adr
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08:08:29 pm on Noviembre 8, 2006 | # |
- Hola. Esta es la primera vez que comento por acá, y es curioso hacerlo a propósito de los comentarios. Pues bien, coincido en decir que es una paradoja afirmar que en los blogs no se da tanto la conversación. Pero ello no es de extrañar si quien lo afirma sólo se preocupa por publicar y economizar sus palabras en el marco resonante de su propio blog. Me parce que eso ya habla de la repulsión a efectuar feebacks positivos. A mi juicio quien no comenta los blogs que lee tiende a sobrecargarse si es que en el fondo tiene algo qué decir. Muchas veces esa sobrecarga puede llevarlo a publicar al respecto en su propio blog, de un modo reactivo, pero ello no equivale a una retroalimentación constructiva, sino a una deconstrucción unidireccional. Así pues, comentar o editorializar desde el blog propio algo dicho en otro blog, es ya un síntoma patológico de arrogancia y de ostracismo. Ese modo de conversación vertical es una actividad simétrica individualizante que invita a decir lo que a uno le venga en gana, dado que se tiene la sensación de estar como en casa, protegido en el calor de la propia escafandra.
Por el contrario, comentar algo en un blog ajeno conlleva un tipo de conversación mucho más realizada, ya que es una actividad más generosa y complementaria, más sana a pesar de que implique una crítica abierta. Requiere la habilidad de saber leer entre líneas, de matizar y de correlacionar francamente experiencias y saberes, de entender el sentido de lo dicho sin dejarse llevar por la propia subjetividad o por el impulso íntimo inmediato. Ese modo de conversación horizontal es una actividad mucho más objetivante, uno se ve así mismo comentando fuera de casa, saliendo y enfrentando fuerzas o lenguajes extraños y poco familiares, tomando acción política, arriesgándose a decir de viva voz lo que se piensa sin exageraciones, elaborando al vapor -sin planeación alguna, sin presunciones y sin atavismos-, aquello que en el momento uno es capaz de escribir. La actividad de comentar en un blog ajeno por demás requiere saber adaptarse y saber templar el aparato de captura que fluir la lectura, por ello el comentario es una consecución lógica que sirve de aliciente en ambos sentidos. Esa consecución acaso permite darle vida al blog, pero también da la oportunidad de cimbrarlo, desgranarlo: permite revelar la intención editorial del blogger, sacarlo de su engaño y denunciar su autocomplacencia. Con un comentario puede uno revertirle su juego de palabras, sabotearle el abordaje sensacionalista de sus planteamientos, etcétera. Un buen comentario puede sacudir el ego editorial, lograr efectos boomerang hacia la presunciones del blogger y con ello propiciar su atragantamiento.
A pesar de que si existe la conversación en la blogósfera, a mi juicio hay más ruido y pocas nueces, más basura y menos retroalimentación positiva: se habla mucho de redes sociales, de encadenamientos de un blog a otro, y de medios democráticos, sin embargo, cada vez tenemos más blogs y menos comentarios, dado que el afán vertical de publicar es mayor al afán de comunicar y hacer horizontal la interacción. Así pues, uno es testigo de la brecha que se abre entre el número de hits diarios y el número de comentarios recibidos en cada post, lo cual a mi juicio fomenta la indiferencia y el hermetismo.
En fin, creo que en el fondo no es tan desgastante hacer buenos comentarios, sólo hace falta un poco de generosidad y dejar de lado los protagonismos.
Sea pues que con esto termino, no sin antes dejar saludos a todos…
- Comentado por Naxos en:
- Blogosfera: La Conversación
- November 8th, 2006 at 7:05pm
- Hola. Esta es la primera vez que comento por acá, y es curioso hacerlo a propósito de los comentarios. Pues bien, coincido en decir que es una paradoja afirmar que en los blogs no se da tanto la conversación. Pero ello no es de extrañar si quien lo afirma sólo se preocupa por publicar y economizar sus palabras en el marco resonante de su propio blog. Me parce que eso ya habla de la repulsión a efectuar feebacks positivos. A mi juicio quien no comenta los blogs que lee tiende a sobrecargarse si es que en el fondo tiene algo qué decir. Muchas veces esa sobrecarga puede llevarlo a publicar al respecto en su propio blog, de un modo reactivo, pero ello no equivale a una retroalimentación constructiva, sino a una deconstrucción unidireccional. Así pues, comentar o editorializar desde el blog propio algo dicho en otro blog, es ya un síntoma patológico de arrogancia y de ostracismo. Ese modo de conversación vertical es una actividad simétrica individualizante que invita a decir lo que a uno le venga en gana, dado que se tiene la sensación de estar como en casa, protegido en el calor de la propia escafandra.






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