Mayo 10, 2008
-
No hablo de lo que hago -por fortuna no soy tan aburrido-, sino aludo a que es posible, con el suficiente poco escrúpulo citatorio, armar a partir del acceso a esos reservorios interneteros textos plagados de referencias que se hacen pasar por textos exhaustivos y de valor sustancial cuando en realidad sólo sirvieron en su momento para cumplir un X requerimento de materia y fueron publicados. La existencia de este tipo de textos no depende ni ha dependido de los reservorios inteneteros. Ese poco escrúpulo es parecido al poco escrúpulo de incluir un listado bibliográfico exhaustivo que pretende hacerse pasar como exigencia del contenido pero que sólo está siendo incluido, por un lado, para que el profesor pueda calificarlo prácticamente sin la necesidad de leerlo (dado que cumple referencialmente con los nombres y obras de los autores que él domina muchas veces el suyo mismo, por supuesto) y por el otro, para que los investigadores que dependen de los reservorios y de su claridad en el orden clasificatorio y que tienden a ese tipo de revisionismos supuestamente investigativos, hagan sus cartografías para explorar qué nombres por tradición deben de incluirse para pagar tributo al tema en cuestión y con ello hacerlos figurar en sus textos y lograr darse a conocer en relación a ese tema (lo que al final de la cuenta les resulta util para generar también sus propios contenidos regurgitados y alimentar esos reservorios). En pocas palabras, los reservorios interneteros son como el paraíso para ese tipo de prácticas referenciales, incluso muchas veces el sentido práctico de la competencia por publicar o ganar puntos implica y alimenta ese tipo de usos facilones y hace que el autor tenga un ojo -no tan desatinado por experimentado- que por callo le permite ya saber diganosticar correctamente y encadenar deducciones impresionantes a partir de una cuantas presunciones dadas en la referencia incluso perfectamente nomenclaturada. Aceeder a la información de los reservorios no garantia que los textos sean leídos, simplemente los hace menos cuestionables (”hey!, ese texto no está online, o sólo se puede encontrar en el reservorio, porque ni el creador lo tiene!” -y por ende si se cita un párrafo o se alude a su contenido es porque seguro fue leido a conciencia, aunque hace menos falta demostralo: la falta de acceso ya es un incentivo de autoridad que hace citable cualquier remasticamiento-).
El que nosotros no hagamos este tipo de cosas no significa que este tipo de cosas no existan o dejen de ser hechas por cabezones cuyo ejercicio académico es mucho más cínico que el nuestro. Nada evita que yo me entere por Google de que existen referencias que quizá puedan resolver mi problema pero que no valga la pena pagar por su acceso. Si bein el que formen parte de un reservorio privado no es criterio para ignorar su existencia, tampoco las hace más valiosas -yo tengo la idea de que los textos de más valor no son los que están en esos reservorios: que lo estén es no es mala señal de su calidad, sino de su franqueza académica y de su apertura discursiva-. En fin nada impide que yo pueda referenciarlas a título de “para una revisión más exhaustiva del tema, se ha publicado tal..” si la referencia la compruebo en relación a otros trabajos y la diagnostico por su peso referencial. Si me da la gana lo puedo hacer y no pasa nada, porque no estoy diciendo que sea una referencia que yo domine o que sea parte de la forma de mi contenido, sino que es una referencia que no desconozco y que es susceptible de abrir más puertas respecto a lo dicho -lo es afortiori porque no accedí a ella-. A eso es a lo que me refiero con franqueza académica, la cual siempre estará en función de hacer cierta justicia al trabajo que estás haciendo: si pasaste una semana rastreando por todos los medios una refeencia que quizá diste con ella pero que no accediste porque tomaste la decisión de no pagar por ella, es válido referenciarla porque consideras se vincula a tus contenidos, y porque pese de que quizá resulte poco valiosa al final de la cuenta -en su contenido-, es una referencia de dificil acceso que existe, y que pretende existir como una referencia importante, dado que sólo puede encontarrse en el reservorio. Por supuesto, si plagas de referencias de este tipo el contenido de tu texto sin leer los textos puesss…
Como verás, todo depende del cinismo y de cómo ese cinismo es o no consonante y mercenario con respecto a las exigencias del circuito académico por el cual vaya a pasar el texto investigativo que se está armando. Si bien hay mucha gente que hace pasar ese tipo de referencias extensivas como referencias de contenido o referencias de autoridad, en lo personal me preocupa más hacer la investigación que hacer el texto investigativo. Franqueza académica: todo es una cuestión de cinismos: en mi caso tengo apenas algunas cosillas circulando que nadie lee y que por fortuna apenas hacen justicia a mi trabajo. Si bien ello no es lo que me da de comer no sabes cuán orgulloso me siento de no venderle mi alma al diablo referencial.
