adr
-
06:36:49 am on Agosto 18, 2006 | # |
- Fernando: Lejos de hacer que esto sea un enquistamiento de toma de posturas, te digo que entiendo lo que dices. No obstante, me parece que también se nos ha hecho creer que lo filosófico y lo político son cuestiones divididas y separadas, cuando de hecho no es así. Lo político se extiende a cualquier ámbito de significación: allá donde algo signifique tiene una relación de fuerzas y de poder que le da su sentido: es por ello que la cosa política es netamente filosófica. Es porque esto lo tengo muy presente, que me he aventurado a hacer comentarios como los que aquí he dejado, y me gustaría mucho que tomaras en cuenta ello.No puedes afirmar que lo de Lovelock esté excluido de cierto sesgo ideológico, sobretodo porque el mismo Lovelock ha estado siempre ligado a cuestiones de la inteligencia del Estado inglés -que ahora esté aparentemente fuera de ello y que base su renombre en un discurso ecológico visionario, no lo libra de que esté aún al servicio de ciertas tendencias ideológicas-. Personalmente a eso me refería cuando dije que habías comprado su discurso -cosa que no es tan grave, por cierto, sobretodo si de antemano ya tienes desde hace años una posición adoptada al respecto-. Los problemas reales y urgentes no pueden ser resueltos con un pragmatismo ideológico y tendencioso: es ahí donde lo filosófico hace el quite a los intereses políticos, por mucho que estos intereses se nieguen a aceptarlo. Temo que hablas con una contundencia que sería dificil de sostener, sobretodo, si se amplia el punto de vista de lo político a lo filosófico.Tal vez sea cierto que construir centrales nucleares en los también contados países “desarrollados” sea algo que no conlleve riesgo alguno. Pero insisto que ello perpetuaría los antagonismos económicos y políticos entre los países del mundo. Y es que hablas como si la idea de desarrollo hiciera de los países económicamente favorecidos confiables y seguros, como si los excluyera de la guerra o de la destrucción. Esos países que pueden construir centrales nucleares -en el sentido que estamos hablando- también pueden contarse con una sola mano, y eso tal vez no conlleve una guerra nuclear a corto plazo, no podemos decir ello ni a largo o siquiera mediano plazo.Me gustaría que no echaras de largo la idea que expuse antes (y menos tan sólo como para poder justificar lo que expones en tu post, que me parece claro pero muy problemático política y filosóficamente hablando) respecto a que los modos de gobierno y de control político y económico de este mundo, siguen girando entorno a un incremento del poder que siempre va de menos a más, y que tiende a superponerse en competencia. Mientras el hecho de hacerse del poder signifique construir torres de babel superpuestas negativamente y retroalimentadas en incremento, este mundo estará amenzado “per se”. La idea que sostengo es que estos antagonismos tienen que resolverse antes de que entremos en esta fase planetaria de “bienestar nuclear” -aunque cierto pesimismo no poco justificado me lleva a pensar que esta opción ya quedó fuera de la historia, y que más bien es otro avatar ya al que nos dirigimos-.Desde ese punto de vista, es decir, tomando en cuenta las condiciones que aún lastran al mundo, la fase planetaria de bienestar nuclear quizá sea una nueva forma, muy actual y por supuesto muy científica, de idealismo. Y sin el afán de ironía, te invito a que no evadas el sentimiento personal de entrar en crisis o de angustia al pensar esta dimensión filosófica, ello para que puedas acaso ver más críticamente este asunto tan delicado, verlo más allá de su posibilidad tecnológica, y más acá de su factibilidad histórica. saludos
- Comentado por Naxos en:
- Nuclearidades (II)
- agosto 18, 2006 6:36 AM






...



