Conversación en Tapera

Mayo 10, 2008

No hablo de lo que hago -por fortuna no soy tan aburrido-, sino aludo a que es posible, con el suficiente poco escrúpulo citatorio, armar a partir del acceso a esos reservorios interneteros textos plagados de referencias que se hacen pasar por textos exhaustivos y de valor sustancial cuando en realidad sólo sirvieron en su momento para cumplir un X requerimento de materia y fueron publicados. La existencia de este tipo de textos no depende ni ha dependido de los reservorios inteneteros. Ese poco escrúpulo es parecido al poco escrúpulo de incluir un listado bibliográfico exhaustivo que pretende hacerse pasar como exigencia del contenido pero que sólo está siendo incluido, por un lado, para que el profesor pueda calificarlo prácticamente sin la necesidad de leerlo (dado que cumple referencialmente con los nombres y obras de los autores que él domina muchas veces el suyo mismo, por supuesto) y por el otro, para que los investigadores que dependen de los reservorios y de su claridad en el orden clasificatorio y que tienden a ese tipo de revisionismos supuestamente investigativos, hagan sus cartografías para explorar qué nombres por tradición deben de incluirse para pagar tributo al tema en cuestión y con ello hacerlos figurar en sus textos y lograr darse a conocer en relación a ese tema (lo que al final de la cuenta les resulta util para generar también sus propios contenidos regurgitados y alimentar esos reservorios). En pocas palabras, los reservorios interneteros son como el paraíso para ese tipo de prácticas referenciales, incluso muchas veces el sentido práctico de la competencia por publicar o ganar puntos implica y alimenta ese tipo de usos facilones y hace que el autor tenga un ojo -no tan desatinado por experimentado- que por callo le permite ya saber diganosticar correctamente y encadenar deducciones impresionantes a partir de una cuantas presunciones dadas en la referencia incluso perfectamente nomenclaturada. Aceeder a la información de los reservorios no garantia que los textos sean leídos, simplemente los hace menos cuestionables (”hey!, ese texto no está online, o sólo se puede encontrar en el reservorio, porque ni el creador lo tiene!” -y por ende si se cita un párrafo o se alude a su contenido es porque seguro fue leido a conciencia, aunque hace menos falta demostralo: la falta de acceso ya es un incentivo de autoridad que hace citable cualquier remasticamiento-).

El que nosotros no hagamos este tipo de cosas no significa que este tipo de cosas no existan o dejen de ser hechas por cabezones cuyo ejercicio académico es mucho más cínico que el nuestro. Nada evita que yo me entere por Google de que existen referencias que quizá puedan resolver mi problema pero que no valga la pena pagar por su acceso. Si bein el que formen parte de un reservorio privado no es criterio para ignorar su existencia, tampoco las hace más valiosas -yo tengo la idea de que los textos de más valor no son los que están en esos reservorios: que lo estén es no es mala señal de su calidad, sino de su franqueza académica y de su apertura discursiva-. En fin nada impide que yo pueda referenciarlas a título de “para una revisión más exhaustiva del tema, se ha publicado tal..” si la referencia la compruebo en relación a otros trabajos y la diagnostico por su peso referencial. Si me da la gana lo puedo hacer y no pasa nada, porque no estoy diciendo que sea una referencia que yo domine o que sea parte de la forma de mi contenido, sino que es una referencia que no desconozco y que es susceptible de abrir más puertas respecto a lo dicho -lo es afortiori porque no accedí a ella-. A eso es a lo que me refiero con franqueza académica, la cual siempre estará en función de hacer cierta justicia al trabajo que estás haciendo: si pasaste una semana rastreando por todos los medios una refeencia que quizá diste con ella pero que no accediste porque tomaste la decisión de no pagar por ella, es válido referenciarla porque consideras se vincula a tus contenidos, y porque pese de que quizá resulte poco valiosa al final de la cuenta -en su contenido-, es una referencia de dificil acceso que existe, y que pretende existir como una referencia importante, dado que sólo puede encontarrse en el reservorio. Por supuesto, si plagas de referencias de este tipo el contenido de tu texto sin leer los textos puesss…

Como verás, todo depende del cinismo y de cómo ese cinismo es o no consonante y mercenario con respecto a las exigencias del circuito académico por el cual vaya a pasar el texto investigativo que se está armando. Si bien hay mucha gente que hace pasar ese tipo de referencias extensivas como referencias de contenido o referencias de autoridad, en lo personal me preocupa más hacer la investigación que hacer el texto investigativo. Franqueza académica: todo es una cuestión de cinismos: en mi caso tengo apenas algunas cosillas circulando que nadie lee y que por fortuna apenas hacen justicia a mi trabajo. Si bien ello no es lo que me da de comer no sabes cuán orgulloso me siento de no venderle mi alma al diablo referencial.

Entonces, a mi juicio usando las referencias -indexadas en google- de esos reservorios sin acceder a sus contenidos invita a hacer referencias con menos presunción cínico-competitiva y más relajamiento, siempre y cuando uno conserve aún su alma y su virtud referencial. Es la unica forma de hacer valer esa clase de referencias: peor sería no hacer una alusión que más o menos diga “respecto a este tema, en internet se pueden encontrar tal y tal textos de tal y tal autor..” siendo que esas referencias sirvieron al menos para enterarte de que no eres el único ser en la tierra que se interesó por el tema en cuestión (los textos que omiten tal reconocimiento pretenden con ello arrogarse un efecto de autoridad sobre el tema que ambiciona un mandarinato sobre el tema). En fin pues, no tiene chiste ni es nuevo acotar que por supuesto puedan usarse esas referencias en su sentido más rampantemente cínico, porque ya es bien sabido que eso se hace en demasía con o sin los reservorios, con o sin google. Lo que digo es que vale la pena que valga el uso de referencias tomadas de internet (incluso sin su acceso) si ello sirve también para relajar las presunciones academicistas y lidiar con otro tipo de cinismos, en el sentido de descentralizar toda esa práctica de las presunciones de autoridad que se arrogan muchos investigadores, profesores, y sobre todo las universidades cuyo prestigio se sostiene por su sistema referencial de competencia y por el número de suicidios en el campus. Por supuesto, siempre es mejor tener acceso a los documentos completos de un modo gratuito, pero ello no va a detener al cínico para citarlos sin haberlos leído: el cínico tendría más razones para no leerlos en la medida de que los textos no son de acceso libre y gratuito: ello se debe a que menos personas podrían poner en duda su dominio de la info si la info no es de acceso libre y público, y las personas que si podrían cuestionarlo tendrían cierto entendimeinto por complicidad.

En fin, me parece muy lindo defender la máscara ética del ejercicio académico, pero la verdad nadie se escapa de proyectar presunciones y cinismos de oficio. Hay que estar muy atento para no dejarse llevar por el autoengaño. La mejor forma de hacerlo es conservar a toda costa una voz escritural, ser un pensador cuyo nivel de expresión no dependa de nadie más. Eso es lo que pretendo que el lector descubra al leer mi blog.

saludos

Comentado por Naxos en:
pobres pero honrados
10 de mayo 2008 1:46pm

Escribe un comentario