Entonces, a mi juicio usando las referencias -indexadas en google- de esos reservorios sin acceder a sus contenidos invita a hacer referencias con menos presunción cínico-competitiva y más relajamiento, siempre y cuando uno conserve aún su alma y su virtud referencial. Es la unica forma de hacer valer esa clase de referencias: peor sería no hacer una alusión que más o menos diga “respecto a este tema, en internet se pueden encontrar tal y tal textos de tal y tal autor..” siendo que esas referencias sirvieron al menos para enterarte de que no eres el único ser en la tierra que se interesó por el tema en cuestión (los textos que omiten tal reconocimiento pretenden con ello arrogarse un efecto de autoridad sobre el tema que ambiciona un mandarinato sobre el tema). En fin pues, no tiene chiste ni es nuevo acotar que por supuesto puedan usarse esas referencias en su sentido más rampantemente cínico, porque ya es bien sabido que eso se hace en demasía con o sin los reservorios, con o sin google. Lo que digo es que vale la pena que valga el uso de referencias tomadas de internet (incluso sin su acceso) si ello sirve también para relajar las presunciones academicistas y lidiar con otro tipo de cinismos, en el sentido de descentralizar toda esa práctica de las presunciones de autoridad que se arrogan muchos investigadores, profesores, y sobre todo las universidades cuyo prestigio se sostiene por su sistema referencial de competencia y por el número de suicidios en el campus. Por supuesto, siempre es mejor tener acceso a los documentos completos de un modo gratuito, pero ello no va a detener al cínico para citarlos sin haberlos leído: el cínico tendría más razones para no leerlos en la medida de que los textos no son de acceso libre y gratuito: ello se debe a que menos personas podrían poner en duda su dominio de la info si la info no es de acceso libre y público, y las personas que si podrían cuestionarlo tendrían cierto entendimeinto por complicidad.
En fin, me parece muy lindo defender la máscara ética del ejercicio académico, pero la verdad nadie se escapa de proyectar presunciones y cinismos de oficio. Hay que estar muy atento para no dejarse llevar por el autoengaño. La mejor forma de hacerlo es conservar a toda costa una voz escritural, ser un pensador cuyo nivel de expresión no dependa de nadie más. Eso es lo que pretendo que el lector descubra al leer mi blog.
saludos
- Comentado por Naxos en:
- pobres pero honrados
- 10 de mayo 2008 1:46pm
Publicado en Artículos, Autores, Comunicología, Conversaciones, Investigación, Revistas, Tecnología | Sin Comentarios »
Mayo 9, 2008
- Ahora que he estado reescribiendo mi tesis de investigación me dí cuenta de que muchos documentos alojados en reservorios como jstor o Sage tienen info muy útil que valdría la pena pagar para acceder a ella de no existir internet. Pero dado que la red existe es ridículo pagar por info cuya referencia está indexada en Google y que puede bastar para armar mapas bibliográficos de X tema con cierto valor académico y curricular. Hay tanto de eso ya por todas partes, lo cual no es necesariamente una mala señal sino una manifestación de cierta franqueza académica frente a prácticas tipo papers que explotan el método hardvariano de referencia tan sólo para acumular puntajes de publicación, pero que llegan a tener más páginas de bibliografia que de contenido.
Yo he corrido con mucha suerte respecto a mi tema, he accedido por ejemplo a la página de la OMS y he encontrado documentos viejos, fotografíados, otros transcriptos, todos perfectamente pdfteados. Lo que hay que exigir es eso: que los documentos oficiales siempre estén al alcance sin costo alguno-Por lo demás: hoy en día, pese a su autoridad, los artículos de referencia al trabajo de otro no pasan nunca de ser “la opinión de fulanito”. Me parece que este asunto implica cierto relajamiento referencial y bibliográfico, lo cual es deseable ante las presunciones academicistas de vacas sagradas, gurús departamentales y algunos mandarinatos.
saludos
- Comentado por Naxos en:
- pobres pero honrados
- 9 de mayo 2008 12:32pm
Publicado en Artículos, Autores, Comunicología, Conversaciones, Investigación, Revistas, Tecnología | Sin Comentarios »
Abril 25, 2008
- “I confess that I harbor some resentment of the hours of my life penetrating a text, navigating the stylistic gymnastics of some thinker, to grasp a concept that is really rather simple and which could have been articulated far more directly.”
I kind of lament what you are saying here. I think that you are not considering the fact that the resentment you identify its just an evidence that you have sucesfully incorporated the knowlegde that is implicated in the text, and the sign -or the synthom if you like- that you have hopefully embodied the point of view that is registered in those “stylistic gymnastics” too. This allows u to think and not only to reproduce the implications of the concepts you are willing to clear. Remember that when you embody those concept you will never forget them, they will be part of your experienced composites.
The resentment you are reffering to is not about the time you spent reading the book, is about a confrontation you have inside and that is related to the author and the books that you have considered as a “must read”. I can understand the resentment you have in the case of the authors that u have read and that do not compose with the singularities you are, but if your idea of reading philo its not mererly academical, you have to admit that its not an obligation to read authors such like Nietzsche or Deleuze -which philosophy confronts with Kant or Hegel´s point of view- if you think that your philosophical path is rather kantian or hegelian.
Well, this is just what I sincererly think about what you have written, I must say that it took me quite a good lapse of time to express it, since I am not an english native speaker. I cannot be able to sustain a debate with you about this, althought i can try or at least read about your concerns, but i just wanted to let u know that your denying the labour that exercises thought itself, and that gives u the chance to activate the way you think. Maybe Kant, Hegel or Heidegger and Derrida wont help too much about it, because they were in fact pretty mistagoges, but Nietzsche, Deleuze, Foucault Spinoza gave everything they had, even with their stylistic gymanastics.
ok, please forgive my so broken english
and cheers
- Comentado por Naxos en:
- style
- 25 abril 2008 2:30am
Publicado en Autores, Conversaciones, Deleuze, Experiencia, Filosofía, Foucault, Nietzsche, Pensamiento, Reflexión, Spinoza | Sin Comentarios »
Abril 23, 2008
- Epas, si, gracias por los engranajes. Ayer le decía a Carlos Neri que tenemos que considerar que las reflexiones tecnológicas que hacen los geeks especialistas se están quedando a la zaga frente a lo que signfica la socialización de las redes, dado que no dominan ciertas implicaciones teóricas de lo social. Creo que es el caso de Dans, aunque admito que no es el menos peor de los top-pop bloggers que liderean la blogo-moco-cosa. Le decía a Carlos que quienes sabemos al respecto tenemos que actuar por defecto y para colaborar en una explicación más dura de la cuestion. No estaría nada mal.
saludos
- Comentado por Naxos en:
- El nanoblogging: Julianab (Ciberescrituras), Naxos (Inmanencia) y daniel3 (Comunisfera)
- 23 de abril 2008 11:46am
Publicado en Comunicología, Conversaciones, Goffman, Pragmática, Psicología, Reflexión, Tecnología, Tools | Sin Comentarios »
Abril 23, 2008
- Carlos !!
