adr
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05:06:56 am on Abril 17, 2007 | # |
- Adolfo:
Desde hace meses que sigo tus posts, porque me ha interesado mucho ver los avances de tu proyecto. He visto que avanzas con mucha dificultad y que no puedes establecer algunos márgenes necesarios para darle a tu perspectiva ese efecto de objetividad que implica el punto de vista antropológico. He visto que has sucumbido a la tentación de formar parte de algunas comunidades olvidando que hay que hacer ese margen y olvidando que hay muchísimos otros blogs de distinta calaña a tus gustos y afinidades. Sería más fácil que observaras blogs de comunidades que no sean afines a tu persona, pero te has interesado por tus iguales. Creo que eso ha hecho que tu observación esté demasiado metida y subjetivizada en el terreno de juego y por tanto sólo el tiempo (o una ruptura de identidad) podría darte esa distancia. Mientras, te sientes perfectamente paralizado. No estoy de acuerdo en que no vale exponer o publicar tus impresiones etnográficas respecto a tus investigandos: date cuenta que ese rigor te paraliza. La idea es que mantengas cierta objetividad publicando tus resultados parciales y objetivándote como observador -más que una observación participativa (la clásica de la antropología funcionalista), se requiere una objetivación participante, como diría Pierre Bourdieu-. Es decir que en tus publicaciones, por más sentencioso que seas, siempre quedarán a tono parcial y servirán para movilizar tus puntos de vista, deshacerte de prenociones y subjetivaciones, efectuar rupturas, y conquistar cada vez más tu objeto.
Perdona que sea crítico en esto, pero sospecho que requieres y cantas por una sacudida. Lo que en realidad pasa es que tienes miedo a decir cosas importantes del ámbito que estudias en el propio ámbito de estudio: evitas una resonancia porque no quieres que tu punto de vista -y por ende tus presupuestos- se transformen. Pero recuerda a Malinowski, quien en algunos de sus cuadernos de trabajo despotricaba contra los nativos. Yo no digo que lo hagas, sino traigo eso a colación para ejemplificar como Malinoski se resistía a cambiar su punto de vista como observador. Hoy en día se requiere eso a costa de mucho trabajo de objetivación participante y escritural. Ello no quiere decir que estés haciendo un blog de confesiones -como hace poco decías-. Tener bien fija la identidad de investigador no conlleva ningun efecto de objetividad (eso sería también otra cuestión: la objetividad es sólo un efecto temporal del punto de vista: el observador tiene la necesidad de inventarse su objeto de estudio e imprimirle ese sesgo efectivo para reconstruir un dato que supuestamente sería identificatorio de una cultura: me da la impresión de que no has querido inventar ese objeto para luego martillarlo y ver lo que en realidad va siendo conforme te acercas a él).
En fin, yo te veo atoradísmo, cuando podrías soltarte y usar a los blogs y a la lectura de blogs variados -esto es, no sólo la de tus amigos, sino en general- como un ejercicio escritural mucho más dinámico. Me he percatado que no eres muy dado a la conversación y a la retroacción conversacional sobre temas: siempre hay un “yo” de por medio y decisiones respecto a lo que lees y a quien sigues que reafirman esa individualidad (veo que hay harta selectividad de quienes son tus amigos -u observandos-). Habías de ser más expansivo: entregarte a la experiencia sin miramientos, dejar la selectividad y ver matices. Soltarte! Deja las distinciones blogueriles para después. Llena de contenidos tu bitácora y explora la blogósfera: al delimitar no estás abriendo tu punto de vista. Sé generoso en tus intervenciones foráneas. Aplícate a fondo en la experiencia e implícate para conocerla, pero sin que seas tu mismo el centro del discurso -eso déjaselo a E. Arcos o a M Almedida
-… Mi consejo es que te sueltes en la escritura y que no dudes en registrarlo todo ello en tu blog, en términos, etnográficos, e incluso obsesivamente. Tienes la ventura de que tu objeto de estudio es la misma blogósfera -la cual es mucho más fluida cuando hay contenidos de evocación meta-blogosférica. Pero ojo que yo pondría en duda qué tanto tu trabajo implicaría como objeto a los propios bloggers, a menos de que estés intentando hacer una antropología no ya de los blogs, sino del compadrazgo dado entre los bloggers que se conocen entre sí fuera de la blogósfera-.Mira, Adolfo, no es que pretenda ser chocante de gratis: requieres romper con algunas cosas y en el fondo sabes que ello te dará mayor perspectiva. Los atorones hay que verlos como una incapacidad de romper algo. Ello sucede normalmente porque uno mismo está implicado en ese algo y lo alimenta, creando un punto ciego. Hay que ser muy suspicaz para no dejarse llevar por las prenociones y construir sobre ellas nuestras teorías. Mi sugerencia es que abras tu horizonte y seas completamente autocrítico en tus percepciones. La blogósfera es muy grande y abrirte a otras exploraciones te permitirá dejar de ver tu empresa como una trámite del cual eres responsable. Cada matiz, cada diferencia que descubras, te llevará a la escritura con un estímulo unusual, y eso es lo que necesitas: que nos cuentes del zoo blogosférico y que seas un especialista de los diversos especímenes que existen. Recuerda que toda antropología es ante todo una exploración y que tal exploración justifica un signo de rareza o de exotismo en la cultura cuya identidad reconstruyes. Mientras estés interesado en tus iguales, los matices que podrás percibir y registrar serán muy pocos. En fin, perdona este tono de franqueza y te deseo y ánimo a que sigas adelnate con nuevos bríos…
saludos
- Comentado por Naxos en:
- Mirándome el ombligo
- 17 abril 2007 4:58am
- Adolfo:






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Adolfo 03:12 on 18/04/07 | # |
Naxos, te agradezco sinceramente el comentario extenso, reflexionado y elaborado que me has dejado. Sin embargo, disiento en toda tu crítica, salvo en un aspecto. Antes que nada, decir que he disfrutado mucho leyendo y escribiendo.
