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  • 06:02:11 am on Mayo 20, 2008 | # | 0

    Christian, no sabes qué interesante me resultó el articulito que has posteado y debo felicitarte por la traducción y el afán de producir contenidos en la web. A mi me ha llamado la atención este tipo de enfoques pero desde una perspectiva mucho más discursiva tirando a toda la onda micrológica que sabes pretendo clarear. Me gusta plantear ese asunto usando el ejemplo también de la comilona familiar y por ejemplo, las distintas magnitudes discusivas que depende de laocasión por supuesto, pero en registro más fino también de las presencias y de su peso específico. No es lo mismo una comilona de cada año que la comilona de cada año con la presencia de algún familiar lejano. Ahí le da un matiz discursivo que condiciona tdo el curso de la comilona y de la sensibilización de la situación en sí. Pero desde esa perspectiva la cosa interaccional y situacional permite ver cosas aún más microfinas, por ejemplo, servirle primero y a antes que a nadie al abuelo. Sino servirle, preguntárle si se le sirve, etcétera. Y así hasta quien se sirve hasta el último. Es una escalada de presencias que dterminan la importancia de la situación -y de todas las cosas de las que habla Kaufmann- pero por magnitudes discursivas. Esas magnitudes ecualizarían las diferencias específicas y las intensidades singulares de cada presencia, y de ello habría una lectura de lo que va surgiendo también expresivamente. En fin, es fascinante, mi idea es pensar la teoría de las magnitudes discursivas bajo un concepto que pretendo acuñar de acá pal real y que denomino “magnitudo”. Bueno, lo d Kaufmman esta muy interesante de verdad, considero que es prmordial el aspecto etnográfico del asunto, sin embargo, dado lo que te platico, sería una lástima no aventurarse a estudiar y repensar todo lo demás

    muchos saludos

    Comentado por Naxos en:
    La mesa como escenario de la vida familiar
    20 mayo 3008 6:00am
     

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