Hola, buen post, gracias por la mención. Tampoco se me olvidan tus reticencias iniciales . Así como Juliana, te fuiste con mucho tiento. En una de esas descubriste la dinámica precisamente con ella, al hacer buen par lógico entre ustedes. En fin, a mi me dio mucho gusto ese arranque tuyo, de verdad. Por cierto, me gustaria ver en qué medida podemos hacer algo quienes tenemos cierta formación sensiblemente social para hablar de la veta teórica de este dispositivo. Me interesa mucho el asunto, y veo muy inquieta a Juliana también al respecto. Consideremos que las reflexiones que los geeks especialistas en asuntos tecnológicos se están quedando a la zaga frente a la rápida socialización de las redes. Quienes sabemos al respecto tenemos que actuar en conjunto y por defecto, para colaborar en una explicación más dura del fenómeno.
Es más, admito que el tema me flipea a la buena: sobre todo por las subjetivaciones que se puntillean en cada gorjeo. Bueno, ciertamente hoy en día tratar definir cualquier cosa es un ejercicio de autoengaño, dado que siempre se queda uno corto en el intento y dado que siempre se termina por hacer una reductio de tipo listin contestario o receta de cocina, me gustaria mejor proponer una analítica para pensar implicaciones y desplegar reflexiones. Creo que la clave del asunto es pensar al twitter como un dispositivo de enunciación muy pragmático: dado que, como lo twiteaba la otra vez con Juliana, para cumplir con todo el requerimento del dispositivo basta escribir tan solo un verbo en gerundio. Ello significa que todo en twitter esta dispuesto hacia la enunciación: es un dispositivo no para proyectar fragmentos de identidad, sino para codificar ando-endos.
Desde esta óptica Twitter será entonces una especie de caja de resonancia que fortalecerá y complementará las microacciones que el usuario tiende a efectuar en la red, las cuales a simple vista y en el marco contextual en el que dicho usuario se encuentra, sólo llegan a representarse gruesamente como la acción fija de un hombre que sentado frenta a una pantalla. Con twitter, esas microacciones hayan su marco de referencia para que cobren cierta fuerza performativa y los followers sean los garantes.
En fin, hay mucho qué decir. Te recomiendo eches un vistazo a mi sección de favoritos, ya que ahi he seleccionado y rastreado los twitteos autoreferenciales de lo que “twitter es”. Algunos son estupendos y muy enriquecedores. Pero la idea es ya actuar en conjunto y un poco más en serio, para discernir la veta microsocioológica del twitter.
saludos
- Comentado por Naxos en:
- El año que vivimos con la intesidad de Twitter
- 23 de abril 2008 1:37am
Publicado en Comunicología, Conversaciones, Goffman, Pragmática, Psicología, Reflexión, Tecnología, Tools | Sin Comentarios »
Abril 21, 2008
- Ya veo Chris. Pues si hay que ver que cada vez que damos “enter” a nuestros comentarios, o “publish” a nuestros posts, estamos llevando a un horizonte de codificación binaria nuestra información, donde se cristaliza en el tiempo ese dato, de un modo rastreable y permanente. Pero serían intereses muy específicos los que moverían a usar esa info menos estadísticamente o, por el contrario, hiperestadísticamente, es decir, para alimentar una base de datos de tipo “síntesis adn”. La verdad es que antes que eso hay que pensar en una revolución mediática, por ahí es mi interés de comprender el potencial social de estos medios, en relación directa con las subjetivaciones. Si me lo preguntas, creo que hasta el momento la era mediática ha sabido responder y cooptar las transformaciones tecnológicas online devenidas de la era infórmática, pero ello no ha sido culpa de los dispositivos en sí, sino de la conceptualización que los usuarios han hacen de su empleo. Hay aún muchísimo ombliguismo que refuerza la cerrazón de escafandras.
- Comentado por Naxos en:
- Cibersociología y sociólogos en Microsoft
- 21 Abril 2008 5:01pm
Publicado en Uncategorized | Sin Comentarios »
Abril 19, 2008
- Juliana, gracias por la respuesta. En mi opinión no hay tiempo siquiera para la identidad en twitter, todo es gerundio. En Second life si hay una proyección mucho más circular: ahí la construcción de la personalidad -que no de la identidad- tiene componentes muy dinámicos, dado lo virtual, pero que tampoco son forzosamente cosméticos. En twitter todo es acción, y como bien dices, hay un pacto de verosimilitud que lo hace un instrumento idóneo para el ejercicio no tanto de la sinceridad sino de la franqueza. Esto no equivale a decir que no existan fakes dedicados al autoengaño -incluso intelectual o protagónico-, pero la verdad es que cuando se hace eso hay una retroacción negativa que hace pagar caro el desdén hacia la herramienta.
saludos
- Comentado por Naxos en:
- Sobre la madurez del nanoblogging
- 19 abril 16:46
Publicado en Conversaciones, Goffman, Reflexión, Sociología, Tecnología | Sin Comentarios »
Abril 19, 2008
- Hola Juliana !!