Hay dos razones de peso por las que disentimos. Una es de carácter metodológico, y se refiere a la concepción del blog dentro del trabajo de campo que manejas (por lo que puedo deducir de tu comentario), y una segunda razón de carácter epistemológico, que se refiere justo al planteamiento epistemológico de la etnografía, en el cual parece que disentimos (y digo parece).
Me haces una crítica grave que es muy seria, porque apunta a aspectos fundamentales de mi investigación, pero la rechazo completamente. Para situar el campo de discusión lo fundamental es responder a la pregunta: ¿cuál es la función del blog en un trabajo de campo entre bloggers? Ese es el aspecto fundamental sobre el que disentimos, y sobre el que se fundamenta tu crítica.
Entiendo que planteas el blog, en tanto que un instrumento en el trabajo de campo, de forma diferente a como lo planteo yo. Por eso, lo que tú consideras defectos en mi trabajo de campo, defectos en mi blog, yo los entiendo por el contrario, como virtudes. Que mi observación sea “demasiado metida y subjetivizada” o que haya “sucumbido a la tentación de formar parte de algunas comunidades”, son dos críticas que representan logros para mí. Es lo que he buscado.
Mi blog de campo es un instrumento para relacionarme con los bloggers, con los que sigo de forma más intensa, y con los que no sigo de forma tan intensa. Es un dispositivo para de mi presencia en el campo, es mi ‘delegado’ en el campo, es mi representación en el campo. En resumen: soy yo en el campo. No es un dispositivo para representar la etnografía, sino para hacerla. Es subjetivo, como mi presencia en el campo, porque es el depositario de mi subjetividad compartida. Comparto con el resto de los bloggers la misma subjetividad que ellos comparten conmigo, y eso por una búsqueda de simetría y mutualidad, que la entiendo como tratar a los demás como ellos me tratan a mí, dar de la misma forma que ellos, o mejor: que vosotros, me aportáis. De ahí que decir que “la idea es que mantengas cierta objetividad publicando tus resultados parciales y objetivándote como observador” indica que el planteamiento que hacemos del blog es completamente diferente. No quiero que mi blog sea un púlpito desde el que, gracias a mi objetividad, digo a los bloggers lo que es la blogosfera. Dios me libre!! Quizás dentro de un par de años, cuando haya analizado y repensado todo lo que los bloggers me habéis aportado pueda yo aportaros algo a los bloggers, decirles algo que ellos no me hayan dicho. Pero ahora, metido en el fragor del trabajo de campo, pretender objetivizar mis observaciones (¡arrggghhh!, me corre un escalofrío cuando menciono la palabra ‘objetivizar’)… no es eso lo que pretendo.
Mi blog no es un resumen de mi trabajo de campo, ni un extracto o su síntesis. Ni lo es ni lo pretende ser. Constituye, además, sólo una parte de mi trabajo de campo (importantísimo en algunos aspectos, menos en otros), que se extiende de forma diversa hacia otros ámbitos, lugares geográficos, tecnologías, personas. En el blog sólo se insinúa una parte de mi labor en el campo, es por eso rechazo las críticas que se hacen a mi trabajo de campo basadas en mi blog porque se hacen desde una concepción del ‘blog de campo’ (o el blog como instrumento en el trabajo de campo) que es diferente de la que yo he planteado. Ahora bien, lo que podemos discutir entonces es: ¿cuál es la función del blog en un trabajo de campo entre bloggers? Y esa es una pregunta que no tiene una correcta o incorrecta. El blog puede convertirse en un dispositivo con diferentes funciones. En mi caso creo que ha cumplido y está cumpliendo los objetivos para los que fue creado.
