colectivo y del organismo organizado. Tiene como meta una toma de consistencia que sólo se adquiere cuando se alcanza ese plano. Cuando se toca o se roza ese plano se libera el cuerpo sin órganos: se le ha conquistado, se ha hecho uno para experimentar un vitalismo singular.

Tocar el plano de consistencia es un deslumbramiento que fulmina los vendajes y que abre el huevo orgánico que envuelve la existencia: se abre así el circuito de retroalimentación del deseo en ese acontecimiento.

La toma de consistencia implica una relación directa ya no con ese plano sino con la inmanencia: la vida se torna un vitalismo, se torna un conjunto de diferenciales de intensidad: lleva más allá los límites y siempre implica un re-crearse en los umbrales de la existencia. La toma de consistencia es el despliegue de una línea de fuga del deseo, y esa línea siempre implica las subidas y bajadas de intensidad: sus diferenciales.

No obstante, implica en su vitalismo el peligro de la abolición de la existencia: una línea de abolición que torna la línea de fuga creativa en línea de muerte. Por ello D&G advierten que una desterritorialización salvaje implica un vaciamiento del CSO: el cuerpo vació de intensidades que no se llena más, salvo por el templar foráneo de otro CSO ajeno.

En fin , no es lo mismo:

…un hoyo negro que se acerca a una estrella y que al hacerlo le roba su energía de la forma más exabrupta hasta acabársela, sin volver ya nunca más darse su luz, dado que no la encuentra en sí mismo, y dado que es un punto infinitamente denso e infinitamente pesado. (Un cuerpo sin órganos vacío sólo puede pensar en llenarse por la luz que no tiene).

…que el templar del canto de las ballenas. Ellas conquistan su CSO colectivo mediante una bella hipnosis que lleva a los cardúmenes de peces a centrase en un punto del cual no podrán salir. Estos cardúmnes son un CSO sin organos en tanto que se mueven al unísono y en tanto forman un cuerpo de unidades perfectamente integradas y sincrónicas. Las ballenas se alimentan de ellos creativamente, mediante la seducción creativa que hace de la cadena vital una táctica de su supervivencia, una supervivencia de gran mamífero, una supervivencia que mantiene el equilibrio de su continuidad como especie.

¿Pero la nuestra es una línea de fuga creativa que nos orquesta colectivamente hacia nuestra continuidad?

¿O es una línea de abolición destructiva que subleva la discontinuidad individual de nuestra especie?

Ahí pues las preguntas para la reflexión intensa…

saludos

Comentado por Naxos en:
tener un cuerpo, devenir experimentadoras…
7/17/2005 12:46:39 AM