Estoy totalmente de acuerdo. Aún recuerdo hace un año lo escéptica y tímida que eras al twittear, incluso recuerdo una cierta preocupación tuya en cuanto a la proyección de la identidad refiere. A mi me interesa mucho este tipo de dispositivos porque precisamente involucran una forma de microsociología.
saludos
- Comentado por Naxos en:
- Sobre la madurez del nanoblogging
- 19 abril 5:03am
Publicado en Conversaciones, Goffman, Reflexión, Sociología, Tecnología | Sin Comentarios »
Abril 17, 2008
- Hola Christian !!
Bueno, pues en lo personal este tipo de investigación se me hace un tanto mercenaria y obsoleta para el desarrollo teórico de lo que sí, en efecto, acaso podríamos considerar como una cibersociología. Vale mejor ver los modos de apropiación de los dispositivos, desde una teoría de la recepción un tanto más pragmática que la que saca conclusiones estadísticas muy parciales de datos muchas veces pasajeros. Si bien en términos de recolección no está mal, los resultados que se puedan obtener e interpretar de dicha estadística no pasan de ser instrumentales. A mi me interesa más la lógica práctica del uso de estos dispositivos interneteros, de estas formas sintéticas de interacción virtual, y de las transformaciones que implica en la construcción de una personalidad en línea: algo así como una nueva microsociología o incluso tal vez una micrología social ¿no crees?
- Comentado por Naxos en:
- Cibersociología y sociólogos en Microsoft
- 17 Abril 2008 9:22pm
Publicado en Conversaciones, Crítica, Goffman, Investigación, Sociología | Sin Comentarios »
Abril 17, 2008
- Hola Miguel !!
Felicidades por la entrada. Yo tampoco creo que la filosofía haya muerto con Marx y con Nietzsche. Tampoco creo que lo de Marx sea una ciencia. Lo que si creo es que existen determinismos sociales muy marcados en la experiencia de cada individuo. Esta experiencia no es algo que esté en la superficie de la historia, por el contrario está sumergida en la historia, lo que es decir que es una experiencia que está estratificada significativa y socialmente. La vida sumergida en esa estratificación está movida por un carrusel de prácticas y representaciones que no van de la piel hacia afuera: el cuerpo del individuo es capaz de interiorizarlas e incorporar su lógica tanto como él mismo está dentro del estrato que las compone y que las hace funcionar con eficacia. Es por ello que ese cuerpo porta un saber-hacer que las engendra y que le permite actuar en consecuencia, dependiendo de la situación, y conforme esa lógica. Ahora bien, en efecto hay acontecimientos en la vida de un individuo, y por ende, en la historia de su experiencia, que logran no sólo transformar esa relación, sino efectuar una ruptura. Ahí es cuando esa relación implica otro orden ético de subjetivación, otra manera de moldear la vida, según una ética singular que, a la larga, será cifrada por la historia. Como puedes ver se trata de una retroalimentación entre el cuerpo social y el cuerpo individual. Si Marx pudo romper con su origen burgués y pensar más allá de ese origen, fue porque algo aconteció en su vida. Me parece que lo que él quiso dar a entender es que ese tipo de acontecimientos no suceden porque uno quiera o por buena fe. Hay opresiones ideológicas que como tales no permiten que la gente salga de su postura para cuestionar la fijación de una identidad impuesta que han aceptado, abrazado y de la cual se regocijan. Ahí el determinismo social es lo que marca la pauta de sus vidas y de sus conciencias.
saludos
- Comentado por Naxos en:
- Marx contra Marx
- 17 abril 2008 12:51am
Publicado en Conversaciones, Crítica, Debate, Pensamiento, Política, Sociología | Sin Comentarios »
Marzo 10, 2008
- Ay! Parecería que defiendo a los autores que Sokal critica y en realidad no es así, al menos no en ninguna de mis intervenciones. Eso de hacer encadenamientos lógicos y dar las cosas por descontadas al parecer no sólo se les da a los filósofos “charlatanes”. Lo que pasa es que no le doy ni consiento el crédito que Sokal le imprimió a su polémica: lo que era un texto con broma local vis a vis entré él, Aronowitz y Ross, lo que es traspié incitador dado inicialmente como un “a ver qué pasa”, terminó siendo un texto polémico que iría demasiado lejos al implicar después la publicación un libro que intentaría denunciar en bloque la supuesta charlatanería de toda una generación de filósofos mayoritariamente franceses (un libro que más bien le permite recomponer una publicación que resonaba con discursos tipo new age de la física y de la matemática, discursos que están en una disputa dada al interior del campo de la producción discursiva científica, al pretender introducir el paradigma de una teoría cuántica mucho más light que la que los físicos duros sostienen).
Que quede claro que no digo ni dije que muchos de los filósofos aludidos no hayan abusado de los conceptos científicos, ciertamente lo hacen. Pero de ahí a asegurar que son charlatanes es otra cosa, es de hecho una aplicación argumentativa cuya articulación parte de una falacia ad hominen, una falacia contra el hombre y no contra lo que dice o afirma. Tan sencillo es decir que estaban errados según el escrúpulo que distingue al científico serio, y decirlo demostrándolo “con pruebas” y considerando que no se puede argumentar demostración alguna sin ellas (y más si es un cientifico quien denuncia). Sokal lo intenta sin lograrlo, y dado que demostrar tal cosa es una labor de vida y de quema de pestañas, de lectura integral de las obras completas de cada autor, y de seguimiento de las tradiciones discursivas que componen cada una de sus obras, su denuncia queda reducida a una seudocrítica no contra dichas obras, sino contra los hombres que las escribieron. Por tanto, es una denuncia falaz. Con ello no digo que su intentona, pese que no fue tal desde el principio, sea loable al final para dar cuenta de los abusos referidos, si es que después de toda esa demostración exhaustiva los determinan como tales, y también considerando en qué sentido y desde qué trinchera esos abusos se denuncian en tanto tales.