La crítica de que los blogs y bloggers que sigo no son únicamente blogs de mis “gustos y afinidades”, creo que surge de pensar que mi blog representa todo mi trabajo. Eso es un error. Me interesan más blogs y bloggers que los que aparecen en mi blog. Hay blogs que sigo con interés que no aparecen en mi blog enlazados o referenciados. Y por la misma razón es erróneo decir que sólo me he interesado por mis iguales, y que sólo estudio los “blogs de comunidades” que son afines a mi persona. Es cierto que sólo aparecen en el blog reseñados blogs con temáticas afines a las de mi interés. Es cierto que escribo sobre “mis gustos y afinidades”, y la razón es que no pretendo crear una impostura en mi blog, fingir interesarme por determinados temas que no me interesan (aunque interesarse por temas que no son los propios no es, desde luego, incorrecto en un trabajo de campo, sin embargo, no lo he encontrado necesario). La cuestión es que esa arbitrariedad de los temas (que son los de mis gustos) responde justamente a la concepción de blog como depositario de mi subjetividad en el campo, como una permomance de mi identidad, una puesta en escena de quien soy yo, qué me interesa, qué me apasiona. ¿Es necesario eso en la etnografía? pues no es necesario, pero tampoco es un inconveniente. Pero es una opción absolutamente válida.
El segundo aspecto importante del que surge tu crítica, Naxos, y en el que disentimos absolutamente es en la concepción epistemológica que manejamos de la etnografía.
Hablar de objetividad en etnografía es un planteamiento que no comparto. Esa perspectiva objetivista, propia de la tradición positivista: el sujeto cognoscente aquí, el objeto conocido ahí; no forma parte del planteamiento epistemológico desde el que yo (y otros autores) concibo la etnografía. Y desde luego, el trabajo de campo, y el blog, no es un ámbito para desplegar esa retórica ‘objetivista’ propia del positivismo y tan acendrada entre las ciencias naturales.
Y desde luego, por las razones dadas más arriba en la función del blog, no busco un efecto de objetividad en mi blog, todo lo contrario: subjetividad, individualidad, cercanía. Mi blog no es un paper, ni una tesis, ni una intervención en un workshop, soy yo en la blogosfera para relacionarme y no pretendo colocarme la toga de la objetividad, todo lo contrario.
Nuestro planteamiento radicalmente diferente de la etnografía queda al descubierto en metáforas como “conquistar cada vez más tu objeto”. Nunca pensaré en “conquistar mi objeto”, en todo caso pensaré en penetrarlo, en formar parte de él, y sobre todo, en ‘convivir’ con él. No pretendo conquistar a la Blogosfera, por inabarcable, ni a los bloggers que me enseñan, por inasibles. Pretendo co-crear con ellos. Como ahora creo contigo en un diálogo fructífero que formará parte, de hecho, que ya formará parte, de mi trabajo de campo y de mi reflexión etnográfica.
Y casi para terminar, esta es otra importante función del blog. Que sirva como mecanismo para poder ser interpelado por los otros bloggers, como en este caso lo haces tú. Como he dicho antes, un dispositivo para construir la simetría y la mutualidad con vosotros.
Hay una crítica que acepto completamente: “no eres muy dado a la conversación y a la retroacción conversacional sobre temas”. La acepto como una limitación, como un déficit de mi presencia en el campo, no he sido generoso en mis intervenciones foráneas, lo reconozco.
Y hay otros aspectos que se pueden discutir, que necesitan de una gran reflexión metodológica desde diferentes perspectivas, una reflexión que ciertamente no considero cerrada. Entre ellos:
// “No estoy de acuerdo en que no vale exponer o publicar tus impresiones etnográficas respecto a tus investigandos: date cuenta que ese rigor te paraliza”
Cierto, pero cuando mencionaba esto en mi post me refería sobre todo a la necesidad de guardar el anonimato de aquellas personas con la que me entrevisto, con las que hablo. Hay comentarios, cosas que dicen, que podría perjudicarles, y evitar su perjuicio (aunque sea pequeño) es fundamental en mi trabajo. Publicar mis impresiones etnográficas, es legitimo si evito ese prejuicio, y justamente eso es lo que he hecho a menudo, basta mirar la categoría que tengo llamada ‘cuaderno’
// “Tener bien fija la identidad de investigador no conlleva ningun efecto de objetividad”
Este es otro aspecto muy interesante, y me consta que mi identidad de investigador está bien fijada. El blog ha cumplido con la función de mostrar quién soy, y creo que ha quedado claro.
// “que nos cuentes del zoo blogosférico y que seas un especialista de los diversos especímenes que existen”
Es un punto interesante, pero ese no es mi objeto de estudio. No pretendo hacer un recorrido y un perfil del “zoo blogosférico”, sin duda interesante. Mi objeto de estudio es otro, más limitado. No pretendo describir ‘La Blogosfera’, ni al ‘Blogger’, ni los tipos de bloggers. Soy más humilde en mi objetivo. Algo como eso es una tarea que me resulta imposible.
Ha sido un placer debatir contigo.