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  • 03:40:46 am on Junio 30, 2005 | # | 0

    Antes solía usar lentes de contacto. Ante el espejo veía que mi mirada era como la de todos, mis puntos focales hacían ese cruce que permite el enfoque de las cosas en su luminosidad aparente. Esa simetría óptica que configuraba lo visto me permitía ver mi mirada, y a veces me permitía perderme por horas en el fondo.Ahora, por muchos vericuetos existenciales, uso lentes de armazón desde hace al menos 2 años. La cosa es que, despues de 18 años, jamás había usado armazones. Y soy harto miope, la grado de no poder verme al espejo sin ellos, aún si me repliego a su superficie.

    Hace poco me tomé unas fotos sin usar lentes, y al verlas no descubrí en ellas mi mirada, no había rastro de ella. Noté que sin lentes esa capacidad de enfoque, ese cruce, esa simetría óptica, divergía la visión de cada ojo en una difuminación de luz que los hacía irse a cada uno por su cuenta.

    Mi mirada era como la de un muñeco: como la de un ser cuya luz no hace reflejo externo: la de un ser cuya luz ha implotado: no daba paso al fondo de nada…

    Despúes de una cantidad desgastante de reflexiones, me di cuenta de que uno no mira al mundo, sino el mundo es una mirada que siempre te observa: el mundo es como una Gran mirada luminosa…

    y lo que se ve através de la mirda de alguien o de la propia, es sólo el reflejo singular de esa grandiosa luz que nos mira siempre, la luz que penetra nuestro cuerpo y que ilumina nuestra alma…

    Un guiño…

    Comentado por Naxos en:
    eL iNfInItO ****
    June 30, 2005 3:40 am
     

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