En fin, charlatanes los hay en todos los frentes, y es la historia quien termina por tumbarles su puesta escénica: así ha sido tanto en ciencia como en filosofía, pero para un científico como Sokal, arrogándose esa virtud que es correlativa a la historia, no le fue demasiado ocioso hacer su seudodenuncia.
Ahora bien, lo que sí defiendo es que a la filosofía le corresponde crear conceptos, no a la ciencia: la filosofía tiene todo el derecho de poner a prueba también los conceptos que la ciencia se ha inventado para sí misma por autoritaria y despótica, olvidando sus posibles aplicaciones ontológicas.
Hay que decir lo que se piensa y lo que es pensable más allá de la propia opinión, más allá de reproducir el sentido cómun, y más allá de ensalzar la ignorancia. Y eso es lo que he hecho en este ejercicio, al parecer sin éxito.
- Comentado por Naxos en:
- Alan Sokal regresa
- Lunes 10 de Marzo 2008 10:39pm
Publicado en Ciencia, Conversaciones, Crítica, Debate, Reflexión, Sociología | Sin Comentarios »
Marzo 6, 2008
- Aurelio, si te regocijaste a tí mismo y carcajeaste leyendo el texto de Sokal, fue porque sabías ya que era una parodia, tenías un condicionamiento previo cuya intriga de predestinación estaba prácticamente cantada desde que empezaste a leer las primeras líneas. Aún así no eres del todo franco cuando dices que reconociste el discurso supuestamente parodiado, dudo que hayas estado tan familiarizado con las referencias que Sokal cita en su texto, las cuales un 80% son traídas de una cientificidad rigurosa, y dudo también que hayas detectado las irreverencias sintácticas revestidas. Si lo dudo a sabiendas de que estabas previamente condicionado para regocijarte creyendo que era una parodia, mucho más lo dudo si lo hubieras leído sin ese detonante previo. El Texto de Sokal contiene una polémica interna oculta, no una parodia.
Lo que estoy diciendo parte de pensar lo sucedido desde la situación y su contexto, allá por 1996, en los meses en que el texto de Sokal fue publicado. Es bien conocido que Sokal reveló, después de publicado, que su texto pretendía ser paródico. Pero tal revelación no fue tan inmediata como Sokal hace parecer en sus Imposturas y en la Webpage que facilitas: no existe pues una referencia a la fecha exacta en que dicho epílogo fue terminado de escribir, como sucede en muchas epístolas, lo cual era menester dejar claro, considerando que él asegura que todo fue premeditado. No hay tampoco ninguna referencia a la fecha exacta del acuse de recibo del texto inicial. La carta epílogo tardó algunas semanas después de que el texto fuera publicado, como sea, dicho epílogo salió a la luz hasta otoño de ese año, en otra revista.
Las consecuencias de la publicación del texto de Sokal se veían venir en ese entonces, entre ellas que un representante de la ciencia, de la física y de la matemática decía cosas en un texto que no sólo ponían en duda la legitimidad del discurso científico -no del filosófico-, sino que también abría de capa la autonomía del campo de la ciencia para que sea penetrado por el discurso filosófico posmoderno.
En fin, Aurelio, es verdad que resulta chocante estar en este tono, pero tus últimas respuestas han sido un poquito más esmeradas y por ello las atendí. Como sea, se espera mucho más de ti, considerando la certeza con la que hablas. Si crees que hay demasidado enfado en seguirle, no hay problema: de verdad que yo he pretendido tomarlo con divertimento, en la medida de lo posible y de mi tiempo, dado que no es la primera vez que discuto por escrito este tema y tambien porque aún tengo algunas aserciones que pueden arrojar sospecha sobre lo paródico del texto y sobre sus consecuencias. Sólo es cuestión de sacar la lupa, relajarnos un poco, y de tomarnos el tiempo. Si te abres un poquito creo que podríamos llegar a conclusiones al menos empáticas, sólo es cuestión de trabajarlas: eso es lo que yo hago, tomo esta discusión como un ejercicio escritural, no creas que es gratuito o porque quiero a toda costa convencerte. No sé qué opine Jésus a todo este respecto, pero también deduzco que quizá ya le incomode este ríspido intercambio, quizá por su poco avance. Habría que respetar su deseo de que continuemos todo esto en otro lugar, si acaso.
-
- Comentado por Naxos en:
- Alan Sokal regresa
- Jueves 6 de Marzo 2008 11:15am
Publicado en Ciencia, Conversaciones, Crítica, Debate, Reflexión, Sociología | Sin Comentarios »
Marzo 6, 2008
- Estoy de acuerdo en que la naturaleza paródica de un texto, no depende de que quienes lo publiquen la reconozcan como tal. Pero no considero que sea ese el caso del texto de Sokal. No pienso que la naturaleza de ese texto sea paródica, por más cantaletas se diga al respecto. Sokal esperaba que su texto fuera reconocido por los editores como no válido, no como parodia. Es sólo después de su publicación, y de ver las consecuencias de su publicación, que lo tilda de paródico. Ciertamente dicho texto está lleno de incoherencias premeditadas que están ocultas y que pasan como coherentes a una mirada no rigurosamente científica, y es ello lo que lo hace un texto con polémica interna oculta, no con parodia. Como parodia no se conecta con el discurso parodiado, en todo caso, se conecta con un discurso de una cientificidad simulada mucho más dura que el de la filosofía que insiste parodiar, la cual ciertamente usa y -si se quiere- abusa, aunque no en todos los casos, de una serie de conceptos acuñados por la ciencia.
Es menester considerar que Sokal pretende extrapolar ese uso y abuso al discurso de campo científico, como si ese discurso filosófico que presume parodiar formara parte del campo propiamente científico. Es de notar que, para lograrlo, Sokal intenta operar una seudocritica que descontextualiza en bloque esa indagatoria filosófica, la cual está cargada de una larga tradición discursiva, que al final de cuentas es muy válida sólo al interior del discurso filosófico, es decir, válida para los fines filosóficos que intentan poner a prueba todo tipo de aplicaciones conceptuales. La indagatoria filosófica del discurso que Sokal quiso parodiar -sin lograrlo- no pretende que sus hallazgos o especulaciones sean retomados por la ciencia, siempre se han circunscrito al interior de la producción meramente filosófica. Si dichas indagatorias llegan a influir en los puntos de vista de algunos científicos es más bien por la falta de escrúpulo que tales científicos tienen respecto a la práctica de su propio oficio. Ese es el caso de Sokal.
El discurso que Sokal dice parodiar es de una naturaleza filosofico-conceptual, de ensayo con pretensiones de filosofía y no con pretensiones de cientificidad rigurosa. No por ello se hace desdeñable y poco válido, al contrario, ese el trabajo netamente filosófico: indagatorias, aplicaciones e invenciones conceptuales. La filosofía reclama la invención de conceptos que la ciencia le ha despojado y que le pertence de derecho. Si bien las pretensiones filosóficas no son válidas para la ciencia, sí lo son para la filosofía, incluso le son necesarias para su ejercicio y autonomía.
Es verdad que la revista Social Text solía dar curso a textos de ese orden filosófico y con dichas pretensiones, también puede llegar a ser verdad que quizá esa revista no aplicaba un criterio riguroso en el sentido de una cientificidad endurecida. Pero hay que matizar que el texto de Sokal no se presenta como un texto nacido desde ese orden y pretensión filosófica, sino se presenta como de un orden con pretensiones mucho más estrictamente científicas. Es por ello que la supuesta parodia de Sokal finalmente no conecta como referente paródico al discurso filosófico al que pretende aludir, sino al discurso que se inscribe en el campo de la producción científica. Sokal trasviste este hecho dando por sentado que el discurso filosófico que pretende parodiar forma parte de la ciencia y de su campo de producción discursiva, como si el campo de la producción filosófica contemporánea no tuviera su propia autonomía.
El discurso que Sokal supuestamente parodia nunca ha dejado de circular en el campo de lo propiamente filosófico, aún siendo en efecto que retome conceptos científicos y los explore en mil sentidos. Ese discurso supuestamente parodiado nunca salió de su campo filosófico pese a esos excesos y abusos conceptuales, los cuales se presentan como tales sólo si se les contempla desde una mirada científica rigurosa, hermética y cerrada. En fin, el texto de Sokal no deja de implicar un discurso cuyo contenido científico está dirigido a la ciencia y a su campo, no hacia la filosofía, y ello pese de que en él esgrima esos conceptos científicos que la filosófía acaso pudo hacer exceder en sus aplicaciones e indagatorias. Sirva pues todo esto para decir que el texto de Sokal no se conecta con el discurso que pretende parodiar y por ello le resulta un tiro por la culata que le exigió recomponer por todos los medios, pero sin lograrlo, su mala jugada, su chiste sin broma.
-
- Comentado por Naxos en:
- Alan Sokal regresa
- Jueves 6 de Marzo 2008 12:55am
Publicado en Ciencia, Conversaciones, Crítica, Debate, Reflexión, Sociología | Sin Comentarios »
Marzo 5, 2008
- Si lo que dices es que Sokal les dió el texto a los editores diciéndoles que es una parodia antes de que la publicaran y que aún así la publicaron, pues no sólo estás mal informado, sino completamente perdido. Recurrir a citas para hacer hablar a otro lo que uno no puede argumentar es una señal de que se pierde el piso de la discusión. Hay que ser muy ignorante para meter en la misma salchica estílistica a los autores implicados en el textos de Sokal -y en sus Imposturas-. Lo que no logras entender es que Sokal no imitó, ni parodió ningúna práctica cultural ni siquiera un estílo: una parodia sólo cobra efecto como tal si el receptor reconoce lo que se está parodiando sin ayuda del autor, sin explicación posterior. Es como cuando haces un chiste local y al final dices “fue un chiste”. Sokal tuvo la imperante necesidad de calificar su parodia como tal porque su texto no contenía señal alguna de ser paródico.
-
- Ok, para hacerte el juego en cuanto a traer a colación otras voces de autoridad, con Bajtín diría que existe una diferencia radical entre el dialogismo polifónico de una parodia y el dialogismo interno de una polémica que no es manifiesta en el texto y que está oculta -forma carnavalesca también estudiada por Bajtín-. Si acaso esta última es la que corresponde al texto de Sokal: ya que no ofrece una materialidad textual o narrativa como clave de lectura. Por tanto, no hay que confundir parodia con polémica oculta. Bajtín también dice que existen ciertos grados de distanciamiento correlativos a la intención semántica del autor que efectúa la parodia, pero cuando la palabra del autor converge con la del personaje implicado en su texto, esto es, cuando el personaje es él mismo, no existe parodia alguna. En texto de Sokal está firmado por Sokal, siendo él su propio personaje. Sokal se parodia a sí mismo en su texto -eso sí es definitivo-, sobre todo porque después niega la validéz o irreverencia de su contenido afirmándola como una parodia. Está claro que Sokal escupe hacia arriba e invita a los ingenuos a que hagan lo mismo.
-
- Comentado por Naxos en:
- Alan Sokal regresa
- Miercóles 5 de Marzo 2008 6:37pm
Publicado en Ciencia, Conversaciones, Crítica, Debate, Reflexión, Sociología | Sin Comentarios »
Marzo 5, 2008
- Aurelio, no eres generoso con tus neuronas: primero entiendes que me referí al lugar de publicación, y ahora entiendes que me referí al acto de identificar o no el texto como paródico. Ayúdate un poco: no es que el texto sea identificado por los editores como parodia aquello que lo hace una parodia, es el efecto de publicación, es el acontecimiento de haber cristalizado, en el horizonte de la opinión pública, un texto que ha sido reconocido o valorado como pretendía hacerse ver y enunciar tal y como fue entregado a los editores. Una vez que sucede eso, dado ese acontecimiento, vale decir que el texto pasa a la historia: es embestido por una representación que lo significa más allá de todo lo que el autor pretenda posteriormente reestablecer a su respecto. Los editores no publicaron ese texto como parodia, sea por las razones que sean, y teniendo las consecuencias que ello tenga. Entre ellas, que el texto de Sokal puede ser todo menos una parodia.
Reduzcamos un poco las cosas para ver si llegamos hasta ti antes de que te nos pierdas: una parodia retoma su mofa de una obra concreta que ironiza cómica y críticamente, cosa que no sucede con el texto de Sokal, porque no retoma como base ningún texto específico, lo cual es indispensable para que se reconozca como tal por un efecto interpretación distorsionada siempre reconocible en simultaneidad para el receptor. No se puede reconocer ninguna obra concreta que le otorgue ese sentido paródico al contenido del texto de Sokal. La única forma de tenía Sokal para que su texto fuera en efecto una parodia era haberle dicho a los editores que lo era y que fuera publicado como tal con una acotación de índole metaficcional -realizada sea por los editores o por él mismo-, es decir: una cláusula pequeña con asterisco al final del texto que permitiera con lupa en mano revelar su intención y extender una justificación convincente y puntual. Nada de eso sucede en el texto de Sokal.
Dado que la conversación ha venido a menos de tu parte, siendo que nunca hubo un esfuerzo franco tampoco de tu lado, y que tus intervenciones inspiran una retroacción poco fértil, no creo que tenga más ánimos de seguir alimentando más esta conversación, dado que no creo que vaya a moverse algo más de tu parte. No me lo agradezcas, mi desánimo es para evitar que caigamos en un devenir troll incontrolable
Saludos
- Comentado por Naxos en:
- Alan Sokal regresa
- Miercóles 5 de Marzo 2008 12:57pm
Publicado en Ciencia, Conversaciones, Crítica, Debate, Reflexión, Sociología | Sin Comentarios »
Marzo 5, 2008
- Aurelio, ¿”el lugar donde se pública”? o.O Nunca estuviste abierto a esta conversación, tus recursos son muy escasos y ahora haz efectuado esa operación tan básica del necio: reducir las cosas al absurdo. Insistes en que tus argumentos -si es que se concede decir que has podido argumentar algo- se sostengan sólo porque eres tú quien los enuncia. En fin, era de esperarse. Anda pues, no hay problema, como te dije: no seré yo quien te haga continuar en estas condiciones, pero te mando un saludo y no pasa nada
- Comentado por Naxos en:
- Alan Sokal regresa
- Miercóles 5 de Marzo 2008 10:11am
Publicado en Ciencia, Conversaciones, Crítica, Debate, Reflexión, Sociología | Sin Comentarios »
Marzo 5, 2008
- Aurelio, es un hecho de que el texto no fue publicado como parodia y eso es lo determinante. Después de publicado el autor podría decir misa de su texto pero ello no cambia nada. Ya lo dejé bien dicho: el texto originalmente fue pensado y escrito como un “a ver qué pasa”: sería una parodia sólo si los editores hubieran estado enterados de que lo era antes de publicarlo como tal. Y bueno, no me alarma ni la parodia, ni la irreverencia, ni la burla, siempre y cuando sean tal cuales de principio a fin. No es el caso del texto en cuestión. Y con ello no estoy diciendo que el contenido del texto sea entonces legítimo. Por tanto tampoco es un asunto de poner en duda a la burla como instrumento crítico.
- Comentado por Naxos en:
- Alan Sokal regresa
- Miercóles 5 de Marzo 2008 12:38am
Publicado en Ciencia, Conversaciones, Crítica, Debate, Reflexión, Sociología | Sin Comentarios »
Marzo 4, 2008
- Aurelio, comprendo porqué te agrada tanto Sokal: esa técnica de copiar y pegar -recortar- lo dicho por otro para descontextualizarlo y recontextualizarlo en otro sentido, cual teléfono descompuesto, me parece muy cómoda sólo para hacer basura y no tanto para hacer una réplica amable, sin sesgos, y comunicativa. Te invito a que tu próxima respuesta tenga un poquito más de esfuerzo. En fin, cada quien su estilo.
No me parece suficiente con que repitas y asegures que el texto de Sokal sí es tal y sí es cual, mucho menos que además ello te parezca convincente, sólo porque tu lo dices, seas quien seas. No leiste bien lo que contiene mi pregunta: cuando digo “lanzar” y “hacer una obra” me refiero a la acción de publicar, de atreverse a publicar un texto que pasa por válido, en un principio, y que luego se revela como supuestamente paródico. Por un lado, una cosa es leer un libro que te interesa y que bien puede serte útil para tu oficio e ilustrarte, después comentarlo, tener una opinión de él, escribir algo al respecto, y quizá hacerlo circular a título de “esto es lo que pienso sin apelar a mi investidura disciplinaria, ni a mi charola”. Por otro lado, otra cosa es leer las obras completas y de vida de una veintena de filósofos -en el mejor de los casos tambien leer las influencias que ellos tienen respecto a otros filósofos, su tradición discursiva y sus posibles triangulaciones-, leer esas obras que son de tu interés personal, profesional y existencial, que pueden serte útiles para el ejecicio de tu oficio e ilustrarte la mente por el resto de tu vida, obras que después tal vez puedas comentar con cierto dominio y perspectiva, teniendo no sólo una opinión de ellas -una opinión la tiene cualquiera- sino también algo qué aportar más allá de tu propio ombligo, para quizá también escribir algo respecto a ellas, sin sólo negarlas de tajo y, si resulta necesario, siendo crítico en sus más finas consideraciones, esto es, teniendo una visión integral de lo que el autor o obra criticados habían pretendido expresar y desarrollar, para quiza y con suerte, después de todo ello, lanzar, publicar y sacar a la luz una obra seria que hable con franqueza de todo este esfuerzo, en función de hacerse respetable por ella misma, sin que tu nombre o renombre, sin que la polémica que genere por cínica y no por sustancial, empuje sus ventas y ponga tu apellido en boca de todos. Toda esta “otra cosa” es lo que no hizo Sokal, y ahí radica su cinismo, su caraduréz -y por efecto de resonancia, la caraduréz de quienes lo defienden y se afilian a sus argumentos-.
Supongo que cualquiera puede leer la biblia por sesgos y decir y pensar de ella lo que le venga en gana cual denso hermeneuta, pero de ahí a publicar tan sólo con ese esfuerzo una obra más o menos virulenta sobre la cristiandad e invalidarla diciendo que es pura fantochería (y aunque lo fuera, si tal obra no da los argumentos en un desarrollo exhaustivo sobre su presunción) pues resulta sin más un cinismo abierto, un cinismo de oficio. En fin, Sokal disfrutaba a Derrida desde tiempo atrás y por ese gusto deconstruccionista un buen día se le ocurrió hacer su textito para ver qué pasaba, es decir, no había un plan claro de denuncia, o de crítica a los filósofos franceses: eso vino después, cuando se dió cuenta de que su “a ver qué pasa” era usado por Aronowitz para fisurar la autonomía de un campo discursivo herméticamente cerrado: el campo de la ciencia (y cuando digo “herméticamente” te estoy invitando a que entrelíneas leas “hermenéuticamente”). Lo demás que sigue a esta historia no es más que una recomposición reaccionaria apoyada por Briqmont, la cual no deja de ser la farsa de una farsa inexistente: mala correción del desliz, del tropiezo de un mal físico, lector de filosofías demasiado abiertas para su estrecha vida y su pálida opinión. Todo esto es un grandilocuente cinismo de oficio, como el que muchos hacen diariamente, por lo cual no tiene nada de genial, de crítico, ni de extraordinario en sí mismo.
La elección por el delirio es una cuestión de vida y de su modo de vivirla, no hay que pedirle demasiado a quienes no tienen con qué llenarla, aunque sea deseable que sí hicieran el esfuerzo de salir de esa vieja y primitiva caja rústica que aún los encierra. En fin Aurelio, creo que mis comentarios han sido bastante claros: sospecho que eres tú quien ha adoptado una actitud fija. Quizá te haya calado que en mi primer comentario haya sido frontal con Jésus y te salió lo abogado. Si es así pues queda poco por decir, porque decirlo sería obligarte a sostener una postura que no es la que te ha movido desde el principio: no seré yo quien te incite a continuar en esas condiciones. Sin embargo, como te lo mencioné: la franqueza del delirio vale más que cualquier cinismo, por si quieres. Y si no quieres, pues tranquilo, un saludo y no pasa nada.
- Comentado por Naxos en:
- Alan Sokal regresa
- Martes 4 de Marzo 2008 11:33am
Publicado en Ciencia, Conversaciones, Crítica, Debate, Reflexión, Sociología | Sin Comentarios »
Marzo 3, 2008
- Aurelio, creo que es denunciable que un científico sea criticado por leer filosofía si el rigor de su oficio y de su discurso dependen de la visión reductiva de su propia práctica. En efecto: un físico no tiene porqué ni para qué leer a Derrida, siendo que lecturas como éstas implican esa penetración a la autonomía del campo científico así como también un descentramiento en la estrechez de su competencia. Si la crítica de Sokal y su denuncia hubiera sido contra los físicos matemáticos y demás científicos -especialmente estadounidenses- que leen sobre todo filosofía francesa, te daría la razón. No obstante, su denuncia fue una puesta escénica supuestamente crítica contra los filósofos, no contra los científicos. En todo caso, ¿se puede confiar en alguien que se atreve a lanzar un texto irreverente, negar su contenido como válido, justificarlo por todos los medios como paródico, y luego hacer una obra que niega en bloque toda una generación de filósofos, pese no haber leido todas las obras que critica, sino más bien recortarlas y transcontextualizarlas según las exigencias de su supuesta denuncia? Y cabe mencionar que Sokal, antes de su tropiezo, era un lector avezado de Derrida. Ante tanto cinismo profesional y oficioso, vale más la franqueza del delirio.
- Comentado por Naxos en:
- Alan Sokal regresa
- Lunes 3 de Marzo 2008 11:05pm
Publicado en Ciencia, Conversaciones, Crítica, Debate, Reflexión, Sociología | 2 Comentarios »